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Arte plastificado para tiempos "livianos"
Lau, 15/10/2013 15:06
Registrado: 18/11/2005
Comentarios: 316

Si quedaba alguna duda respecto del carácter cada vez más mercenario del arte contemporáneo, así como de su decadencia conceptual, siempre se puede contar con algún Milo Lockett o alguna Nicola Costantino para que te hagan los nuevos envases de Coca Cola Light. Si bien había visto algunos de estos envases con distintas ilustraciones dando vueltas por ahí, hasta ayer no había tenido la oportunidad de apreciar los videos preparados especialmente por la empresa. En ellos, los seis artistas que participaron de esta movida explican su obra, el concepto detrás e intentan justificar -más o menos aparatosamente según juzgue el espectador- su participación en esta campaña.

La verdad es que da un poquito de calor escuchar a los artistas (Ernesto Bertani, Fernanda Cohen, Nicola Costantino, Ricardo Liniers, Milo Lockett y Marcos López) hablar acerca del "orgullo" que les da la marca, cuán identificados se sienten o de cómo "ofrecer arte en un producto de consumo como Coca Light que es así como lo máximo" termina siendo algo positivo para el público. Da todavía un poco más de vergüenza -o indignación, de nuevo según el espectador- cuando se toma conciencia de que lo que se está promocionando es un producto altamente nocivo para la salud (http://www.tercerainformacion.es/spi... ).

Finalmente, desde un punto de vista del análisis estricto del mensaje de la campaña ("Seis motivos para vivir + liviano"), lo que se transmite es un conjunto de simplificaciones acordes a esta sensibilidad "hipster" tan de moda, revalorizando aspectos muy básicos de la condición humana como el "humor", la "unidad/pertenencia", o directamente exaltando lugares comunes como "los sueños" y "la libertad". Es que como dice el mismo Marcos López cuando le toca explicar qué intenta aportar él desde su arte, todo esto no parece más que "un gesto infantil en la complejidad planetaria".

Videos de la campaña
http://www.youtube.com/watch?v=U37tV...
http://www.youtube.com/watch?v=1uC4d...
http://www.youtube.com/watch?v=_k4yj...
http://www.youtube.com/watch?v=SHCvu...
http://www.youtube.com/watch?v=goC6m...
http://www.youtube.com/watch?v=Os2RP...  
Última modificación del comentario realizada el 16/10/2013 11:50
Madres quemadas, el nuevo target de las "energy drinks"
Lau, 30/09/2013 15:22
Registrado: 18/11/2005
Comentarios: 316

Cuando se piensa en el perfil de aquellos que consumen bebidas energizantes regularmente uno imagina a un estudiante tratando de sostenerse durante una larga noche de estudio, a un deportista preparándose para alguna prueba de resistencia o incluso al adolescente promedio que toma en la "previa" antes de salir. Lo que seguro no viene a la mente, o al menos no hasta ahora, es la imagen de una madre joven tomándose una latita de "Speed" en medio del día. Sin embargo, según un estudio de mercado reciente realizando en los EEUU por la consultora Nielsen Homescan, parece ser que las "jóvenes y ocupadas madres" son las principales consumidoras de energy drinks en ese país, seguidas sí luego por el público adolescente (http://www.nielsen.com/us/en/newswir... ).

De este modo en el camino que va de las "Martini moms" surgidas allá por el 2006 hasta llegar a las nuevas "XTREME-moms" del 2013 es posible observar varios fenómenos interesantes, desde el ya insoslayable malestar de la vida familiar a la creciente tendencia a medicalizar instancias cotidianas como estrategia para la regulación emocional.

También como se discutía hace dos semanas en el Club I+ podría pensarse en un "blanqueo" del hecho de que la paternidad tal y cual se la vive hoy día se asemeja bastante a un deporte extremo. Fiel reflejo de esto es el marketing ideado por las empresas, que ante el descubrimiento de un nuevo nicho comercial apuntan sus cañones a las madres quemadas con consignas que apelan a la idea de la preparación cual-deportista para afrontar el día: "AMP Energy Boost, gives you the kick you need to tackle the early morning meeting. And that 3-hour working lunch. And don't forget your kid's after-school recital. Now, get out there and make us proud." (http://www.ampenergy.com/... ).

