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Campaña experimental contra la Idiotez
Carlos Lavagnino, 03/09/2016 19:09
Registrado: 17/11/2005
Comentarios: 99

¿Existe la Idiotez? ¿Parecería ser, no?

¿Qué parte de la Idiotez vive y se alimenta de lo que hacemos y promovemos en las redes sociales?

Probablemente, una proporción cada vez más importante de lo Idiotas que somos y de las Idioteces que hacemos se genera, se consolida, y hasta se propaga con fuerza en el medio digital. ¡La Idiotez ha evolucionado también!

La Idiotez tiene nuevos componentes. Pongamos un ejemplo fácil, siempre considerando que cada uno hace lo que quiere, y que eso vale también para poder criticar lo que se observa.

Supongamos que podemos convenir que una persona que está fumando está haciendo una Idiotez. Este sería un nivel clásico que podríamos llamar la Concreción de la Idiotez. Si no opinás que fumar es una Idiotez, saltá al punto 1.

Ahora bien, cuando esa persona publica (o deja publicar) una foto de esa Idiotez en las RR.SS., parecería ser que el grado de Idiotez aumenta, en lo que podríamos llamar el novedoso paso de la Promoción de la Idiotez. Si esa foto es tu foto de perfil, el cuadro se agrava y podrías también saltar al punto 1.

Pero esto no termina acá. ¿Qué pasa con los que dan "Me gusta" a una foto de una persona fumando? Parecería que la Idiotez, no conforme con los niveles de Concreción y Promoción, necesita un nivel adicional, que podríamos llamar el Festejo de la Idiotez.

Así, la Idiotez Concretada y Promovida se propaga con la fuerza de la legitimación colectiva, y se cristaliza en la estructura viva de la Cultura, con la responsabilidad compartida de los suscriptores de los tres niveles.

Punto 1: cada uno definirá qué es Idiota y qué no, según su criterio. A los efectos de esta campaña, consideramos Idiota, para empezar, a todo comportamiento que atenta objetivamente contra la vida y genera dolor, enfermedad y muerte evitable. Si no te identificás con esta noción, probablemente estás fuera del target de este mensaje.

Punto 2: la propuesta es visualizar el impacto que tiene la Concreción, Promoción y Festejo de la Idiotez en la vida contemporánea. Y así como en las cajas de cigarrillos ponen fotos espantosas de los efectos PROBADOS de cometer la Idiotez del ejemplo, y está prohibido por Ley promocionar esta Idiotez puntual, y como las RR.SS., por suerte, están fuera del alcance de la regulación del Estado y los Organismos de Salud Pública, sólo resta generar conciencia en la Sociedad Civil Descentralizada, o sea en vos.

Punto 3: por eso, llamamos a que antes de participar de una Idiotez, en cualquiera de sus tres niveles, uses tu imaginación o tus recuerdos para visualizar las consecuencias de esa acción. En el caso del ejemplo, podés pensar en algún ser querido o cercano que se enfermó por fumar, y tomar conciencia de que cuanto más Promovida y Festejada sea una conducta humana, más chances hay de que se replique.

Punto 4: comprometete con lo que hacés en las RR.SS., observá las fotos, leé los textos, componé la escena y actuá en consecuencia. Las RR.SS. son una referencia que gravita con cada vez más fuerza en la realidad. Es el Medio Ambiente del Futuro.

Si esta pequeña iniciativa genera aunque sea una Concreción, una Promoción o un Festejo de una Idiotez menos, ya ganó su razón de ser. La Idiotez forma parte de la situación humana, pero sería bueno que esa parte sea lo más pequeña posible.

Escuchá toda la discusión: http://www.riorevuelto.org/site/inde...  
La Memoria: El lugar donde las cosas ocurren por segunda vez...
Daniel (el que recuerda), 22/08/2016 11:36
Registrado: 04/04/2009
Comentarios: 47

Último comentario de Carlos Lavagnino, 29/08/2016 01:38
En la última reunión se habló, desde ópticas distintas, de la enorme e increíble posibilidad que presenta este tiempo de comenzar a permitir reconfigurar la dotación biológica y emocional (si es que estas fueran cosas no vinculadas y remitan a cuestiones de distinto origen) del ser humano.

Sin duda alguna estamos ante la presencia de uno de esos puntos cardinales (del latín cardinalis "principal", y este de cardo, "gozne, bisagra", de origen incierto) es decir y apelando a la interesante figura que nos trae la etimología de la palabra, estamos ante una bisagra en la historia humana, un punto en el espacio tiempo donde ésta gira y cambia de rumbo, lo cual es un privilegio no menor para todos nosotros.

Sobre la cuestión genética y biológica no voy a incursionar, no por falta de interés, sino por el escaso conocimiento sobre ambos temas. Pero donde sí me animo a decir algo, no por abundancia de ciencia sino por el desprejuicio (injustificado y culpable) que tengo en temas relacionados con la cultura, es en el punto de la reconfiguración de la memoria.

Como en muchos temas, me siento ante esta situación con un estado de ánimo dual, por un lado aparece el atávico miedo al cambio y por otro la inequívoca atracción que supone la aventura de explorar territorios desconocidos.

Los aspectos positivos de esta posibilidad se fundan en la idea de poder esculpir nuestra memoria personal a gusto, pudiendo descartar todo aquello que creemos nos hace mal y nos limita emocionalmente.

Por primera vez en la historia de la humanidad, pasaríamos del rol de protagonistas a editores de nuestro pasado, con capacidad de suprimir (entendemos que también disminuir) el impacto que tienen en nuestra matriz de decisiones los ecos emocionales de situaciones vividas que consideramos traumáticas o tan solo inútiles de justificar su guardado.

Imaginamos un ser humano que frente a una situación que le implica una decisión tiene en su arsenal emotivo solo información y ningún prejuicio, ningún miedo producto de una experiencia fallida en ese tema, el pasado no proyecta su sombra sino ilumina con los aspectos ciertos y comprobables de la situación similar ya vivida a los efectos de no volver a cometer los mismos errores.

Este sería, en modo abreviado, los aspectos positivos, pero también tiene su lado B, su aspecto negativo, el lado oscuro de la fuerza, y todos estos puntos no son despreciables.

¿La formación de la personalidad sería completa si solo usamos los aspectos positivos, o peor aún, aquellos que creemos positivos o beneficiosos?

Haciendo una analogía ¿Es posible una nutrición completa con una dieta exclusiva centrada en lo dulce?

¿No estaríamos dando cauce a una personalidad debilitada, acostumbrada al no conflicto?

El rock nacional es a Laguna Placida lo que los griegos a la filosofía, una fuente de citas:

Cuando las estrellas caen... ¿qué se puede hacer salvo ver películas?
(La Máquina de Hacer Pájaros - Películas)

Se cree más en los milagros a la hora del entierro.
Este hombre trabajó: ¿quién escribirá su historia?
¿La cal reseca? ¿La viuda que sueña?
¿Los amigos que siguen igual?
(Juan Carlos Baglietto - El Témpano)

Cuando creamos que nos fue mal, cuando tengamos una mala experiencia, en suma cuando nuestras estrellas caen... ¿qué podríamos hacer? solo tendríamos que ver la nueva película de nuestra vida, seríamos adictos a nuestra capacidad de alterar el pasado, nacería una nueva droga a la que ya sugerimos nombre: Alterium

Lo peor, como anticipa Baglietto, un recuerdo que en principio dejamos en nuestra memoria puede mutar de bueno a malo al acercarnos a situaciones de conflicto, y frente a ella seríamos "carne" de edición, empezaríamos a borrar y suprimir, a reescribir nuestra historia y, seguro, no pasará mucho a que surja un nuevo trabajo, la tercerización de servicios de edición, aparecerán quién ofrezca sus servicios profesionales de edición con hermosos avisos: "¿Esa amputación te trae problemas? Bórrala ya!" "¿Tu novi@ te dejó?: Deja vos su recuerdo en Desmemoriam S.A."

Por otro lado, podríamos pensar en que esta nueva situación daría pié al nacimiento de un nuevo apotegma: "Recuerdo Borrado, Recuerdo Perdido", porque salvo que surja un repositorio personal de recuerdos borrados, una suerte de papelera de reciclaje evocativa del cual fuera posible su restauración, los aspectos más personales de un hecho, aquellos que no son generables por otra persona ya que le darían su impronta y no la nuestra, quedarían perdidos para siempre:

"todos esos momentos se perderán como lágrimas en la lluvia"
(Monologo final del replicante en Blade Runner)

Continuará... 
Última modificación del comentario realizada el 23/08/2016 10:30
Aquello que nos hace Humanos

"todos esos momentos se perderán como lágrimas en la lluvia"
(Monologo final del replicante en Blade Runner)

El final sin final de mi anterior artículo me sirve como enganche para un tema que no está alejado de lo expuesto en el mismo.

Si la reconfiguración a voluntad de la memoria que surge de las nuevas posibilidades que brinda la tecnología, podía abrir las puertas a ciertos cambios en nuestra estructura psíquica que nos exponían al riesgo del empobrecimiento de nuestra personalidad, de nuestros recursos emocionales que tan necesarios se vuelven frente a situaciones de conflicto.

Esta pequeña contribución a este digno foro, marcha en una ruta paralela a los efectos descriptos en dichos cambios ya que si el anterior escrito, en algún sentido, hablaba del empobrecimiento de nuestra personalidad, también podría ser entendido como aquellos avances que significan una suerte de retroceso en nuestra conformación como humanos.

¿Por qué decimos esto? Porque creemos que todo aquello que vaya en el orden a la clonación de la personalidad (el alma o el espíritu, o como queramos llamarlo) supone una pérdida en la riqueza de la humanidad.

En la medida que se pueda editar los hechos de la memoria, es decir en cuanto surja de manera concreta la posibilidad de modificar los recuerdos, comenzará una incesante búsqueda de una "huella" mnémica perfecta, aún al precio de comprarla o adquirirla sin importar que no haya sido real.

Todas estas posibles ramificaciones me trajo a la tan mentada memoria lo que se discutió creo hace dos o tres reuniones acerca de que una posible traza de "humanidad" sería la facilidad en que el hombre cae en contradicciones en oposición a la coherencia que exhiben las máquinas.

¿Qué es lo que nos hace humanos? Tremenda pregunta que no puedo contestar, pero sí al menos intentar acercarme a dicha respuesta.

En la película "Blade Runner" se mostraba un cierto test (se lo menciona como el Test Voight-Kampff) que permitía medir los grados de empatía. Supuestamente los androides, allí llamados "Replicantes", carecían de esa característica humana.

Por lo que pude leer, Philip K. Dick (autor del cuento que sirve de base a la película) cita a un miembro de las SS destinado en Polonia que decía: «Por la noche nos mantienen despiertos los gritos de hambre de los niños». Dick explicó que llegó a la conclusión de que su autor poseía «una mente tan emocionalmente defectuosa que no se le puede aplicar el calificativo de humana...». En esa falta de empatía por el dolor del otro, dio inicio a la idea de un replicante sin dicha capacidad.

En resumen, Dick retoma la idea de definir lo no humano a través de una carencia respecto de lo humano, él asume que es la falta de capacidad empática, algo que sin embargo al final (no digo más porque arruino la película para el que no la vió) el replicante parece desdecir.

Claramente percibimos que no es la inteligencia, la capacidad de abstracción, la fenomenal habilidad para recordar cosas, caras, gestos, la facilidad para establecer patrones, la capacidad de manejar grandes volúmenes de datos, etc., lo que nos podría diferenciar de los robots, hasta la producción artística ha sido replicada con éxito por programas expertos.

Es decir en aquellos campos que aspiramos a descollar como humanos perdemos por goleada frente a los robots porque ellos son decididamente mejores y, paradójicamente, en nuestros errores, nuestras contradicciones, nuestras pasiones sin sentido, ahí tal vez resida el núcleo diferenciador de nuestra humanidad.

Da cierta pena que quitados los aspectos comunes con que podríamos compararnos con los robots, lo que queda de diferencia a favor del humano sean aspectos que los mismos humanos, en principio, tildamos de negativos y no nos enorgullecen.

Usando una imagen muy pedestre pero fuertemente gráfica, un robot sería como una de esas hormas de queso compactas, mientras que el hombre tomaría el lugar del queso "gruyere". Comparando ambas piezas lo que primero surge como diferencia son los agujeros del gruyere, que justamente no son queso, sino su ausencia.

Somos concientes de que se acerca el advenimiento de otra especie pensante y eso nos aterra, estamos como hijos únicos ante la noticia de la llegada de un hermano que viene a modificar el estado de cosas que tanto nos costó lograr.

En esta necesidad de preguntarnos qué somos y cuál es nuestra diferencia, tal vez allí resida algo que nos distinga de los robots.