A su vez, esta es sólo una nueva arista en lo que viene siendo el "cortejo" por parte de la industria del alcohol hacia las mujeres, primero con la creación de bebidas especiales para madres (en particular vinos como el "Mommy's Time Out" o el "MommyJuice"), y luego con la promoción de los "alcopops" (también conocidos como "chick beer" o tragos para chicas), representados por bebidas saborizadas que vienen en formatos "ready-to-drink" y que son bajas en calorías. Esto último parece ser el nuevo discurso para venderle al público femenino, planteando un supuesto cuidado por el lado del peso con vodkas y licores bajos en calorías, pero pasando por alto el hecho de que muchas de estas bebidas tienen una graduación alcohólica más alta que la mayoría de las cervezas. Sobre este giro comenta una nota reciente de Salon.com: http://www.salon.com/2013/09/28/stop...

"In the past twenty-five years, there has been tremendous pressure on females to keep up with the guys. Now the industry's right there to help them. They've got their very own beverages, tailored to women. They've got their own individualized, feminized drinking culture."

Para escuchar el debate del Club sobre las madres y su consumo de energy drinks (a partir del minuto 00:29:50): http://www.riorevuelto.org/site/inde...  
Última modificación del comentario realizada el 01/10/2013 14:33
Yendo de lo intangible a lo orgánico
Lau, 16/09/2013 16:20
Registrado: 18/11/2005
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Empezar a pensar y medir el impacto que variables más intangibles pueden tener en nuestra vida cotidiana se ha convertido en una incipiente -y bienvenida- tendencia, permitiéndonos darle entidad a aquellas cosas que si bien quizás no tienen una representación física pueden afectarnos tanto a nivel orgánico como psicológico.

Según el escritor y activista Clay Johnson, el modo en que consumimos regularmente contenidos en la web puede estar generándonos diversos trastornos, es por eso que en su último libro "The information Diet, a case for conscious consumption" (http://www.informationdiet.com/... ) sugiere que el problema no pasa por la supuesta sobrecarga de información, sino que es cuestión de desarrollar una conciencia respecto de nuestros hábitos de lectura y selección.

En este sentido Johnson comienza su alegato hablando de que de la misma forma en que el consumidor debe hacerse responsable por su alimentación, sin depender o esperar nada de los organismos gubernamentales o el sector privado, lo mismo sucede con la información que "ingerimos" diariamente, proponiendo algo así como un "movimiento sustentable de noticias".

De manera ilustrativa también nos introduce en la producción en masa de contenidos para la Web, referenciando el funcionamiento del conglomerado mediático y sus "contents farms", que al igual que la industria alimenticia, privilegian la generación de productos de mala calidad a bajo costo... podría decirse un equivalente al "fast food" pero en el ámbito comunicacional.

Párrafo aparte merece la mención a las nuevas estrategias de publicación que usan sitios como The Huffington Post o Gawker, donde mediante técnicas como el "multivariate testing" se testean contenidos en vivo según su popularidad (por ejemplo se utilizan distintos titulares para una misma nota y se selecciona el más clickeado). Asimismo Johnson llama a prestar atención a las consecuencias de nuestros clicks, ya que tanto en las redes sociales como en otros lugares, éstos implican una votación por algo, haciendo que ese material sea más visible para otras personas a expensas de otras posibles publicaciones. Así también es como se producen las llamadas "affirmation based news" de las cuales habla el autor, promoviendo el consumo de noticias que no fomentan un intercambio saludable de ideas, sino que reafirman las propias cosmovisiones.

En un escenario de complejización de los procesos de generación y filtrado de contenidos resulta fundamental ante todo evitar recortes de la realidad o enfoques minimalistas (recordemos a Rolf Dobelli del "Slow Thinking Movement" y su idea de dejar de consumir noticias, http://www.theguardian.com/media/201... ). Sobre este punto "The Information Diet" hace énfasis en consumir mejor, no necesariamente menos.

Sin embargo, pese a que el enfoque de Johnson resulta un avance en el sentido de empezar a darle entidad a fenómenos más abstractos pero igual de determinantes (plano cultural), y a denunciar procesos de industrialización contraproducentes en un mundo cada vez más plastificado, a la hora de las propuestas todo el "momentum" construído decae un poco. Las comparaciones con el ámbito de la alimentación pueden servir para ejemplificar ciertas cosas, pero se quedan cortas a la hora de definir nuevas estrategias para el individuo contemporáneo. Por ejemplo, recomendar en vez del popular "eat local" un "empezá por leer noticias locales o de tu familia y comunidad" no parece un consejo muy acertado para el evolucionado contexto actual. Y si resultan sensatas ciertas recomendaciones como tratar de ir a las fuentes, no consumir información sensasionalizada o evitar las publicidades, ciertamente no necesitábamos otro libro que nos dijera esto.

Aquí una entrevista del año pasado al autor:
http://bits.blogs.nytimes.com/20...
 
Última modificación del comentario realizada el 15/10/2013 14:24
¿Del determinismo genético al epigenético?
Lau, 09/09/2013 15:44
Registrado: 18/11/2005
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Si hasta ahora aquellos que buscaban relativizar cierto determinismo genético imperante se refugiaban en las promesas de la epigenética, los últimos avances y novedades en este campo podrían servir para profundizar un debate de lo más interesante.

La siguiente nota publicada la semana pasada (http://www.psmag.com/health/the-soci... ) indaga en cómo en los últimos años y gracias a nuevos estudios se está comenzando a cuestionar la asunción que regía hasta el momento, que implicaba que las variables ambientales podían generar cambios en la expresión de los genes pero de forma mucho más lenta y menos profunda de lo que se cree hoy día.

Uno de los científicos que llegó a la conclusión de que el impacto del contexto social sobre la expresión genética podía ser mucho más dramática de lo pensado anteriormente es Gene Robinson, quien estudiando la interacción de dos clases distintas de abejas con temperamentos diferentes, comprobó cómo amplias secciones de los genes de estos animales respondían de modo diametralmente opuesto a lo que su especie determinaba a priori.

Por lo tanto Robinson y otros empezaron a plantear que la forma en que una persona vive y el tipo de relaciones que tiene, puede de una manera u otra alterar su biología.

"When it comes down to it, really, genes don't make you who you are. Gene expression does. And gene expression varies depending on the life you live"

"You can't change your genes. But if we're even half right about all this, you can change the way your genes behave-which is almost the same thing. By adjusting your environment you can adjust your gene activity. That's what we're doing as we move through life. We're constantly trying to hunt down that sweet spot between too much challenge and too little."

Sin embargo, la particularidad de estos nuevos enfoques es que si bien el cepo conceptual sobre lo genético y su irrevocabilidad parecen haber cedido un poco, un nuevo énfasis se coloca en el tema relacional/social. De este modo y con cierta manipulación oportunista del hecho de que el individuo se beneficie en ciertas circunstancias de la interacción social, se termina desarmando un axioma para caer en otro, convirtiendo al aislamiento social ("social isolation") en un factor de mayor influencia en lo que refiere a funciones orgánicas y bienestar general en el hombre.

"We typically think of stress as being a risk factor for disease. And it is, somewhat. But if you actually measure stress, using our best available instruments, it can't hold a candle to social isolation. Social isolation is the best-established, most robust social or psychological risk factor for disease out there. Nothing can compete."

Como también se discutía en el Club I+ pasado, es llamativo el "timing" con el que surgen ciertas ideas. No es casualidad que en un momento en que podríamos "hackear" casi cualquier parte de nosotros mismos, y cuando la cultura actual se tambalea bajo su propio peso, empiecen a aparecer refuerzos ideológicos de los aspectos más tradicionales de un individuo (la idea del hombre como ser "social" o "gregario", su tendencia a buscar estar acompañado, etc).

¿Qué mecanismos culturales se estarán reforzando y entrenando secretamente bajo estas "nuevas" nociones? ¿Qué modelos relacionales/afectivos preexistentes se benefician con esta jugada? ¿Por qué detenerse en ciertos límites que se perciben como infranqueables, una vez que hemos empezado a desarmar aquellos paquetes heredados?
 