Toda esa búsqueda de respuestas, me parece que remiten a la necesidad de encontrar algo que justifique que nos quieran, me arriesgaría a decir que hay un vacío que necesitamos llenar como especie para sentirnos merecedores del afecto, de allí los miedos que nuestros nuevos compañeros de ruta nos suscitan. 
Última modificación del comentario realizada el 23/08/2016 22:14

Daniel, 23/08/2016 22:12
Registrado: 04/04/2009
Comentarios: 47

Sumándome a este bello espacio de intercambio tengo para acotar una serie de cuestiones relativas al tema de la memoria y el olvido:

Como bien señaló Daniel, este tipo de avances de la tecnología (léase la posibilidad de gestionar nuestros recuerdos a través de sustancias químicas) nos obligan a indagar acerca de lo más profundo de la condición humana. Vivimos en un entorno cada vez más intervenido por la tecnología. Ésta nos propone el diseño químico de nuestros gustos y pasiones, la selección de sensaciones, la posibilidad de diseñar nuestra propia versión de "la felicidad".
La naturalización de este entorno es, sin embargo, una de las características más alarmantes.

¿Estamos preparados para este tipo de alteraciones biotecnológicas? Yo creo que una de las cosas que más nos perturba es justamente no poder imaginar aquellos efectos que estas intervenciones finalmente podrían tener en la constitución de nuestra subjetividad, en el devenir de lo humano. ¿Qué sucedería si pudiéramos controlar y seleccionar a piacere nuestra experiencia, nuestro recuerdo del pasado? Coincido con Daniel en el hecho de que esta modificación daría cuenta de lo débil y endeble que es la especie humana ya que demostraría la poca tolerancia hacia las experiencias traumáticas que ofrece la vida, pero que también son constitutivas de nuestra personalidad y forma de relacionarnos con el mundo; como consecuencia se podría imaginar la generación de una forma de vida edulcorada.
Me pregunto también si no es desde los inicios de la utopía tecnocientífica moderna que el ser humano ha perseguido justamente esta voluntad de alteración de sus disponibilidades naturales en vista de una "mejor calidad de vida". La tecnología ofrece la posibilidad de ahuyentar la enfermedad, prolongar la vida y modificarla, lo que supone una cooperación entre tecnología y ser humano. ¿Esto quiere decir que somos insuficientes biológicamente y tenemos una relación de necesidad con lo tecnológico? acaso la tecnología no es aquel lugar donde podemos pensarnos y hacernos a gusto? ¿Si somos seres sufrientes, es necesario mantener esa condición si la tecnología habilita un horizonte de bienestar?

Esto me lleva a otra discusión aún más trascendente: ¿existe una naturaleza humana? ¿ Es ella deseable y es antitecnologica? Desde una mirada humanista, la tecnologia persigue la modificación de las bases sobre las cuales la vida se sustenta, es decir, el dolor (proveniente de los recuerdos traumáticos), la enfermedad, la vulnerabilidad y la contingencia que serían características fundamentales de lo humano. Pensar en intervenciones técnicas significaría atentar contra nuestra esencia. Si podemos controlarnos y diseñarnos, entonces nuestra ontología se acercaría mucho más a la de un ser programable, un robot: en este sentido,lo azaroso e imprevisible del sujeto devendrían en posibles recuerdos borrables.

Ahora bien, si pensamos en una visión post humanista o trans humanista (de la cual uno de los exponentes es Peter Sloterdikj), la técnica encarna la posibilidad de ser mejor en el mundo, y por ello la tecnología habilita un cambio positivo, un avance del hombre.

Me interesa la reflexión de Dani sobre la noción de conflicto. Puede existir una vida humana en la quietud, en el puro disfrute, en el goce eterno? Por otra parte, si estamos continuamente borrando o alterando nuestros recuerdos, no podríamos caer en un tiempo sin forma, en una inmutabilidad de nuestras conciencias? El conflicto, el dolor, es también una forma de aprender y de dar cierta movilidad a nuestras experiencias. Qué sucedería si no existiera más esa forma de vida?
Quizás una pregunta importante podría ser: ¿Qué formas de humano habilita la tecnología? ¿Qué discursos y que lecturas sobre nosotros mismos hacemos a través de ella?
No es la memoria un elemento central en nuestra percepción? Sabemos la importancia cabal que ésta tiene en nuestro país, que ha tenido que atravesar historias de terror en retiradas situaciones. ¿Qué pasaría si pudiésemos borrar esos recuerdos? ¿No sería una falta de responsabilidad, una negación? La imposibilidad de crítica y de construcción frente a hechos aborrecedores y traumáticos puede implicar la edificación de una especie humana pasiva e indiferente, éticamente nefasta.
 
Última modificación del comentario realizada el 25/08/2016 00:57

Melina, 24/08/2016 18:29
Registrado: 24/08/2016
Comentarios: 11

Nuevamente Dani, gracias por estos disparadores alucinantes que nos regalas en el foro.

Que candor tiene lo humano, esa cierta esencia fantasmagórica de coquetear con el vacío pareciera ser la coreografía favorita del hombre.

¿No Resulta ciertamente graciosa la indignación que proyectamos Legranezcamente ante los avances tecnológicos que parecieran sorprendernos todo el tiempo? Cual niño que año tras año, siempre el mismo día, a la misma hora recibe un regalo bajo el árbol navideño, no logramos asimilar aquello con lo que nos codeamos todos los días.

Ahora bien cuando hablamos de la configurabilidad de nuestros recuerdos, de nuestras experiencias (de forma química) me resuena un comportamiento cuasi compulsivo que tenemos los humanos de esta generación (la mía y posteriores) que es el de la modulación de nuestra máscara vienesa, la cual enaltecemos embellecemos, decoramos, y cuidamos con suma dedicación... esa mascara que vamos esculpiendo todos los minutos de nuestra vida para seducir en el mar deseado de las redes sociales.

Facebook nos recuerda que foto nos tomamos hace 5 años, nos muestra diapositivas de una tierna historia de amistad con alguno de nuestros "contactos", el tiempo se disuelve en los scrolls de un mouse.

Que tema el de modelar recuerdos, claramente, peligroso y más aun cuando no se sabe gestionar. Quizás sea polémico pero ¿Que tal si el borrar la emocionalidad de un recuerdo pudiera evitar una enfermedad?¿O una depresión patológica? Pero a su vez... ¿Qué tal si el borrar un recuerdo generara monigotes reverenciando un vacío insalvable?

Es allí donde nuevamente llegamos tarde señores! Las redes ya lo están haciendo por nosotros, alguien mas está tomando esa decisión, sin la necesidad del uso de un fármaco, pero sí operando dentro de tu propia cabeza.

Allí es donde me remito a lo expuesto por Meli, acerca de la inmutabilidad de las conciencias... lo leo y da escalofríos, sería algo así como la redención de las almas en la tierra. Los recuerdos son parte nodal del aprendizaje básico del ser humano, y el aniquilar el acecho de los mismos es un dopaje directo al raciocinio y a la evolución.

¿Cómo saber las potencialidades de los pensamientos que podría generar el revivir una memoria en distintas instancias y momentos de la vida? ¿Cuántas posibilidades aniquilaríamos por tapar el síntoma?

Una vez mas nos encontramos marcando la importancia de contemplar las causas y definitivamente los innumerables efectos y consecuencias de nuestras decisiones.
 
Última modificación del comentario realizada el 24/08/2016 21:24

Aldana Lagomarzino, 24/08/2016 21:19
Registrado: 03/08/2015
Comentarios: 3

Qué placer leer las reflexiones que disparás, Dani.

Frente a este fenómeno de la edición de los recuerdos no puedo evitar, en un primer lugar, intentar verle un costado independentista: ¿no será posible concebirlo como una manera de toma de control del individuo de su propia conciencia, una manera de hackear el tiempo? Sin embargo es más fuerte la idea de que los recuerdos son una fuente muy poderosa de información, y limitarlos o eliminarlos sería resignar herramientas muy útiles.

Ahora, algo que me resulta más escalofriante que la mutación de la memoria a través del uso de fármacos, es la sospecha de que algo similar ya existe. ¿Qué nos hace pensar que no hacemos nosotros mismos (con niveles de conciencia variables) una edición de nuestros recuerdos? De hecho de eso se trata la narrativa como representación de nuestra identidad. Cada uno crea una narrativa propia en base a la selección de ciertos recuerdos y con eso construye la historia que lo define como individuo. Y ahí creo que das en la tecla, Melina, cuando te preguntás si la eliminación de los recuerdos nos haría caer en una inmutabilidad de nuestras conciencias. El auge del storytelling tiene la función de reducir identidades a la linealidad de una historia, a limitar las infinitas potencialidades de un individuo a un discurso cristalizador. En relación a eso, me retrotraigo a dos puntos interesantes del artículo que llevé el jueves pasado (https://aeon.co/essays/would-you-purge-bad-memories-from-your-br
ain-if-you-could). Por un lado, la autora se pregunta "¿En qué momento la memoria es algo prescindible en función del bien de un individuo o de una sociedad?¿Y por qué es menos tolerable usar medicamentos para eliminar o suprimir un recuerdo que apoyarse en nuestros propios cerebros para hacer ese trabajo?". Por otro, Lauren Gravitz concluye su artículo sosteniendo que sus recuerdos incompletos han definido su entendimiento de su propio yo y se han convertido en parte de una narrativa que no desea cambiar. Resulta muy interesante observar cómo, desde la Cultura Central, se rechazan avances tecnológicos que, como en este caso, son claramente cuestionables, pero por las razones equivocadas. No es porque se considera información muy valiosa a los recuerdos, sino porque constituyen una identidad ya asentada y que debe quedar inmutable.

Es muy interesante lo que decís Dani sobre la contradicción como traza de "humanidad", y creo que está íntimamente relacionado con la cuestión de si eliminar el aspecto emocional de los recuerdos o no. El gran problema ahí es la irremediable contraposición entre razón y sentimientos. ¿Por qué lo emocional pareciera tener efectos tan dañinos al punto tal que haya que eliminarlo? ¿No habrá una manera de hacer un mejor uso de nuestras emociones, que creo yo constituyen una poderosa herramienta de percepción de la realidad? Lo relaciono también con el planteo de Meli sobre la falta de responsabilidad que implica la eliminación de recuerdos, con el que estoy de acuerdo. Observar recuerdos pasados desde un desapego emocional puede facilitar, en mi opinión, la claudicación de la responsabilidad sobre las acciones pasadas, la cual adquiere otro carácter y otra importancia una vez que se empieza a pensar el tiempo en términos semánticos en lugar de sintácticos. Y como decía Char hace algunas reuniones, el oso del pasado te va a venir a buscar.

A la contradicción que genera la guerra civil entre razón y sentimientos, podemos agregar la fuerte tendencia a la evasión dentro de, como sostuvo Dani en su excelente posteo anterior, una era de búsqueda de verdad y conocimiento. En una época en la que la neurociencia pareciera estar desesperada por llegar a una comprensión cabal del cerebro, encontramos fármacos que nos permitan eliminar recuerdos. En una época que nos ofrece casi infinitas posibilidades, enfocamos nuestra atención en la superficialidad de las máscaras a las que se refiere Aldi. ¿Qué futuro podemos pensar que le depara al humano que se autoimpone cada vez más contradicciones?

 

Emilia, 25/08/2016 14:41
Registrado: 18/02/2015
Comentarios: 2

¡Qué buenos aportes de todos! Quiero sumarme, tratando de enlazar y emprolijar un poco lo que se planteó en el Club:

1) Configurabilidad de los recuerdos: no parece haber una manera de justificarla. No sólo porque son una representación de algo que excede los territorios propios de soberana configurabilidad del individuo, sino porque la idea de aproximación a la verdad subyace en la utilidad misma de la memoria, y la verdad no puede ser nunca sujeta a configuración.

2) Replicantes empáticos: si tradicionalmente se entendía que la diferencia entre humanos y robots estaría dada por la capacidad de empatía (Test Voight-Kampff), no queda desairada, y hasta invertida esta posibilidad de diferenciación? Al convertirse la empatía, mediante su industrialización contemporánea, en un rasgo de clonación imperativa, ¿no quedó el humano hiper-empático en una situación más siniestra que la más fría de las máquinas? ¿No sería deseable que el post-humanismo refundara una empatía post-gregaria, quizás más cercana a un emergente tipo Her (y HAL?) que a los zombies de Instagram?

3) La programabilidad como una constante en la evolución humana: la emancipación, y por ende programación (propia) de cierto orden de nuestras vidas, no debería anular la contigencia o el azar, sino permitirnos desplazar el eje performativo hacia territorios que antes ni siquiera eran mínimamente asequibles (corrimiento de la línea de frente, mano a mano con la entropía y la estructuralidad).

4) Modulación, sincronización...: "Ahora bien cuando hablamos de la configurabilidad de nuestros recuerdos, de nuestras experiencias me resuena un comportamiento cuasi compulsivo que tenemos los humanos de esta generación (la mía y posteriores) que es el de la modulación de nuestra máscara vienesa, la cual enaltecemos embellecemos, decoramos, y cuidamos con suma dedicación... esa mascara que vamos esculpiendo todos los minutos de nuestra vida para seducir en el mar deseado de las redes sociales." Este magnífico fragmento de Aldi va mostrando cómo se operativiza el reemplazo del eje memoria/verdad por el eje experiencia/montaje.

5) ...y contradicción! Memoria preformativa: lo único que nos permite impulsar el post-aprendizaje; no alcanza con cometer menos errores, hay que dejar de "ser" el error. Mientras tanto, la aceleración en complejidad hace fracasar la estrategia de aprendizaje clásica, y genera la sensación de que un aprendizaje operativo se hace cada vez más difícil y costoso. Parecido al "trauma" de la razón. ¿Y si nos colgamos a la nube?

6) La Súper Nube de la Cultura Central y el Streaming: nuevo modelo para relacionar el Experiencismo, la dilución de la memoria y el adelgazamiento de la capacidad de procesamiento del humano descentralizado. Todo vacío se llenará con experiencias en streaming, homogéneas, baratas, industriales. Se multiplica la basura online. Crisis de abundancia y de calidad. Las aplicaciones toman nota y empiezan a borrar automáticamente (Snapchat), cerrando el circuito de la licuación del registro y el adormecimiento de la sensación de responsabilidad.

7) Problema del Umbral: vuelve la Singularidad más recargada que nunca. Siempre hay algo cualitativamente más Importante.

 
Última modificación del comentario realizada el 29/08/2016 01:43

Carlos Lavagnino, 29/08/2016 01:38
Registrado: 17/11/2005
Comentarios: 99

La búsqueda del sentido de la persistencia
Daniel, 06/08/2016 00:10
Registrado: 04/04/2009
Comentarios: 47

Último comentario de Daniel (el resonante), 10/08/2016 15:35
Ayer al terminar la reunión del Club I+, como siempre se formó un círculo de comentaristas de la realidad que nos juntamos a discutir el universo, en actitud de cuadrilla municipal, todos viendo como Carlos trabajaba en el desmonte del equipamiento tecnológico que permite la transmisión de la reunión.

Cómo seriofágos que somos, la micro charla surgió y se nutrió alrededor de las bondades de una nueva serie del firmamento Netflix: "Stranger Things".

Una vez terminada la ronda de saludos finales me fui a la búsqueda del colectivo 42, y mientras meditaba sobre la aparente relación entre la cercanía de la medianoche y la escasa cantidad de colectivos circulantes, tuve una intuición (del latín intueri «mirar hacia dentro» o «contemplar», es un concepto de la Teoría del conocimiento aplicado también en la epistemología que describe el conocimiento que es directo e inmediato, sin intervención de la deducción o del razonamiento, siendo considerado como evidente (1)).

Antes de exponer el resultado de mi "intuición", me gustaría exponer un punto importante para la mejor comprensión de este pequeño artículo: El mismo, al nacer de la intuición, es producto -como hemos visto- de un mecanismo que no deriva del razonamiento por lo tanto puede haber ideas contiguas pero no continuas, conclusiones sin premisas, falta de integridad, ausencia de casos testigo, etc.

Primera parte
Leyendo acerca de la serie "Stranger Things", uno de los puntos destacados por casi todas las críticas es su acierto en situar la acción en la década de los ochenta.

Al principio se me ocurría que esto obedecía a la atracción que nos genera la nostalgia de los tiempos pasados pero a poco de pensarlo recordé una entrevista a Steven Spielberg con motivo del estreno de "Indiana Jones y los Cazadores del Arca Perdida", en ella le preguntan por qué la había hecho transcurrir en la década del 30, y él contesta algo cercano a "porque en ella todavía había misterios".

Y allí creí encontrar la clave de interpretación para un punto que tocamos en una charla del Club que solicitaba (estimo que fue en la reunión del 03/09/15):

"...La idea de la persistencia, es una idea bastante asequible desde tiempos históricos a lo largo de la evolución de la humanidad, la idea de la persistencia, la lucha contra la muerte, el paso del tiempo, son ideas bastantes familiares. Ahora ¿existirá un correlativo emocional y yo diría casi sentimental, para la idea de la persistencia?... ¿existe un sentimiento asociado a la persistencia? ¿o la persistencia es una idea, radical por cierto, que no implica la apertura o la inauguración de un nuevo espinel de emociones o de sensaciones?..." (Trascripción mía de parte de la introducción)

Y sí, nuestra época está dominada por el encuentro de las explicaciones de todo, se exploran las montañas, se decodifican ADNs de animales extinguidos, se rastrean las corrientes migratorias de los primeros hombres, se analizan los fondos oceánicos, se descubren partículas impensadas, se confirman teorías.... Y muchas otras cosas...

Y las explicaciones que surgen nos muestran un panorama racionalmente desolador: "Bienvenido al desierto de lo real" nos dice Morpheus en la primera Matrix (2), no hay fantasmas, no hay misterios, todo es medido y pesado con precisión.

Llegado a este punto, surge la pregunta: ¿Acaso no está bien buscar la verdad?

Respondo: "sí, está bien", pero a veces el costo de encontrarla, por su naturaleza, es generar un desapego emocional con la misma.

Desde siempre el ser humano tiene predilección por llenar los huecos de su conocimiento con la argamasa de su imaginación, los antiguos Griegos fueron, con sus mitos, maestros insuperables en el arte de dotar de "sentido" a su realidad.

El común de la gente, o al menos gran parte de ella, busca "entender" la realidad y en ese afán, muchas veces yerra el camino y se afilia a teorías que le generan comprensión pero al módico precio de tirar por la borda a la verdad.

Está demás abundar que muchas religiones (se que muchos están tentados de decir: Todas) generan adhesión en virtud de sus capacidades "explicativas" del universo que nos rodea y, ahora sí: Todas, también avanzan sobre zonas inexploradas o inexplorables, como el llamado Otro Mundo, Cielo, Paraíso, etc.

Desde otros aspectos, se ha puesto de moda el término "Conspiroparanoico", que alude a los fanáticos de las conspiraciones, aquellos que creen ver una trama oculta en todo el plano de lo real.

Nada se salva de esta mirada, alcanza con ver una sombra de una duda, algo sin explicación para producir todo un cuerpo de ideas que "explican" el fenómeno.

Segunda parte
La persistencia, en el contexto del Club, no viene sola, se acompaña con el aderezo de la búsqueda de la verdad, la aplicación de criterios científicos, etc.

Muchas veces al honestidad de esta búsqueda va a contrapelo de la necesidad de "sentido" que requiere la gente, ya que en general la respuesta conduce a nuevas preguntas, porque el universo es más vasto que lo que el gran público está dispuesto a aceptar.

Se solicita una "explicación" simple, contenedora de todas las opciones y que, también, nos releve de responsabilidades.

Que mejor que un Dios, o un Gobierno en las Sombras, o maquiavélicas Corporaciones, sean las culpables de nuestros males.

Así vemos diluir nuestro campo de acción, ya que nos enfrentamos a fuerzas que nos superan en recursos, pues, dejémonos llevar, no tenemos otra opción.

En este contexto, la llegada de "Pokemon Go" no es más que una vuelta de tuerca al "endulzamiento" de la realidad, que ya ni siquiera busca generar una explicación del mundo, sino que opta por dotar a las personas de un efímero sentido: la búsqueda, caza y colección de estos pequeños personajes.

Tercera parte
Veo compleja la misión de dotar de un sentimiento propio a la búsqueda de la persistencia, no ya por ella misma sino por defecto del receptor.

Hoy por hoy, la persistencia sería vivida más como una condena que como un beneficio, la gran plaga de este tiempo: la ausencia de sentido, se resuelve con el embotellamiento de miles de experiencias, una tras de la otra, ya no alcanza con tirarse en paracaídas desde la estratósfera (3), ahora hay que tirarse sin paracaidas (4).

Tal vez el más inteligente movimiento de la "Cultura Central" es habernos inculcado una suerte de "síndrome de Estocolmo" con nuestra Némesis: La Muerte, la tememos pero la necesitamos, como un mal jugador de ajedrez que, abrumado ante la necesidad de realizar infinitos cálculos de posiciones, resuelve terminar con su martirio por la vía de patear el tablero.

La única chance que le adjudico a la búsqueda de la persistencia, paradójicamente, la ubico en la constitución del espíritu humano que hace que a veces no siempre se sacia con explicaciones simples, así como un malogrado pseudo poeta dice:

Están las risas como partes de la Alegría
Las lágrimas como partes de la Tristeza
Las gotas de lluvia como partes de las nubes
Y los besos como partes del Amor

Será que nuestra condición de seres limitados nos impide acceder al todo y por eso sólo percibimos sus partes, esos fragmentos que nos invitan a soñar y desear una realidad mayor.

A través de la lluvia, las risas, los besos y las lágrimas, intuimos que existe la Tristeza, la Alegría, el Amor y por cierto.... las nubes.

¿Por qué será que el corazón se muestra insatisfecho con esas partes y aspira a la totalidad? ¿Por qué extraño designio fuimos moldeados deseando esas infinitudes si en el curso de nuestra vida sólo alcanzaremos alguna de sus partes?

Tal vez llegue el tiempo en que las lágrimas, los besos, la lluvia y todas las risas vuelvan a su origen y en ese preciso momento estaremos allí para verlo y gozarlo, para expandirnos como partes del Todo, en la plenitud que da el estar de regreso en casa.

Enlaces:
(1): es.wikipedia.org/wiki/Int...
(2): http://www.pagina12.com.ar/2001/supl...
(3): youtu.be/LncNaudzlmE...
(4): youtu.be/ssFaYMuOBAU...
(5): http://sectorinvisible.blogspot....

Postdata: Gracias a "CarLav 2.0" un corrector ortográfico que ya quisiera poder emular Microsoft o Google 
Última modificación del comentario realizada el 06/08/2016 17:50
¡Qué felicidad, otra delicatessen de Daniel López ha llegado! Como vienen muy espaciadas, a tratar de sacarle el jugo!

Una de las primeras ideas interesantes que planteás para discutir es si el costo de encontrar la verdad genera un desapego emocional con la misma.

Yo no creo que necesariamente eso deba ser así. Quizás una de las claves se refleje en algo que postulás después: "la gente... muchas veces yerra el camino y se afilia a teorías que le generan comprensión pero al módico precio de tirar por la borda a la verdad.".

Para mí lo que ocurre es que no es lo mismo la compresión que la "sensación" de comprensión. ¿Cuándo se dispara la sensación "creo que esto funciona así, lo comprendí"? Yo creo que es algo programado culturalmente y motivado por una necesidad más o menos estructural de comprender y de operar sobre la base de esa comprensión que plantea cada marco cultural.

A lo largo de la historia, la Cultura Central brindó herramientas, más que de comprensión, de "sensación" de comprensión. Y si en general esas herramientas tuvieron una notoria capacidad de sostenerse en el tiempo (religiones, supercherías, sentidos comunes), fue quizás porque en el fondo, comprender o no comprender no cambiaba demasiado el aciago destino de las vidas comunes. En definitiva, la comprensión se podía dar el lujo de ser una sensación porque no había demasiado en juego.

Pero, ¿qué pasaría si a partir de determinado momento, podemos conectarnos con un nuevo escenario, en el cual la mayor o menor comprensión de los fenómenos que nos afectan tiene como resultado una gama cada vez más diferente de beneficios vitales?

La época invita a la performatividad, y en particular, a la misma aplicada a la comprensión y a la operación exitosa sobre lo estructural. Acertar en nuestras representaciones de la realidad ya no es simplemente un crédito formal o social, sino un insumo que puede permitir el acceso a ciertos clusters de profundidad y extensión vital que de otra forma resultan fatalmente esquivos.

Y allí es donde la comprensión se reconcilia de manera sin precedentes con el apego emocional, y descubrir la parte útil de la verdad, lo estructural, se convierte en una aventura y una pasión.

Cuando algo es dramáticamente útil para el fortalecimiento de nuestras vidas, y tenemos un apego orgánico por ella, no hay manera de que esa razón no se convierta en un sentimiento: quizás en uno nuevo e inesperadamente poderoso y esperanzador.
 
Última modificación del comentario realizada el 07/08/2016 21:12

Carlos Lavagnino, 07/08/2016 21:09
Registrado: 17/11/2005
Comentarios: 99

Qué lujo tener un escritor de semejante tamaño, despojándome del regocijo de leer las líneas poéticas de Daniel Lopez, paso a deleitarme en el contenido...