Última modificación del comentario realizada el 10/09/2013 15:31
Una brújula en los malestares cotidianos
Lau, 02/09/2013 14:00
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Siete de cada diez trabajadores se encuentran completamente desmotivados con su trabajo, o en los términos del estudio que les comparto a continuación, se encuentran "activamente descomprometidos". Curiosa forma de expresar una total desconexión con lo que se está haciendo.

Los datos surgen del 2013 State of the American Workplace Report (http://www.gallup.com/strategicconsu... ), un estudio que realiza la empresa Gallup para medir entre otras variables el grado de satisfacción laboral en los EEUU. La misma da cuenta de números bastante contundentes, como que el 70% de los trabajadores activos full time en este país se encuentran insatisfechos en sus trabajos.

"Of the 70% of American workers who are not reaching their full potential, 52% are not engaged, and another 18% are actively disengaged. These employees are emotionally disconnected from their companies and may actually be working against their employers' interests; they are less productive, are more likely to steal from their companies, negatively influence their coworkers, miss workdays, and drive customers away." (http://articles.latimes.com/2013... ). A su vez, semanas atrás el diario Clarín dedicó algunas páginas a hablar del avance de la "Deuterofobia" (miedo patológico a los Lunes) en el país, y de cómo cada vez se recibían más consultas médicas por el tema (http://www.clarin.com/sociedad/fobia... ).

Para completar el cuadro, me intrigó mucho encontrarme con una nota en la que se planteaba una tesis bastante particular: la idea de que tanto el malestar laboral como el impacto que distintas enfermedades mentales están teniendo sobre la población a nivel mundial (depresión y adicciones por nombrar dos cosas) podrían entenderse tanto como reacciones naturales a un sistema cultural disfuncional, y en segunda instancia, como el último bastión de rebeldía para el individuo contemporáneo. (http://www.salon.com/2013/07/31/livi... )

"The reality is that with enough helplessness, hopelessness, passivity, boredom, fear, isolation, and dehumanization, we rebel and refuse to comply. Some of us rebel by becoming inattentive. Others become aggressive. In large numbers we eat, drink and gamble too much. Still others become addicted to drugs, illicit and prescription. Millions work slavishly at dissatisfying jobs, become depressed and passive aggressive. But our rebellions are often passive and disorganized, and routinely futile and self-destructive."

Claro que como señala el autor de la editorial, Bruce E. Levine, quien viene estudiando el tema desde hace años, esta forma de entender la rebeldía resulta en un ejercicio pasivo y cuanto menos dañino para el propio individuo.

No hay que ser particularmente perceptivo para experimentar la sensación de que hay algo profundamente alienante y nocivo en la manera en que se hacen muchas cosas hoy día, que ciertos contextos actuales parecieran reforzar la pulsión de volverse más inatentos o insensibilizados. En este punto quizás sea interesante empezar a considerar ciertos malestares como brújulas orientativas más que como salvavidas de los cuales agarrarse, recursos que puedan colaborar con una navegabilidad vital más honesta y sustentable. Como se discutía con respecto al tema del aburrimiento el jueves pasado, pensándolo como una crítica activa hacia lo que hacemos y hacia lo que podríamos hacer, y usándolo, paradójicamente, como motivador en vez de intentar evadirlo. Quién sabe, quizás esta predisposición hasta puede hacer que empecemos a mirar el mapa de un modo distinto...
 
Última modificación del comentario realizada el 01/10/2013 15:52
"Boredom rooms": ¿el aburrimiento como un punto de partida?
Lau, 26/08/2013 18:11
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De la mano de una cultura del trabajo como la japonesa en la que existe la connotación de que el empleo de por vida en la misma compañía es la norma, y en la que los despidos masivos son algo casi tabú, muchas corporaciones se están viendo en serios problemas. Así, las multinacionales que han tenido que enfrentar reestructuraciones o simplemente hacer un "downsizing" del personal, acorraladas tanto por las normas explícitas como implícitas de esta sociedad, han comenzado a implementar los llamados "chasing-out rooms" o "cuartos del aburrimiento" ("oidashibeya" en el idioma original).