Me resultan de por sí motivantes los disparadores de la búsqueda de la verdad. Ciertamente es un gen heredado desde que el hombre es hombre la indagación acerca de la verdad, no así su puesta en práctica.

De por sí creo que la fantasía ha sido una gran aliada del ser humano a la hora de buscar calma, estabilidad, incluso la sensación de comprensión , como se dijo anteriormente, pero creo que es el Aplax del miedo en realidad. ¿Miedo a que? A la resonancia de la muerte.

Sin embargo La Verdad es un plato digerible para pocos y sobre todo en sus inicios. A Las grandes masas o las comunidades propietarias de determinados saberes les ha costado aceptar el advenimiento de otras verdades... Preguntémosle al pobre Galileo si no fue así.

La verdad resulta en un cimbronazo de alto impacto, atonta a muchos y apenas unos pocos visionarios llegan a refugiarse ante su llegada, o incluso, a aprovecharse de la misma ¿Quiénes? Aquellos que la previeron. Aquellos individuos son, creo yo, los que aprendieron a darse el lujo de estar siempre atentos a sus apariciones, porque la verdad tiene continuas y reiteradas emersiones detrás de los velos culturo-céntricos en los que vivimos...


Ahora... ¿Por qué tipo de pulsión nos vamos a dejar llevar? ¿Queremos enfrentarnos a las verdades?

La respuesta a esa pregunta, es la respuesta al tipo de vida que querés llevar.

 
Última modificación del comentario realizada el 09/08/2016 19:13

Aldi Lagomarzino, 09/08/2016 18:50
Registrado: 03/08/2015
Comentarios: 3

Aldi y Carlos: Les agradezco sus desmedidos comentarios sobre mi intervención, sinceramente: Gracias.

Sobre la discusión:

Compró la idea de la "sensación" de comprensión, pero le agregaría alguna vuelta más de tuerca, en tal sentido se me ocurre que tal vez en su inicio, una explicación, dado el contexto cultural y científico en el que está inmersa, es realmente el máximo exponente intelectual y como tal debe generar la adhesión.

Pero muchas veces el avance de la ciencia establece que las cosas no son como esa primera explicación las describía, entonces entiendo que al menos por tres situaciones es posible conformarse con esa primera sensación:

a) por pereza intelectual
b) por colisión con valores establecidos
c) por miedo a no tener una explicación

En esto coincido con Aldana, La Verdad (así en mayúsculas) no es apta para todos ya que, como ella dice, nos da un cimbronazo, nos saca del lugar de confort en que estamos instalados.

Por último me encantó la idea del miedo a "la resonancia de la muerte" y no pude dejar de pensar en una parte del cuento de Edgar Allan Poe: La Máscara de la Muerte Roja:

"También en este salón erguíase, apoyado contra el muro de poniente, un gigantesco reloj de ébano. Su péndulo movíase con un tictac sordo, pesado y monótono. Y cuando el minutero completaba el circuito de la esfera e iba a sonar la hora, salía de los pulmones de bronce de la máquina un sonido claro, estrepitoso, profundo y extraordinariamente musical, pero de un timbre tan particular y potente que, de hora en hora, los músicos de la orquesta veíanse obligados a interrumpir un instante sus acordes para escuchar el sonido, forzando a los que bailaban el vals a cesar en sus evoluciones.
Una perturbación momentánea recorría toda aquella multitud, y mientras sonaban las campanas notábase que los más vehementes palidecían y los más sensatos pasábanse las manos por la frente, pareciendo sumirse en meditación o en un sueño febril. Pero una vez desaparecía por completo el eco, una ligera hilaridad circulaba por toda la reunión. Los músicos mirábanse entre sí y reíanse de sus nervios y de su locura, y jurábanse en voz baja unos a otros que la próxima vez que sonaran las campanadas no sentirían la misma impresión. Y luego, cuando después de la fuga de los sesenta minutos que comprenden los tres mil seiscientos segundos de la hora desaparecida llegaba una nueva campanada del reloj fatal, se producía el mismo estremecimiento, el mismo escalofrío y el mismo sueño febril." (http://axxon.com.ar/rev/174/c-17...

Daniel (el resonante), 10/08/2016 15:35
Registrado: 04/04/2009
Comentarios: 47

El individualismo y otros demonios
Vicky, 15/03/2016 14:09
Registrado: 20/02/2014
Comentarios: 9

De tanto en tanto la cultura se pone verborrágica, y en una torpe pirueta de sincericidio muestra la hilacha de algunas de sus facetas más endebles.

"America's cultural glorification of individualism and freedom do not prepare women for the intense need for family after giving birth" dice Tarja Parssinen en su artículo... ¡qué lindo si esto fuese cierto! O parte de esta afirmación al menos. No es una novedad que la re locación en búsqueda de un futuro prometedor es parte intrínseca de la cultura estadounidense, pero ponerlo en términos de individualismo es hacerle los rulos. ¿Cuán independiente es algo si lo hace mucha otra gente? Como dijo Mark Twain: "Cada vez que se encuentre usted del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar". Y por otro lado, tal vez ese impulso de destetarse deliberadamente del núcleo familiar sea una campana que vale la pena escuchar.

Esta mujer en su brote de honestidad deja dos cosas muy claras:
1. Hay una necesidad de independencia y de búsqueda fuera de la familia, una incapacidad galopante de generar nuevos vínculos fuertes y regenerativos, y un subsiguiente retorno a una unidad de familia reconocidamente caduca.
2. La maternidad aísla y se asemeja a pedirle perlas a los caracoles.

La falta de comunidad afecta al individuo, claro, pero ¿cómo lo impactaría tener no cualquier comunidad, sino una comunidad pensada, sentida, elegida. ¿Puede ser familiar? Seguro, pero lo fundamental es que sea libre y no impuesta.


http://www.salon.com/2016/03/06/were...
 
Como un dibujo de Escher
Victoria Cichero, 29/09/2015 15:15
Registrado: 20/02/2014
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En su libro "Applied minds: how Engineers think" (Mentes aplicadas: cómo piensan los ingenieros) Guru Madhavan explora las herramientas mentales que permiten hazañas de ingeniería. El marco de su trabajo es un concepto flexible que llama "sistemas de pensamiento modular".

Habla de trasladarse de una plataforma para el desarrollo personal y profesional basada en la profundización de un único talento hacia el armado de un abanico de técnicas y principios. La propuesta de Madhavan va más allá de lo sistemático como método o característica, implica entender que nada es estacionario y todo está conectado, y que son las relaciones entre los módulos de un sistema las que configuran una entidad que no puede comprenderse analizando de forma disociada las partes constituyentes.

Cuando se hace zoom con una cámara réflex el enfoque deja nítidos los objetos cercanos al lente y se desdibuja el fondo. Al sumergirse en una parte del cuadro, el resto pierde claridad. Parecería que al poner bajo la lupa algún sector del sistema, al igual que con la cámara, se tiende a perder de vista lo general. ¿Y si hubiese una manera de que ese zoom contribuya a la nitidez de la imagen total? La micro gestión de las parcialidades con la visualización del todo a construir puede ser una estrategia de configuración diferente.

Pensar en sistemas brinda la posibilidad de deconstruir en módulos y reconfigurar, identificar los links fuertes y los débiles, comprender cómo los módulos funcionan o podrían funcionar y aplicar este conocimiento para buscar resultados. No hay un único método de ingeniería, los sistemas de pensamiento modular varían según el contexto.

Las 3 propiedades esenciales del mindset ingeniero que plantea Madhavan resultan tener comparables aplicaciones al análisis y construcción de cultura independiente:

En primer lugar, la habilidad para ver estructura donde no hay nada aparente. Un buen ingeniero puede visualizar y producir estructuras combinando reglas, modelos e instinto. Su mente tiende a gravitar sobre la parte del iceberg sumergida más que sobre la que se encuentra en la superficie. Si la estructura es el tejido, el andamiaje siempre existente pero no siempre visible, sería ventajoso pensar cómo son las estructuras propias, las de nuestras vidas. Observar críticamente una estructura también ayuda a apreciar su valor.

Y lo estructural podría ser esa parte de la realidad que nos es especialmente útil para construir la plataforma de nuestra identidad. Muchas veces lo único aprehensible es una sensación, una intuición de que nos topamos con los cimientos. ¿Cómo sería desarrollar la habilidad para detectar lo estructural, e inclusive la imaginación para construirlo?

La segunda propiedad es la competencia para diseñar bajo restricciones. Los límites suelen ser el alimento de las excusas. Pero entenderlos como las reglas del juego permite pensar que hay algunos susceptibles de ser modificados o trascendidos, y otros que no. Lo más probable es que los que tengan esta última característica no sean los importantes a trastocar.

Y por último, entender los Trade-offs. La habilidad para sopesar alternativas y emitir juicios considerados.

Evaluar nuestra propia capacidad para elegir bien podría determinar si logramos visualizar las crecientes posibilidades y los costos de oportunidad que en esta época se multiplican con cada decisión que tomamos. Por eso me acuerdo de Escher y su visión de múltiples dimensiones, niveles y alternativas de juego, maniobrando con el arte y la precisión para inventar tramas de tránsito y tracción.
 
La Evolución: ¿jugará para la cultura central....? (apuntes de una traición)
Daniel (típicamente), 21/09/2015 23:15
Registrado: 04/04/2009
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Último comentario de Carlos Lavagnino, 24/09/2015 00:01
En el diario español ABC, salió una nota acerca de la importancia que, aparentemente, el mecanismo evolutivo le asignó a lo que ellos, con su designación típicamente hispana, denominan "emparejamiento por amor".

La nota es rastreable aquí: http://www.abc.es/ciencia/20150914/a...

En ella se establece como condición preliminar que la elección de la pareja en base a la libre elección de sus miembros, lo que podríamos denominar, en su designación típicamente de telenovela, "por amor", es un hecho relativamente reciente, de finales del siglo XVIII.

Anteriormente las uniones se basaban como "contratos o alianzas entre grupos (clanes, familias y linajes)" (citan a: Stephanie Coontz en su libro «Historia del matrimonio».)

Ahora bien, en la revista PLoS Biology publican un estudio de un grupo de investigadores del Instituto Max Planck de Ornitología, de Alemania quienes pensaron un diseño de investigación experimental para iluminar la cuestión de la elección de pareja.

Breve descripción de la investigación:
Usaron unos pájaros llamados, en el lenguaje típico de los ornitólogos, pinzones cebra, también conocidos como diamantes mandarín, australianos ellos y que se usan mucho en investigaciones por algunas similitudes con nosotros, en el cortejo, la monogamia y el cuidado de las crías.

Estos investigadores establecieron una sesión de las llamadas, en lenguaje típicamente moderno, "citas rápidas", dejando a grupos de 20 hembras elegir libremente entre 20 pinzones macho.

Una vez que las aves se habían emparejado, a la mitad de las parejas se les permitió una vida de felicidad conyugal.

Sin embargo, la otra mitad tuvo peor suerte. Como una reminiscencia de lo que ocurría en el pasado con los matrimonios humanos, los investigadores separaron a la feliz pareja y obligaron a cada integrante a unirse con otro compañero distinto del elegido.

Tanto a las parejas felices como las de "conveniencia" las dejaron criar libremente y evaluaron su comportamiento mediante el número de los embriones y pichones muertos así como hijos supervivientes.

El número final de pichones supervivientes fue un 37% mayor en el caso de las aves que se habían emparejado "por amor" que en las parejas impuestas. Los nidos de parejas formadas sin posibilidad de elección tenían casi tres veces más huevos no fecundados que las de libre elección, y un mayor número de huevos fueron escondidos o se perdieron.

También murieron muchos más pollos de estas parejas después de la eclosión. La mayoría de las muertes ocurrieron dentro de las primeras 48 horas, un período crítico durante el cual los padres obligados a emparejarse eran notablemente menos diligentes en sus deberes con las crías que los de las parejas felices.

En lo que denominaremos, en lenguaje típicamente clásico, como el "noviazgo" de ambos tipos de parejas -felices y obligadas- mostró algunas diferencias notables. En primer lugar, aunque los machos de las parejas obligadas prestaban la misma atención a sus compañeras que los de las parejas felices, las hembras eran mucho menos receptivas a sus iniciativas y tendían a aparearse con menos frecuencia. Lo que traducido a nuestra especie, significa que ellos son menos reacios al matrimonio de conveniencia y se acostumbran a cualquier pareja. Sin embargo, ellas son menos receptivas a la pareja no elegida.

Al analizar los datos de la investigación surge, en el lenguaje típicamente sintético de uso común en este foro:

1. Las que no tuvieron elección eran en general mucho menos "tiernas" que las felices.
2. También registraron un mayor nivel de la infidelidad en las aves de las parejas obligadas.
3. Los investigadores concluyen que las aves varían bastante en sus gustos y eligen compañeros que encuentran estimulantes de alguna manera que no es necesariamente obvia para un observador externo.
4. La elección hace que las hembras de pinzón tengan mayor interés y probabilidad de éxito en la cópula y promueve el compromiso paterno durante el tiempo necesario para criar a la nidada.
5. Y que, en conjunto, esto maximizaría la probabilidad de que la pareja perpetúe sus genes a través de una descendencia próspera.

Los investigadores, nombre típicamente usado por los glosadores de esta nota ante el desconocimiento de los mismos, llegaron a la conclusión de que es probable que el juego de la seducción en nuestra especie tenga una finalidad parecida para garantizar que durante la larga fase de dependencia de los hijos obtendrán el apoyo de su progenitor.

Mencionan que los resultados son coherentes con algunos estudios sobre las diferencias entre matrimonios basados en el amor y los llevados a cabo por conveniencia en la sociedad humana.

De ahí que, concluyen, le dediquemos tanto tiempo y esfuerzo a la fase previa de cortejo, pese a que en algunos casos obtengamos frustraciones.

Lo llevamos en los genes, que según alguna teoría, nos utilizan para perpetuarse.

Algunas ideas de este escriba (nombre que típicamente asumo cuando hago cosas como esta): Darwin en el "El origen de las especies", refiere al principio de la selección natural como el motor más importante del proceso evolutivo, allí nos dice:
"Existen organismos que se reproducen y la progenie hereda características de sus progenitores, existen variaciones de características si el medio ambiente no admite a todos los miembros de una población en crecimiento. Entonces aquellos miembros de la población con características menos adaptadas (según lo determine su medio ambiente) morirán con mayor probabilidad. Entonces aquellos miembros con características mejor adaptadas sobrevivirán más probablemente..."

El mecanismo de "selección natural" citado por Darwin se aplica a individuos no a otra cosa.

Me pregunto si es posible trasladar lo aplicable a un individuo, es decir a un sujeto biológico, a un mecanismo social, es decir a un sujeto no biológico.

En otras palabras, podríamos suponer que la "evolución" selecciona de entre todos los métodos de emparejamiento aquél que suponga mayores recaudos a la hora de asegurar la progenie de estos individuos.

Siento que recorrer este pensamiento es como ir avanzando por un río en vías de descongelamiento (ejemplo que uso típicamente cuando trato de oscurecer...), al principio el camino es firme, pero luego hay que empezar a saltar de trozo en trozo de hielo para no caer al agua helada y cada momento que pasa, aleja los trozos unos de otros.

El primer salto lo dimos a tomar a los pinzones cebra como homólogos de los humanos, no contentos con esto, intentamos dar otro salto a un trozo de hielo aún más lejos: Los mecanismos sociales son sujetos de aplicación del principio de selección natural....

El siguiente salto, que me atrevo a dar pero no aseguro la estabilidad, es pensar que la evolución premió el mecanismo de enamoramiento para asegurar la especie humana y, en tal sentido, la cultura central (nombre que típicamente asume en el Club la cultura humana hegemónica en un tiempo y lugar concreto) tomó el concepto y lo fue aderezando con las modalidades propias de la época para hacerlo interesante, tomó el amor y lo bastardeó, lo redujo a poesías pequeñas, canciones melosas, películas indies, mensajes en facebook, interminables whatsappeos y cosas así.

Pero todo esto no debería alejarnos de que hay una substancia por detrás de toda esa parafernalia sentimentaloide y es el mecanismo puro y duro de la selección del más apto.

La humanidad a través de la evolución puso en un banquillo todos los posibles sistemas de emparejamiento y eligió el más eficiente.

Si esto fuera así, el mecanismo de emparejamiento por amor, que es instrumental a la descendencia, tiene algo de estructural... entonces me pregunto si este instrumento roza lo estructural, la finalidad a la cual se ordena, la procreación, ¿no tendrá también ese derecho con mayor naturalidad?

(¡¡¡ Splashhhh !!! algo ha caído al río, ¿será el autor de estas líneas que intentó saltar más de lo debido? ¿o serán los lectores sorprendidos en su buena fe?)
 
Buenas Dani!

A mí me parece muy razonable lo que planteás en cuanto a considerar a la selección natural como dinámica evolutiva de la Cultura Central.

De hecho, una vez que un sistema cultural selecciona un rasgo entre una gama de opciones, puede incorporarlo a su propia existencia mediante una operación de mutación: a diferencia de las especies biológicas que sólo expresan los beneficios de los cambios aleatorios a partir de las sucesivas descendencias (salvando el caso de la epigenética), los sistemas culturales pueden incorporar esos cambios dentro de su propia persistencia como organismo.

Con respecto a la estructuralidad, no me caben dudas de que la procreación, tanto como circunstancia para el individuo, así como también considerándola una estrategia de transferencia de entropía desde la CC hacia el individuo, así como la mismísima CC, son todas dinámicas y entidades estructurales, lo que no quiere decir que sean nobles o convenientes desde la perspectiva de un individuo.

Si es trascendente y forma parte de un proceso de transferencia vital, creo que debe considerarse estructural.

El problema es que esa estructuralidad sugiere la falta de la misma en el individuo que procrea.

En mi opinión, el gran desafío de un individuo independiente es Ser estructural, en vez de ser el soporte orgánico por sobre el cual dirimen sus estructuralidades otras entidades, ávidas o gestoras de persistencia siempre ajena. 

Carlos Lavagnino, 24/09/2015 00:01
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Los robots y el mundo laboral.... y algunas cosas más
Daniel (desde Laguna Plácida), 22/07/2015 18:47
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Último comentario de Carlos Lavagnino, 13/09/2015 20:38
El domingo pasado, en el diario La Nación, salió una nota acerca de la ríspida relación entre los robots y el mundo del trabajo (http://www.lanacion.com.ar/1811492-r... ).

En el principio de la nota, reseña algunos casos puntuales con un claro sesgo negativo:

a) La muerte de un operario en una planta de la automotriz Volkswagen, en Alemania, por el accionar defectuoso de un robot
b) En marzo, una ciudadana coreana se despertó de la siesta cuando un robot-aspiradora le estaba comiendo el pelo
c) El 20 de junio pasado, los operarios de la Línea C de subte hicieron un paro sorpresa en protesta contra la implementación de máquinas expendedoras de boletos. Intentan evitar que los reemplacen autómatas.

La nota habla sobre un encuentro que se realizó en la Universidad de Buenos Aires con los economistas Daniel Heymann (director del Instituto Interdisciplinario de Economía Política), Lucas Llach (profesor de la Universidad Torcuato Di Tella y candidato a vicepresidente de la UCR) y un físico ruso llamado Andrei Vazhnov.

Heymann, preocupado por un futuro de alto desempleo.
Llach, resaltó que la incorporación de máquinas sube la productividad y no afecta tanto al empleo.
Vazhnov, destacó que nadie termina extrañando los puestos que reemplazan las máquinas y que surgen nuevas ocupaciones.

También se citan opiniones de diferentes pensadores:

Eduardo Levy Yeyati, Economista y autor del libro PorVenir, de Editorial Sudamericana: La inclusión de las máquinas aumenta la productividad y por ende el beneficio del empresario y disminuye el salario de los trabajadores generando más inequidad.

Guillermo Cruces, especialista en temas sociales y laborales del Centro de Estudios Distributivos Laborales y Sociales (Cedlas) de La Plata, expone que en los países desarrollados se observa cada vez más un reemplazo de tareas rutinarias por computadoras (rutinarias cognitivas).

La cronista cita: "Si usted está aburrido porque en su trabajo hace lo mismo todos los días, empiece a preocuparse"

Mi análisis.
No me cabe duda de que el avance de las máquinas en la sustitución laboral es imparable.

Teniendo en cuenta que a menor capacitación, las tareas son más rutinarias y más simples, es decir con grandes chances de ser realizadas por máquinas, será mayor el número de los que queden reemplazados que los que logren acceder a nuevos puestos de trabajo.

Con siete mil millones de personas y creciendo, se avecina un panorama complicado desde lo social, grandes masas de desocupados, surgimiento de grupos de descontentos, aumento del hacinamiento en las ciudades.

Será una situación muy paradojal, un mundo con una mayor capacidad de producción de bienes y un número cada vez más grande de personas sin posibilidad de acceder a ellos. En otras palabras un creciente aumento de la desigualdad.

La posible salida que le veo es que los poseedores de las nuevas grandes concentraciones de capital (sean los Estados o las Corporaciones, o una mezcla de ambos universos) asuman algún mecanismo de subsidio hacia los desocupados.

Este "subsidio" es una manera de simplificar todo un abanico de posibles soluciones, básicamente es garantizar la vida y posibilitar la formación de nuevas capacidades.

Se me dirá que hoy ya ocurre, y es verdad, pero creo que en el fondo se lo piensa como un paliativo y muchas veces con la entrega de alguna contraprestación laboral.

Lo nuevo que pienso es un subsidio sin obligación de trabajo alguno, un posible inicio de esta idea se está dando en Holanda (http://www.clarin.com/mundo/Renta_ba... la ciudad de Utrecht, donde 300 personas que no trabajan recibirán entre 900 y 1.300 euros, sin obligación de trabajar, para estudiar si la renta básica universal ayuda a incentivar la economía.

En occidente impera el modelo democrático, por lo cual la presencia de grandes masas de votantes disconformes a la larga o a la corta generará respuestas ante los conflictos las cuales, a veces, son verdaderas soluciones pero en otros casos son meras postergaciones del momento crítico.

Me imagino alguna posible línea de respuestas:

"El problema es la sobrepoblación del planeta" Sí, puede ser, pero de hecho es y tenemos que lidiar con esto y hacer campaña sobre la disminución de la tasa de natalidad -aunque estuviera de acuerdo, que no lo estoy- no parece una solución que logre efectos concretos en el corto o mediano plazo.

"Van a surgir necesidades nuevas con la creación de nuevos empleos" Creo que, como dije antes, la tasa de sustitución por automatización va a ser mayor que la tasa de creación de nuevos puestos de trabajo.

"Porqué pensar siempre en una salida colectivista o con una impronta cuasi estatal" No me imagino que la solución pueda venir desde otro lugar, mal que mal o aunque sea para sostener su existencia, los Estados o las Corporaciones son "el lugar" para que se geste alguna iniciativa de cambio.

Soy optimista por naturaleza, pero no encuentro una salida que me conforme desde lo racional, solamente me quedo en la descripción de la noche que se avecina y, aunque intuyo y espero que debe haber alguna forma de solucionar las cosas, en principio no la encuentro.

Se que a nivel individual o a pequeños grupos o a los sectores de mejores recursos económicos, culturales, actitudinales, etc. pueden llegar a eludir estos conflictos, pero a medida que aumente el número de descontentos, la situación tarde o temprano va a llegar a todos.

En su cuento "El Ruido del Trueno", Ray Bradbury, plantea una empresa "Safari en el Tiempo S.A." que promociona viajes al pasado para realizar excursiones de caza. Localizan un animal (por caso un Tyrannosaurus rex) que esté próximo a morir por causa naturales y mediante un viaje en el tiempo logran poner al cazador un instante antes de la muerte para que este lo mate y tenga su experiencia de caza. Solamente piden que no se salga del Sendero el cual, hecho de un metal antigravitatorio, flota a diez centímetros del suelo para no tocar ni siquiera una brizna, una flor o un árbol y de esa manera evitar que se toque el mundo del pasado y que por tal motivo se produzcan cambios en el presente....

No cuento el final pero todos lo imaginamos (https://docs.google.com/document/d/1Wh6PUxuYKJCPPHY531hm7yGp_Ybu
IhXIKzEIIABrl90/edit).

Durante mucho tiempo creo que la humanidad estuvo repitiendo con pequeñas variaciones su devenir, tal vez sea ese el proyecto de la llamada Cultura Central, replicarse sin cambios hasta el infinito, pero siento que ya estamos en un tiempo donde empezamos a dar pasos fuera del sendero y sin duda esto generará cambios y esto es imparable. 
Última modificación del comentario realizada el 22/07/2015 18:49
Buenas, recién puedo ponerme a responder este brillante análisis de nuestro gran Daniel López.

En la primer parte de tu comentario pintás un panorama social que proyecta un futuro en donde lo aciago reside en que el avance de los robots generará grandes masas de desocupados, hacinados en ciudades y sumidos en la insatisfacción.