El concepto detrás de estos cuartos es básicamente el de servir como repositorio en el que se manda a los empleados que ya no son necesarios o cuyos trabajos ya no existen (procesos de automatización mediante), pero que las compañías no pueden o no les conviene despedir. En estos cuartos los empleados pasan semanas, y en algunos casos hasta años, haciendo tareas menores que se les asignan o bien haciendo nada. En el caso en que el empleado no tenga una tarea para hacer, los pasatiempos más comunes suelen ser leer libros o el periódico, surfear la web, y en algunos casos estudiar algo de interés particular para el empleado.

Esto último es lo que Miwako Sato se dedicó a hacer mientras estaba en esta especie de limbo laboral, según relata una crónica reciente del New York Times (http://www.nytimes.com/2013/08/17/bu... ). De este modo Sato, cuyo trabajo en Sony había sido directamente discontinuado, se dedicó a conseguir un título en enfermería hasta que finalmente los directivos la reasignaron a otra área. Pero no todos parecen tener el empeño o la suerte de Sato, y así los "oidashibeya" pueden para muchos ser un lugar de estancamiento o decaimiento.

En este sentido, lo que para varios críticos ataca el propio corazón del contrato social existente en Japón, puede bajo cierta luz ser una bendición disfrazada, permitiéndole al empleado reevaluar sus opciones de vida y hasta capitalizarse a expensas de la corporación que lo alberga.

"Sony said it was not doing anything wrong in placing employees in what it calls Career Design Rooms. (...) But the real point of the rooms is to make employees feel forgotten and worthless - and eventually so bored and shamed that they just quit, critics say."

Más allá de las diversas discusiones que abre esta tendencia, ya sea sobre su validez como práctica laboral, sobre el manejo del tiempo y los recursos personales, o sobre la naturaleza misma del trabajo a nivel corporativo, es difícil encontrar alguna crítica hacia este modelo en el que se presenta al trabajador como alguien débil y pasivo que recibe protección a cambio de lealtad incondicional. En ese sentido el contrato social implícito en Japón, donde se observan otros fenómenos que respaldan esta idea de entrega excesiva como el "Karoshi" o "death from overwork" (http://en.wikipedia.org/wiki/Kar... ), plantea no sólo una dependencia poco sana del individuo para con entidades mayores, sino una peligrosa afirmación identitaria sobre la base del trabajo que se realiza para la organización y sus intereses.

Simultáneamente habría que preguntarse qué posibilidades hay de desarrollar una predisposición a generar o administrar por cuenta propia, a pensar críticamente y a crear por fuera de las estructuras establecidas, si se orienta al trabajador de esta manera.

Dicho sea de paso, no es necesario irse hasta esta isla para poder observar fenómenos similares en otras partes del mundo, en las que quizás el "boredom room" tome otras formas pero siga igual de presente.

Para escuchar sobre el debate que generaron los "oidashibeya" en el Club I+ pasado y acerca de otras ideas sobre el tema del aburrimiento como posible potenciador, hace click aquí:

http://www.riorevuelto.org/site/inde...
 
Última modificación del comentario realizada el 26/08/2013 18:35
La invasión de los "socialbots"
Lau, 21/08/2013 18:39
Registrado: 18/11/2005
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Según una colorida nota publicada hace unas semanas en el New York Times, se estima que sólo el 35% de los seguidores de la cuenta de un usuario promedio de Twitter son personas reales -el resto son "nonhuman sources" o algoritmos de alguna clase. Y es que parece que Twitter es sólo uno de los tantos espacios que están siendo copados por los robots, más específicamente por una clase de "socialbots" programados para tweetear y retweetear.

Lo interesante, es que gracias a una complejización en los procesos se está volviendo cada vez más difícil diferenciar a los humanos de los robots, ya que por ejemplo estos últimos vienen inteligentemente asociados a cuentas personales de Facebook, Reddit y otros sitios, creando un especie de entorno que simula el de una persona de carne y hueso.

Asimismo, de la mano de esta sofisticación van surgiendo nuevas aplicaciones o formas en las que sacar provecho de la creciente automatización. Ya no sólo se piensa en crear este tipo de robots para conseguir seguidores en Twitter o vender un producto, sino también para influir en procesos políticos, incidir en el mercado bursátil, atacar a gobiernos o incluso para flirtear con otros bots que recorren la Web.