Tengo dos problemas con esta clásica pintura del futuro. El primero es que no tiene en cuenta la formidable capacidad de las dinámicas culturales, técnicas y económicas para volcar parte del aumento de la productividad del capitalismo a la provisión de bienes y servicios que, reales o simulados, satisfagan las necesidades (o, mejor dicho, la percepción de necesidades) de esas grandes masas.

El segundo problema, más de fondo, es que el planteo implica tácitamente que el principal problema del futuro es garantizar la satisfacción básica de las necesidades de las masas.
Uno de los impulsos intelectuales más comunes del pensamiento total es dar por sentado que, siempre que estén encuadradas en el programa vital de la Cultura Central, esas necesidades deben estar resguardadas por algún diseño sistémico, independientemente de lo criticable o insustentable del mencionado programa.

Por eso, la mayoría de las lecturas que se hacen del problema del reemplazo de humanos por robots, tratan de encuadrarlo en términos laborales, sociales o económicos, cuando en realidad es la punta de lanza de un cuestionamiento más profundo que durante mucho tiempo las hegemonías del pensamiento no quisieron promover.

La Singularidad, como la problemática ambiental y la epidemia de depresión y adicciones, no sólo viene a plantear problemas de sustentabilidad técnica de la Humanidad, sino que viene a plantear un problema de Sentido de la Humanidad.

Durante siglos la Cultura Central fomentó un lenguaje de construcción de identidades individuales basado, entre otras cosas, en el trabajo. La transformación y eventual abolición del trabajo como lo conocemos debería estimularnos a analizar cómo quedan parados los planos de la humanidad que dependen fuertemente de él.

Como vos bien apuntás, el subsidio aparece como la respuesta sintomática cantada y predilecta de la Cultura Central para contener las necesidades de estas crecientes masas descarriladas del mundo de la productividad.

Y agrego una idea que me propongo desarrollar en breve en Club I+: las Industrias Culturales, hipertrofiadas por el exponencial subsidio de Estados y corporaciones, son el vehículo de transferencia de sustentabilidad económica y de sentido "sintético" a esas masas que instintivamente ven en el campo cultural un territorio elevado relativamente más protegido de la inundación robótica. 

Carlos Lavagnino, 25/07/2015 17:21
Registrado: 17/11/2005
Comentarios: 99

Carlos:

Me temo que el problema es que estamos a la puerta de un nuevo equilibrio, donde coexistirán números cada vez más importantes de personas con sus "necesidades básicas insatisfechas" y Estados (intérpretes favoritos de las aplicaciones solidarias de la cultura central) sin recursos para hacer frente a las soluciones posibles, en donde su misión será contener (y eventualmente reprimir) los desbordes.

La pregunta que se impone es si es posible sostener desigualdades (más allá de quién es el responsable) en grandes masas de personas por mucho tiempo (ver imagen) sin que afecten de manera importante a todo el sistema.

Intento pensar que debe haber soluciones de corto, mediano y largo plazo y me queda claro que una solución a largo plazo pueda transitar por un cambio de mentalidad, pero en el corto y mediano habrá que instrumentar algo o las consecuencias pueden ser mucho más graves para todos.

Respecto del cuestionamiento al "problema de Sentido de la Humanidad", entiendo que es un planteo válido y útil, pero intuyo que no será mayoritario por cuanto "la Humanidad" es un continuo que va desde poblaciones en estadios de siembra primitiva hasta los habitantes de las nuevas "megalópolis" y a cada uno de ellos su presente, y por ende, la proyección a sus futuros deseables son diametralmente distintos.

Me imagino que en las diferentes cubiertas del Titanic, en sus momentos finales, los pasajeros habrán tenido preguntas y cuestionamientos distintos, pero estoy convencido que no era el momento ni lugar para discutir el diseño del barco o la política de vigías para alertas de icebergs, lo importante era buscar un bote salvavidas o al menos una puerta.
 

Daniel (desde Laguna Plácida), 29/07/2015 18:24
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Dani yo no veo ninguna evidencia que muestre que haya un crecimiento de la proporción de la población que tenga sus necesidades básicas insatisfechas.

El análisis tanto del aumento de productividad de las economías desarrolladas, como de los países emergentes, muestra una notable capacidad del capitalismo para proveer de bienes y servicios básicos a la mayor parte de la población mundial, y esa proporción está en su máximo histórico.

El problema de la desigualdad es diferente, y más allá de que hay opiniones encontradas en función de la manera de medirla, el eventual incremento de la desigualdad no implicaría necesariamente que eso desemboque en un desequilibrio para el capitalismo, y mucho menos para la Cultura Central.

Lo interesante es que ilustrás tu comentario con una imagen que no dice mucho en términos de la percepción de satisfacción, los horizontes de expectativas y los desequilibrios sistémicos resultantes. Lo único que muestra la imagen es que hay profundas desigualdades económicas en el mundo contemporáneo. ¿Y?

Finalmente, la analogía con el Titanic no me parece muy atinada, ya que el nivel de interdependencia de los circunstanciales pasajeros y tripulantes de un barco no se corresponde ni por asomo al de una población cuya "embarcación" es, aun con dilemas y paradojas, un gigantesco planeta. La complejidad y la posibilidad de cursos de acción diferenciados son abismalmente distintas.  

Carlos Lavagnino, 30/07/2015 19:37
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Como buen perro de presa, seguí persiguiendo este tema y de golpe me topé con una nota en la página de Finanzas.com (http://www.finanzas.com/xl-semanal/m... ), la cual me pareció interesante.

En la misma, se nos dice:

"Año 2045 Y el trabajo pasó a la historia: La tecnología acabará con millones de empleos y va camino de convertir a la clase media en pieza de museo. Le contamos las propuestas que ya se barajan ante este nuevo escenario que algunos se atreven a pronosticar para dentro de treinta años..."

Lo que sigue en la nota está contenido, conceptos más conceptos menos, en nuestras intervenciones en esta entrada del foro.

Los autores opinan, como nuevas ideas, que se podrían dar tres opciones o escenarios sociales

a) Algunas personas desplazadas del mercado formal de trabajo dedicarán su libertad al simple disfrute del ocio; Solo tendríamos que preocuparnos por nuestro desarrollo personal, y el consumo estará asegurado por la redistribución de la riqueza ya que con la adecuada regulación gubernamental, el final del trabajo asalariado llevará a la aparición de una edad de oro del bienestar.

b) Otras tratarán de construir unas comunidades creativas y productivas ajenas a lo que hoy entendemos por lugares de trabajo; se impondrá la creatividad a medida que la tecnología permita que las herramientas que habitualmente dependían de una cadena de producción pasen a los individuos y enarbolan como principal ejemplo las impresoras 3D. Cada uno producirá lo que necesite. Será «la venganza de los artesanos»

c) Y otros lucharán, de forma apasionada y muchas veces infructuosa, por reafirmar su productividad inventándose empleos. Surgirá lo que los expertos llaman el 'precariat': una clase trabajadora que ha saltado de trabajo en trabajo perdiendo sus derechos laborales, hasta el punto de llegar a acostumbrarse a ella, pero construyendo una identidad y, en cierta medida, un orgullo en su propia inseguridad laboral.

Pero a mi entender, lo mejor del artículo estaba al final, y se da en el análisis que los autores hacen de lo que llaman "Los efectos secundarios"

Como ejemplo de estos efectos, los autores citan un diálogo que supuestamente ocurrió en los años cincuenta. Henry Ford II consejero delegado de Ford y Walter Reuther presidente del sindicato de trabajadores de automoción estaban visitando una nueva fábrica en Cleveland.

En un momento dado, Ford señaló una hilera de máquinas y dijo:

- «Walter, ¿cómo vas a arreglártelas para que estos robots paguen la cuota de tu sindicato?».

La respuesta del jefe sindical se hizo famosa:

- «Henry, ¿y cómo vas a arreglártelas tú para que compren tus coches?».

Aquí me despertó la idea de que la suplantación de operarios por máquinas, también se va a transformar, en principio y si no media alguna ingeniería social que redistribuya las riquezas (ver párrafos anterioes) en la disminución de consumidores.

Esto puede acarrear cambios en la sociedad de magnitudes imprevistas hasta tanto se vuelvan a equilibrar las fuerzas.

Luego citan a un tal Peter Frase, autor de "Four futures" quién dice que el trabajo en realidad es tres cosas:

1) Los medios por los que la economía produce bienes
2) Los medios por los que las personas consiguen ingresos
3) Una actividad que aporta significado a las vidas de muchos individuos.

Ya ahí comprobé nuevamente el poderoso efecto que a veces tienen las palabras, son disparadores de ideas, lo que estaba en una nebulosa de ideas, de pronto se clarifica.

La utilización de la robótica puede suplir el primer punto sin ningún problema y, seguramente, con mejores resultados.

Con mucha regulación del estado, o las corporaciones o ambos, tal vez se pueda resolver el segundo punto.

Ahora, lo que reclama un cambio rotundo de esquemas es el tercer punto, habrá que pensar en resignificar el sentido de la vida en muchos individuos.

Algo de esto ya lo había planteado Carlos, cuando sentenciaba:

"La Singularidad, como la problemática ambiental y la epidemia de depresión y adicciones, no sólo viene a plantear problemas de sustentabilidad técnica de la Humanidad, sino que viene a plantear un problema de Sentido de la Humanidad"

El Sentido de la Humanidad, redefinirlo, recrearlo... he aquí el gran desafío futuro. 
Última modificación del comentario realizada el 10/09/2015 18:18

Daniel (el primer trabajador), 10/09/2015 18:13
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Excelente Dani.

En los próximos Club I+ me propongo plantear una hipótesis de cómo la Cultura Central instintivamente comenzó hace unos 15 años un juego de pinzas para atacar esta coyuntura.

El primer brazo de la pinza es la reconversión masiva de las masas a las Industrias Culturales, que son las únicas que pueden mantener los 3 puntos de Peter Frase vigentes: se pueden producir una cantidad inagotable de "bienes y servicios", la mayoría de ellos en una gama que va desde lo inútil a lo pernicioso, pero que genera "trabajo"; se pueden ubicar esos bienes y servicios con más elasticidad que los no culturales; y, fundamentalmente, permiten la recreación del acceso aspiracional al sentido, o su aparente conversión en un "commodity".

El segundo brazo de la pinza consiste, de manera complementaria, en incrementar los subsidios a las II.CC., fundamentalmente a través de un proceso de hipertrofia de los Estados. 

Carlos Lavagnino, 13/09/2015 20:38
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La Persistencia: Del Big Bang al Océano
Daniel (persistiendo), 30/08/2015 18:29
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Último comentario de Daniel (Rayo de Luz), 09/09/2015 18:07
No hablo yo
de fantasmas ni de Dios
solo te cuento las cosas
que se te suelen perder
(El tuerto y los ciegos - Sui Generis)

En la última reunión se habló sobre la conveniencia o más aún, la necesidad de descubrir y/o crear una emoción propia y específica para la persistencia.

"...La idea de la persistencia, es una idea bastante asequible desde tiempos históricos a lo largo de la evolución de la humanidad, la idea de la persistencia, la lucha contra la muerte, el paso del tiempo, son ideas bastantes familiares.
Ahora¿ existirá un correlativo emocional y yo diría casi sentimental, para la idea de la persistencia?... ¿existe un sentimiento asociado a la persistencia? ¿o la persistencia es una idea, radical por cierto, que no implica la apertura o la inauguración de un nuevo espinel de emociones o de sensaciones?..."
(Trascripción de parte de la introducción)

Se supone que otras experiencias de la vida tienen su carga emotiva específica y que eso las predispone al apetito del ser humano, haciendo una metáfora gastronómica, la emoción sazona y refuerza el gusto por tal o cual experiencia, haciéndola más apetecible y por ende, más buscable.

Por tal motivo es importante conseguir que la persistencia tuviera su propia fuente de "gusto", de tal manera que no solo atraiga por su propia virtud, la que no es poco, sino que además tenga el atractivo que le brindaría su propia emoción.

El problema que le veo a este planteo es que las emociones surgen como productos de las experiencias, es el resultado que el intelecto genera por el impacto de las sensaciones en nuestro sistema sensible.

Toda experiencia, en mayor o menor medida, involucra a los sentidos, su realización siempre genera una emoción:

Etimológicamente, el término emoción viene del latín emotĭo, que significa "movimiento o impulso", "aquello que te mueve hacia". Las emociones son reacciones psicofisiológicas que representan modos de adaptación a ciertos estímulos del individuo cuando percibe un objeto, persona, lugar, suceso, o recuerdo importante. Conductualmente, las emociones sirven para establecer nuestra posición con respecto a nuestro entorno, y nos impulsan hacia ciertas personas, objetos, acciones, ideas y nos alejan de otros.