Un ejemplo de manipulación política fue lo que sucedió el año pasado en México cuando se acusó al PRI (Partido Revolucionario Institucional) de intentar acallar las voces disidentes, ejército de bots mediante, saturando el sitio con una repetición de tweets y hashtags que hiciera saltar el filtro anti-spam de Twitter.

En el caso del "romance cibernético" entre robots, parece que la idea de crear algoritmos que se encarguen de coquetear con otros surgió cuando los ingenieros del sitio OkCupid constataron que tenían demasiados perfiles no humanos en su servicio de citas... y esto era claramente malo para el negocio.

De cualquier manera, esta apostilla sirve para reflejar el imparable avance de los robots (que ahora incursionan en nichos antes impensados) y para abrir una discusión acerca de las posibilidades humanas y el valor agregado en un momento en que, como se discutía en el Club I+ pasado, la tecnología se humaniza cada vez más al ritmo que el hombre se automatiza.

I Flirt and Tweet. Follow Me at #Socialbot.
http://www.nytimes.com/2013/08/11/su...  
Última modificación del comentario realizada el 22/08/2013 10:50
Histórica cobertura del fenómeno "Childfree"
Lau, 12/08/2013 13:41
Registrado: 18/11/2005
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"La carga de la justificación tiende a descansar del lado de la mujer que no tiene hijos. Raramente nos preguntamos "¿Y vos por qué tenés hijos?, en cambio es "¿Por qué no tenés"?

Esta simple pero contundente pregunta se hace la autora Lauren Sandler en el anteúltimo número de Time Magazine (http://www.fem2pt0.com/2013/08/02/ha... ), que le dedica su tapa al movimiento "Childfree" -y genera también titulares irónicos al respecto tipo "Time descubre que alguna gente no tiene hijos".

Más allá de lo tardía o parcial que pueda ser la pieza, si bien es claro que los críticos no han tenido que leer a Mariana Iglesias de Clarín (http://www.clarin.com/sociedad/Libre... ), Sandler es muy efectiva marcando dos puntos fundamentales, por un lado, esta carga inversa en la justificación que marcaba al comienzo, fruto de la absurda axiomatización de la paternidad; por otro, el carácter cuasi hipnótico de esta cultura en la que muchas veces te encontrás haciendo cosas que ni vos mismo podés explicar, al mejor estilo de los personajes de la última película de Danny Boyle,"Trance".

"For 15 years at four different universities, demographer Stephanie Bohon has asked students if they intend to have children. "They all raise their hands," she says, "and then I ask why-and no one has an answer for me. That's what a social imperative does." The cultural noise about motherhood has become such a constant din that many of us don't even notice it."

A su vez, Sandler no se queda sólo con testimonios y argumentos de los propios defensores del modelo "Childfree", también ofrece algunas estadísticas recientes muy interesantes:

"The birthrate in the U.S. is the lowest in recorded American history, which includes the fertility crash of the Great Depression. From 2007 to 2011, the most recent year for which there's data, the fertility rate declined 9%. A 2010 Pew Research report showed that childlessness has risen across all racial and ethnic groups, adding up to about 1 in 5 American women who end their childbearing years maternity-free, compared with 1 in 10 in the 1970s."

Parte de cierta retracción del estigma de "no ser padres" tiene que ver con el lenguaje, y es por eso que aquellos que deciden no tener hijos prefieren ser llamados "Childfree" por tener una connotación más positiva y fiel a sus motivaciones, como explica Laura Carroll, autora de The Baby Matrix (http://thebabymatrix.com/... ) : "Childlessness is for someone who wants a child but doesn't have one. It's a lack. I'm not lacking anything"

Lamentablemente el arte de portada del artículo de Sandler, donde se ve a una pareja muy estilizada retozando plácidamente en la playa, todavía evidencia cierta ambivalencia con el tema, presentándolo de manera frívola y alimentando las construcciones que plantean que hay algo intrínsecamente egoísta en esta elección (como cuando con los "DINKS" se hace hincapié en que el punto es que pueden gastar más en ellos mismos).

También les quiero dejar el comentario de Lisa Hymas, quien acuñara el término "GINKS" ("green inclinations, no kids"), que plantea que el artículo de TIME pasa por el alto el aspecto ecológico y si se quiere desinteresado de no tener hijos (http://grist.org/living/time-mag... ). Y finalmente, cito a Mary Elizabeth Williams de Salon.com que nos recuerda que si bien la presión cultural recae sobre todo en la mujer, sería bueno también empezar a incluir a las voces masculinas en el asunto: "wouldn't it be nice if Time had done more to acknowledge that reproductive choice means choice for men too?"

¿Será cuestión entonces de chasquear un poco los dedos a ver si se sale de este "trance auto-inducido"...?

Encuesta online sobre el tema: http://ideas.time.com/2013/08/01...  
Última modificación del comentario realizada el 13/08/2013 16:35
"Nutricionismo corporativo": no confíes en esa etiqueta
Lau, 05/08/2013 15:16
Registrado: 18/11/2005
Comentarios: 316

Leer la etiqueta de un producto puede ser una de las tareas más engorrosas, y muchas veces, difíciles de hacer... al menos sin una computadora cerca para poder buscar aquellos ingredientes cuyo origen no alcanzamos siquiera a imaginar. Pero en verdad, comprender las sustancias y procesos detrás de los alimentos que consumimos todos los días es sólo el comienzo, también se requiere un visión integral y contextualizada que ayude a ordenar esa información, así como también un fuerte escepticismo hacia la industria alimentaria.

Por todo esto, quería compartir con ustedes algunos fragmentos de una entrevista a Gyorgy Scrinis, autor del interesante libro "Nutritionism: The Science and Politics of Dietary Advice (Arts and Traditions of the Table: Perspectives on Culinary History)" (http://www.amazon.es/Nutritionism-Po... ). El libro de Scrinis toca numerosos temas, pero fundamentalmente ataca ideas y prácticas muy arraigadas hoy día en la industria de la alimentación, tanto en relación a la manera en que las corporaciones desarrollan nutricionalmente sus productos, como en la forma en que las promocionan para generar demanda.

"Through their ability to overwhelm consumers with nutritional and health claims on food packaging and in advertisements, food corporations have become the primary disseminators of the most simplified and reductive understanding of food and nutrients in the present era of functional nutritionism."

Una de las primeras cosas que señala Scrinis es la peligrosa tendencia a evaluar los llamados "techno-foods" (aquellos alimentos que han sido fortificados con vitaminas, minerales, proteínas, etc., o bien bajos en grasas, calorías, sal o azúcar) de forma fragmentaria, analizando ingredientes aislados en vez de considerar toda la composición:
"...the value of a food is reduced to its single functional ingredient. . . . This logic is flawed in that it fails to consider the complexity of food composition and the interactions amongst food components".

Esta práctica, como bien se advierte en la nota, no es sólo característica del accionar de las empresas, sino también de los círculos científicos y de instituciones públicas que han moldeado políticas basándose en esto: "The focus on single, isolated, decontextualized nutrients has been a long-standing feature of scientific research since the mid-nineteenth century and of dietary guidelines since the 1970s."

Una segunda idea asociada a esto tiene que ver con la noción de que estos "functional foods" terminan jugando un rol crucial en el "trade-off" nutricional con el que el consumidor se auto engaña diariamente, ingiriendo estos productos para compensar faltantes o mitigar excesos que considera que tiene en su alimentación.

"A prime reason for having diet soda in existence at all is to compensate for other indulgences-it's an equation, a numerical trade-off, and perhaps a little game we play with ourselves. Thanks to Atwater we know that a one-calorie soda leaves a hole that a 500-calorie piece of pie could fill."

También hay todo un apartado en el artículo (que a su vez extrae fragmentos del libro) sobre la tecnología como un arma de doble filo, en el sentido de que muchas veces termina constituyéndose como un remedo, una solución fácil ("techno-fix") a problemáticas más complejas que trascienden el hecho de ponerle vitaminas a un alimento procesado.