Llegados a este punto me surgen algunas preguntas:

¿Es posible una experiencia sin sensaciones y luego sin emociones?

Si la respuesta a la pregunta anterior es positiva ¿Es posible adosarle a esa experiencia una emoción?

Si la respuesta a la pregunta anterior es negativa ¿Es posible cambiar la emoción original por otra que nos parezca más adecuada?

Y nuevamente me encuentro en un atasco intelectual, porque aunque pudiéramos ya sea darle una emoción o cambiar la existente por la que se nos ocurra, subsiste otro problema, las fases de la experiencia, según creo entender, tienen tres momentos: cuando aparece el estímulo, luego el momento culmine y por último la fase de la relajación.

La sensación y como resultado de la misma, la emoción, surge y se desarrolla entre la fase de estímulo y la fase de realización, allí alcanza su cenit funcional y es donde se nos descarga toda la emocionalidad que viene con el impacto de nuestras sensaciones.

El problema es que la persistencia, por definición, más que un pico es un continuo, una meseta.

Tiene una lógica anticlimática ya que su realización no está contenida entre dos hitos temporales, sino que se mantiene mientras existe, no es una carrera de cien metros, se asemeja a un maratón donde no se advierte la línea de llegada.

Todos los objetos visibles del Cosmos, desde los planetas hasta los supercúmulos de galaxias, emiten algún tipo de radiación. Esta radiación es energía que viaja por el espacio. La luz que vemos es una pequeña parte de esa radicación, la que nuestros ojos pueden percibir.

Pero además de la radiación que emite cada objeto, existe otra radiación: la radiación de fondo de microondas, que es una forma de radiación electromagnética descubierta en 1965 que llena el Universo por completo. Se dice que es el eco que proviene del inicio del universo, es decir, el eco que queda del Big Bang que da origen al universo.

Tal vez cada experiencia en nuestras vidas emita su radiación (el trabajo, un hito educativo, el matrimonio o el divorcio, un accidente, etc.) y genere una emoción detectable pero efímera en el tiempo.

Estoy seguro que la persistencia, como toda experiencia, tiene su emoción propia y específica, pero ésta es como la radiación de fondo, más tenue, más difícil de encontrar, está ahí, solo hay que tratar de percibirla, para que no nos pase como el pequeño pez de este cuento que, como leve final, cito:

EL PEQUEÑO PEZ
«Usted perdone», le dijo un pez a otro, «es usted más viejo y con más experiencia que yo y probablemente podrá usted ayudarme. Dígame: ¿dónde puedo encontrar eso que llaman Océano? He estado buscándolo por todas partes, sin resultado».
«El Océano», respondió el viejo pez, «es donde estás ahora mismo».
«¿Esto? Pero si esto no es más que agua... Lo que yo busco es el Océano», replicó el joven pez, totalmente decepcionado, mientras se marchaba nadando a buscar en otra parte.
(Tomado del libro: "El Canto del Pájaro" de Anthony de Mello s.j.) 
Recién ahora puedo ponerme a responder tu magistral post Dani, probablemente la pieza más lujosa que se haya publicado en este foro.

Lo primero que quiero plantear es que la emoción vinculada a la persistencia no necesariamente es una emoción vinculada a la experiencia de la persistencia, en la medida que creo que la persistencia es una idea no experienciable directamente, sino que es un sentimiento relacionado a la proyección posible o futura del conjunto de experiencias que constituye la circunstancia vital.

Para poner un ejemplo, la emoción de la melancolía no necesariamente se vincula a una experiencia directa, sino con experiencias que quizás todavía no se vivieron, una latencia.

En esa línea, la emoción de la persistencia la veo más como una sensación vinculada a la posibilidad, el deseo y hasta el imperativo de prolongar la existencia. De hecho, el concepto mismo de persistencia es ininteligible en tiempo presente. Una persona vive en un momento determinado, pero la persistencia debe pensarse en una dinámica que involucra al futuro.

Alguien podrá plantear también que el haber sobrevivido al pasado es, para alguien en un presente vivo, también un acto de persistencia, pero yo trataría de separar lo que es una visión de lo que uno logró atravesar (el pasado), con las emociones vinculadas a un mundo evolutivamente bastante diferente como el futuro, y reservaría la persistencia para este último uso. 
Última modificación del comentario realizada el 02/09/2015 20:45

Carlos Lavagnino, 02/09/2015 20:44
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Asimismo me pareció especialmente inspirador el uso que le diste al concepto de radiación. Hace un tiempo habíamos modelado la propagación de la cultura con la figura de lo ondulatorio, pero nunca se había planteado el tema de la radiación, que habilita algunos rasgos interesantes.

En primer lugar la radiación es especialemente útil para fenómenos que se caracterizan por su persistencia. A su vez, admite rangos de intensidad muy variables, que van desde lo indetectable hasta lo mortal.

Pero volviendo a tu analogía del Big Bang, tiendo a pensar que la emoción de la persistencia emerge de la sensibilización con lo Estructural. Lo Estructural irradia en esas frecuencias que convierten a lo real en una complejidad desafiante e invocan el sentimiento de persistencia, un llamado de inmensidad irresistible, cuyo eco lejano puede ser esa inquietud titilante que sobreviene al mirar una noche profunda. 

Carlos Lavagnino, 03/09/2015 00:18
Registrado: 17/11/2005
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Te felicito nuevamente Dani por ese gran post que generó discusiones tan interesantes.

La cuestión de la relación entre persistencia y emociones, como yo lo veo, tiene su punto nodal en otro aspecto. Y esto es: la persistencia es algo que muy difícilmente pueda llevarse a cabo de manera incosciente, o al menos no prolongadamente - que es aquello que se está planteando. Es decir que para que pueda reconocerse una tendencia hacia la persistencia, debe haber un cierto trabajo consciente y voluntario, como puede ser el desarrollo de una estrategia de gestión del acostumbramiento, de la que hablaba Char en su intro un par de reuniones atrás. Creo yo que para llegar a hacer algo tan estructural y determinante en la vida de una persona, no alcanza con que la persistencia tenga de su lado a la razón. No alcanza con que la persona llegue a la idea de persistencia y la considere necesaria racionalmente, sino que tiene que haber un soporte emocional previo a esa idea. Imagino que podemos coincidir en el hecho de que por más que un individuo entienda racional y lógicamente el valor de la persistencia, si emocional y sensorialmente le asigna mayor valor a aquello que brindan cosas tales como los deportes extremos, lo más probable sea que esa persona no se incline hacia la persistencia, sino que la rechace.

En ese sentido, se me ocurre que también podríamos pensar aquellas emociones (imagino que pueden ser varias), que constituirían el correlativo sentimental de la persistencia, justamente como la semilla de la misma, sin la cual la idea de persistencia no podría tener viabilidad alguna. 

Emilia, 08/09/2015 17:14
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Emilia: Hola !! muy bueno tu aporte a este intercambio de ideas.

La persistencia y su emoción, he aquí un gran problema.

Yo argumentaba:

"Tiene una lógica anticlimática [la persistencia] ya que su realización no está contenida entre dos hitos temporales, sino que se mantiene mientras existe, no es una carrera de cien metros, se asemeja a un maratón donde no se advierte la línea de llegada"

Al respecto Carlos brinda una idea interesante cuando dice:

"... creo que la persistencia es una idea no experienciable directamente, sino que es un sentimiento relacionado a la proyección posible o futura del conjunto de experiencias que constituye la circunstancia vital"

Es decir que frente a la persistencia, podríamos esquematizar estas respuestas:

a) no tiene una emoción propia porque es el medio donde se dan las otras experiencias
b) tiene una emoción muy débil, real pero casi indetectable
c) tiene una emoción de segunda generación relacionada con el conjunto de experiencias que constituye la circunstancia vital (Lavagnino dixit)

Lo jugado sería optar por la respuesta a)

La burocracia intelectual, claramente empeñada en mantener las cosas calmas, tomaría partido por la opción b) que da y no da al mismo tiempo

La opción c), determina una emoción "confederativa", hecha a partir de proyecciones sobre el conjunto de las emociones originadas en otras experiencias que se dan en su marco, tiene la atracción de lo complejo ya que generaría una emoción que estaría formada por el resultado de la interacción de las emociones positivas y negativas propias de las diferentes experiencias que se dan

En principio, voto por la a).

Finalmente, me interesa destacar parte de tu planteo:

"No alcanza con que la persona llegue a la idea de persistencia y la considere necesaria racionalmente, sino que tiene que haber un soporte emocional previo a esa idea"

A mi me crea un obstáculo lógico: si la considera [a la persistencia] necesaria, su voluntad indefectiblemente tenderá a ella, si esto no ocurre es que en el fondo no estaba perfectamente convencido de su necesidad.

En mi esquema el querer sigue al conocer, la inteligencia ilumina los objetos y las acciones determinando si son buenos o malos para tal o cual fin, luego la voluntad adhiere a aquellos que la inteligencia catalogó como buenos y repele a los que determinó como malos. Obviamente, la inteligencia puede fallar...

Se que la cuestión de la inteligencia y la voluntad (y la libertad de los actos) es un tema gigante y que hay opiniones de todo tipo, por eso solamente entreabro la puerta de mis ideas para que se filtre un pequeño rayo de luz ... según creo....
 

Daniel (Rayo de Luz), 09/09/2015 18:07
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Reflexiones de un feriado ...
Daniel, 17/08/2015 19:39
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Último comentario de Daniel (consensuando), 27/08/2015 16:27
En su novela: "La Metamorfosis", Kafka cuenta la extraña circunstancia por medio de la cual Gregor Samsa se despierta una mañana transformado en un insecto gigantezco.

Pensemos que esta mañana de feriado, me despierto y descubro que las reuniones de los jueves han hecho mella en mi sistema de ideas, entonces caen mis ejemplos plagados de heladerías o bibliotecas o cosas así, y surgen otros, tal vez más complejos o tal vez más incomprensibles, ustedes dirán:

LA PERSISTENCIA, ESE OBJETO DE DESEO
Dos entidades, de naturaleza distinta, pero con un mismo fin: su propia persistencia.

Una es múltiple, "gregariforme", numéricamente incalculable, la otra individual, ambas inteligentes y creativas.

El conflicto es que una de ellas, la entidad multiforme, disminuye su entropía dispersándola entre sus miembros a los que asume descartables, intercambiables, en otras palabras: sacrificables en aras de su persistencia, funciona como esos disipadores de calor de las computadoras, protege al procesador central derivando temperatura a elementos de menor valor.

La entidad individual debe aguzar su ingenio para resistir la transferencia de entropía, debe eludir las trampas que le propone la entidad múltiple, desde el sistema alimentario que busca su degradación, hasta mantenerse ajeno al ecosistema cultural que propone su consumición por consumación, su destrucción por la búsqueda insensata de logros no regenerativos, como si fuera un destino ineludible: "Voy hacia el fuego como la mariposa" canta Baglietto. Fundamentalmente debe evitar su derrota cultural y el pesimismo que en ella impera y que no es más que el camino ineludible a la caida.

El origen del conflicto es que el logro de la entidad individual, en principio, no supone grandes riesgos a la persistencia de la entidad múltiple, sin embargo, esta, por la naturaleza de su mecanismo de transferencia de entropía, reclama el recambio incesante de los "disipadores" y es aquí donde los métodos de esta colisionan con los fines de aquella. Su funcionamiento es como se describe la humanidad en la primer Matrix:

"Le voy a contar una revelación que he tenido en el tiempo que llevo aquí. Esta me sobrevino cuando intenté clasificar su especie. Me di cuenta de que en realidad no son mamíferos. Verá, los mamíferos logran un equilibrio perfecto entre ellos y el hábitat que les rodea. Pero los humanos van a un hábitat y se multiplican hasta que ya no quedan más recursos y tienen que marcharse a otra zona. Hay un organismo que hace exactamente lo mismo que el humano. ¿Sabe cuál es? Un virus. Sí, los humanos son un virus, son el cáncer de este planeta y nosotros somos su cura." (Agente Smith)

La entidad grupal es como un virus, o mejor aún, como una estrella que genera energía mientras tiene combustible para quemar y funciona hasta agotar todos sus recursos, luego implota, se vuelve un agujero negro y desaparece.

Lo paradójico es que la existencia de la entidad grupal no es posible si se aniquilan las entidades individuales, es como la relación entre el bailarín y la danza, si bien son distintos, esta última depende del accionar del primero.

Se dirá que uno de los pilares que sostiene el accionar de la entidad grupal es la propagación del principio de multiplicación por descendencia de las entidades individuales, y que de esta manera se asegura la provisión "ad infinitum" de "disipadores de entropía", pero la instauración de una "cultura de la muerte" tiene un poder de propagación insospechado, la dispersión de entropía en entidades individuales puede generar una reacción en cadena de alcances globales que dispare la entropía a niveles inmanejables al punto de poner en riesgo la vida del planeta.