...y por supuesto no podíamos dejar de mencionar el marketing de la nutrición, cuyo funcionamiento es descripto esquemáticamente aquí: "One of the aims of nutritional marketing is to create what I refer to as a nutritional facade around a food product-an image of the food's nutritional characteristics and benefits. This nutritional facade then becomes the focus of food marketing campaigns. The other purpose of a nutritional facade is to cover up or distract attention from the underlying ingredients and processing techniques used to manufacture a food. Nutritional marketing typically focuses on the presence or absence of one or two nutrient components of a food"

Para hablar de las prácticas irresponsables en el área del marketing nutricional se acuñó el término "nutri-washing", es decir el lavado de cara que muchas empresas hacen de sus productos para poder venderlos como saludables. Dos ejemplos de esto son la manera en que se suelen promocionar alimentos procesados con dosis insalubres de azúcar y aditivos como los cereales para el desayuno, o el caso de la exitosa "Vitaminwater", la cual contiene algunas vitaminas y minerales agregados pero también saborizantes y 32.5 gramos de azúcar por botella (la coca tiene 39 gramos por lata. Más data: http://www.time.com/time/business/ar... ).

No parece casual que en una cultura que promueve la disociación y el reduccionismo en muchos otros ámbitos de la vida, afloren estos enfoques parciales sobre los nutrientes, los alimentos y el funcionamiento de nuestro cuerpo. Recomiendo entonces una mirada al material completo, aunque más no sea porque esto puede afectar el modo en que miremos las etiquetas de los productos que consumimos de ahora en más.

That's not natural or organic: How Big Food misleads
http://www.salon.com/2013/07/20/that...  
Última modificación del comentario realizada el 05/08/2013 15:55
"Mommy cards", un nuevo giro en la pérdida de la identidad
Lau, 29/07/2013 16:19
Registrado: 18/11/2005
Comentarios: 316

Al clásico "enroque" de la foto de perfil en Facebook (sale la foto de la persona, entra la del hijo/a), hay que sumarle otro ejemplo en la lista de manifestaciones del síndrome de "pérdida de la identidad" que afecta a muchas madres hoy: las "mommy cards".

En un continuo con algunos fenómenos ya analizados aquí como el acaparamiento del relato o la innecesaria mediatización de la maternidad en las redes sociales (http://www.riorevuelto.org/site/inde... ), les dejo esta mini-tendencia que consiste en una certificación de la pérdida de aquello que irónicamente se denomina "pre-child identity" (la identidad pre-hijos de una mujer).

Las "mom cards" son tarjetas que a la usanza de las tarjetas de negocios tradicionales establecen el nuevo status de su dueña, con datos de sus hijos y alguna que otra información particular. La supuesta utilidad de las mismas está relacionada con el hecho de que cuando los chicos entran al jardín muchas madres empiezan a vincularse con otras, por lo que una tarjeta que las identifique rápidamente (así como a sus hijos) resulta fundamental, en especial a la hora de coordinar salidas o tardes de juego.

"...rather than fight this loss of pre-child identity that seems to be an inevitable part of motherhood, a growing number of women are embracing it and marketing themselves via the latest must-have parenting tool - the "mummy card"."

Una de las explicaciones que ensaya la siguiente nota que referencia la tendencia, es que debido al retraso de la maternidad más mujeres pasan una mayor cantidad de años trabajando antes de tener hijos, y por esto surge la necesidad de definirse en términos similares a los utilizados en el ámbito profesional/laboral.

Pero si ya definirte a través de lo que hacés resulta un reduccionismo brutal para una persona, este nuevo giro lleva las cosas un poco más lejos. Es particularmente llamativo que si bien varios modelos incluyen el nombre de la madre al lado de su nuevo "status", también existen modelos en los que ni siquiera aparece el nombre de la mujer, sino que se la identifica a través del vínculo con sus hijos ("mamá de pepito y juanita"). En otros casos solamente figura el nombre propio, sin apellido, como si de todas formas no fuera muy importante completar esa información... o no les hubiese alcanzando el lugar poniendo los nombres, edades y alergias de los nenes.

Para cerrar y a tono con el paradigma de madre más cínica que ya nos hemos acostumbrado a ver ("Martini moms" y otros exponentes), algunas proponen un estilo más honesto y descarnado en sus tarjetas de presentación: "Madre de Leticia y Hugo, disponibles para jugar en tu casa porque la nuestra es un lío. Yo llevo el vino".

http://www.dailylife.com.au/life-and...
 
Última modificación del comentario realizada el 30/07/2013 12:55

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