Paradojas finales:

¿Puede negársele a la entidad múltiple, su vocación de persistencia? ¿No tiene derecho a ella?

¿Si triunfa la entidad múltiple e impone su marco conceptual, no sería justo, en términos Darwinianos, que esto ocurra?

Ayudar a la entidad múltiple a lograr su objetivo, es colaborar con su final.

Daniel

PD 1: La elección de La Metamorfosis, es al solo efecto didáctico, no tuvo otra intención.
PD 2: Creo que mañana volveré a ser el de siempre 
Dani me gusto mucho lo que escribiste, que poético!!

tengo un par de cuestiones a aportar a lo que tan ávidamente mencionas..

Por una parte creo que acertás al hablar de dos entidades, yo llamaría mas bien dos fuerzas de poder que entran en colisión en lo que a su persistencía respecta.
Una pareciera depredar a la otra y esta segunda ¿busca salvaguardad su vida atentando indefectiblemente con la de la entidad multiple? no creo que siempre sea así mas adelante explicaré el porque.
Ahora bien, me pregunto si la ecuación de la entidad múltiple es tan sencilla, es decir no hay una posibilidad de control o equilibrio a la hora de expulsar la entropía? lo cual no indica que la misma no esté llegando al punto del agotamiento de todas formas, pero mientras esté en este balance de equilibrios no podríamos descartar que esta fuerza multiforme, en un rapto de creatividad con un nuevo sistema o metodo catalizador de entropía paralice a aquellas fuerzas individuales que se encuentran en proceso de emancipación. Ergo hasta que no fallezca fehacientemente esta entidad multiforme no podríamos estar seguros de su inminente fracaso.

1- con respecto a tu primera pregunta.. es tramposo considerar a esta entidad multiforme como sujeta a un derecho impartido de igual forma a la entidad individual (si es que hablamos de sociedad o cultura central vs. individuo) por que no se aplican por igual. Por otra parte la entidad multiforme se jacta se llevar adelante un propósito para su propia persistencia, para la persistencia de la tan llamada mayoría, pero no podemos obviar que fuerzas de poder operan dentro del concepto de mayoría. Deleuze diría que la idea de mayoría es una falacia, por que es simplemente un recorte realizado por quienes o por lo que detenta el poder.

2- la entidad multiple es la triunfadora de momento, por que si no se alimentara de los individuos ya no sería posible su existencia, por lo tanto no estaríamos hablando de esta contradicción de fuerzas

3-creo que parte de esta respondí anteriormente. Ayudar a la entidad multiple a lograr su objetivo es colaborar con su final y con el de la entidad individividual (por que no toda entidad individual se resiste como dije anteriormente, sino la entidad multiforme no podría existir).
A pesar de ser fuerzas opuestas, se retro-alimentan. Podríamos decir que si perdura esta fuerza multiforme es por que las fuerzas individuales no generan ningún tipo de resistencia a la misma. y es aquí donde volvemos a lo que primeramente planteé, será que la fuerza multiforme puede desaparecer? quizás es una entidad inmortal que justamente logra metamorfosearse ad eternum.


pd: perdón por la desprolijidad literaria. 

Aldana Lagomarzino, 20/08/2015 13:04
Registrado: 03/08/2015
Comentarios: 3

Aldi:

Ciertamente es posible pensar que la Cultura Central busque caminos y métodos para administrar lo más racionalmente posible la destrucción de los individuos por sobrecarga de entropía, entiendo que antes que un enceguecido fanático que arroja libros disidentes a la hoguera cual nuevo Montag, el modelo que más se le asemeja es el del agricultor, donde la planta (el individuo) que es cosechada, rápidamente es repuesta por una nueva semilla/individuo a la cual se la cuida, se le poda en sus excesos, se lo nutre y protege de las inclemencias externas al solo efecto de tener una producción lo más prolífica posible.

Te concedo plenamente que es una trampa la antropomorfización de la entidad multiforme de la cual me declaro culpable, es un recurso de simplificación que apelo con demasiada facilidad.

En mi descargo podría argumentar que en el Club, en la fricción de las discusiones, se habla de la Cultura Central como quién describe una entidad fantástica que aúna en un solo cuerpo -al modo Hollywodense- una suerte de ser tan inteligente como malvado dispuesto a dominar el mundo, los recursos de manipulación de masas de la CIA y la provisión infinita de fondos propio de una cartelización de la Mafia Rusa, Jeques Arabes, Dictadores Coreanos, Narcos Centroamericanos, Nazis nostálgicos, etc. Etc.

Finalmente creo como vos decís, que es posible que la Cultura Central tenga entre sus atributos el tan preciado de la inmortalidad porque la misma tal vez sea un subproducto de la actividad de los individuos.

La inclinación de los seres humanos a socializarse y como resultado de ello la generación de una "niebla" de costumbres, ritos, cosas dadas por sentado, la creación del famoso "sentido común", en suma: la Cultura Central.

Este planteo presupone un nuevo giro en la trama, como una vuelta de tuerca propia de las nuevas películas de espías, pasamos del estereotipo de la Cultura Central sojuzgando a los individuos en aras de su persistencia a un modelo más complejo: el hombre lobo del hombre a través de un instrumento creado por su propia e imparable gestión social: la Cultura Central.

Es conocido el dicho: "nadie puede dar lo que no tiene" y propongo una modificación al mismo: "uno solo da de lo que tiene", entonces mientras la humanidad tenía a la muerte como la estación Terminal y obligada de su vida, ese océano negro a donde fluían todos los ríos, indudablemente dotó de esa característica, la otorgó esa impronta a su creación.

Será necesario que surja una nueva masa crítica de hombres "despiertos", de nuevos forjadores y constructores de una Cultura Central teniendo en cuenta los nuevos horizontes que la ciencia va generando, descubriendo que hay otros océanos, otros destinos para nuestra agua social.

Daniel

PD: Aldi, ayer a la hora del comienzo del Club no sabía ni había leído tu entrada al Foro, por eso no me sumé a las felicitaciones y esta postdata solo tiene ese sentido:
¡¡¡ Buenísima tu publicación !!!
 

Daniel (desde el océano), 21/08/2015 11:07
Registrado: 04/04/2009
Comentarios: 47

¡Qué intercambio espectacular! Admito que tuve que leer un par de veces y aun así creo que se me pasan algunas cosas. Pero hay algo que rondó en los últimos comentarios y quiero sumarme.

Creo que no es ineludiblemente necesaria la desintegración de la entidad multiforme (o CC para los amigos) para garantizar la persistencia del individuo. Aldi decía que "no toda entidad individual se resiste, si no la entidad multiforme no podría existir". Yo no pensaría en una derrota total, como si fuese una línea de guión que dice entre dientes "el mundo no es lo suficientemente grande como para los dos", es casi imposible y no sé si necesario. En vez de buscar eliminar al expulsor de entropía natural pienso que sería mejor buscar bajar el nivel de la propia.

No me amigo con las soluciones de masas, eso de la masa crítica, es como querer meter un elefante por la cerradura. Que la Cultura haga la suya y se morfe a quien quiera, yo voy a tratar de hacerme de unas buenas sogas para trepar el tobogán en lugar de deslizarme hacia ese océano del que habla Dani.

Antes de proponerse "salvar al mundo" habría que intentar salvar el propio. 
Última modificación del comentario realizada el 21/08/2015 17:49

Vicky, 21/08/2015 17:48
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Comentarios: 9

Hola a todos:

Interesante ida y vuelta de las ideas.

Solo quisiera explicar mejor una parte de mi última intervención en la que creo, a tenor de lo expuesto por Vicky, que no fui claro.

1) Yo decía que paradójicamente: "Ayudar a la entidad múltiple a lograr su objetivo, es colaborar con su final"

2) Aldi, comentó: "será que la fuerza multiforme puede desaparecer? quizás es una entidad inmortal que justamente logra metamorfosearse ad eternum"

3) Ante las nuevas ideas aportadas por Aldi, se me ocurrió que dado el hombre, se seguía indefectiblemente la aparición de la Cultura como producto de su gestión social y que por lo tanto, habiendo hombres habría cultura, y esta sería tan inmortal como sus creadores involuntarios: Los hombres.

4) Entonces argumentaba que la cultura expresaba el estado de las ideas de la humanidad en un momento dado y concreto de su historia. Me imagino que habrá tantas "culturas" como sociedades y aquella sociedad que por múltiples razones se convierta en hegemónica, expresará tal condición gestando las semillas de la "Cultura Central".

5) Llegado a este punto se me ocurría que intentar atacar o combatir la cultura central era meterse con las consecuencias y no con las causas, por tal motivo pienso que habría que empezar a gestar un nuevo grupo social, afincado en la vida y que desprecie la "cultura de la muerte" y que, de esa manera, alumbre nuevos paradigmas sociales, los cuales por su propia convicción y atracción puedan lentamente o rápidamente pelear la condición hegemónica de su cultura.

El uso del término "masa crítica", lo tomé en el sentido que tan bien expresa Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Masa_crítica_sociodin&aacut
e;mica):

"Masa crítica es en sociología una cantidad mínima de personas necesarias para que un fenómeno concreto tenga lugar. Así, el fenómeno adquiere una dinámica propia que le permite sostenerse y crecer. Esta teoría es un paralelismo con el mismo concepto en física.
Un ejemplo simple puede ser, pongamos, en una gran ciudad. Cuando una persona se para en la calle y mira hacia el cielo, no pasará nada. La gente continuará su camino ignorándolo. Cuando tres personas se paran y miran al cielo, quizá algunas personas se den la vuelta para a continuación seguir andando. Pero sólo se necesita un pequeño número (que depende de la cultura, la hora, el ancho de la calle y otros factores) de personas necesarias -digamos, 5 ó 7- para hacer que los otros se paren y miren hacia el cielo también. Este número se llama "masa crítica"."

¿Cuál será el número de la Cultura Singular"
 

Daniel (mirando al Cielo), 22/08/2015 14:59
Registrado: 04/04/2009
Comentarios: 47

¡Qué buen tópico! Sólo López es capaz de describir a la Cultura Central combinando a Matrix y a Baglietto.

Muchas veces se me aparece por la cabeza ese monólogo del Agente Smith y no puedo dejar de apreciar su justeza.

Lo que me disparó el thread:

1) Con respecto al "derecho", creo que toda esta temática lo excede ya que, en primer lugar, ninguna entidad puede ser privada de su "derecho" a persistir. Ni los hombres, ni los animales ni la Cultura Central.

Cuando las trayectorias de persistencia colisionan, no hay mucho que se pueda hacer desde el plano del derecho. La evolución no es reglamentaria, simplemente es.

Otra razón más para que dejemos de protestarle al árbitro y aprendamos a ganarle a la CC jugando mejor que ella. Tampoco nos serviría que una entidad superior laudara que tenemos derecho a no ser colonizados por la CC. Eso hay que ganárselo evolutivamente.

2) A los efectos de los plazos cortos y medianos, yo no veo que la CC esté llegando a una crisis terminal. De hecho, creo que intelectualmente sería bueno que no cometamos el error de siempre estar pensando que el rival está a punto de caerse. Nuestro juego debería ser compatible con escenarios de persistencia indefinida de la CC.

3) Del punto anterior se desprende que ganarle a la CC no equivale a eliminarla, conquistarla o coparla. En vez de eso, significa descentralizar el territorio activo de la vida emancipada, mostrar que la alternativa es posible. Pretender una CC "buena" implica no visualizar que a la CC nunca le va a cerrar un Individuo Independiente, del mismo modo que el II no necesita de la CC y ésta constituye más bien un estorbo y un rival evolutivo natural.

Con respecto a tu punto 5), Dani, creo que siempre el foco tiene que estar puesto en la construcción y en la propuesta. Lo que llamás "atacar a la CC", no es otra cosa que tomar nota de sus contradicciones e implicancias, y dejarlo expuesto para que eso inspire una alternativa. El tema es que la existencia de una alternativa Independiente constituye un ataque indirecto visto desde la CC, ya que la misma es un sistema de ideas que se ha alimentado de una ilusión totalitaria que la sóla cristalización de una opción diferente viene a dislocar.

Por último, si es verdaderamente consistente, una Cultura Independiente debería poder activarse a partir de una masa crítica de 1. 
Última modificación del comentario realizada el 24/08/2015 12:29

Carlos Lavagnino, 23/08/2015 20:15
Registrado: 17/11/2005
Comentarios: 99

Carlos:

Concuerdo con tus primeros puntos.

Respecto del tercero, sí, es imposible eliminar la "cultura" en tanto ella es un producto del hacer "social" del hombre.

Como decía: Habiendo hombres, habrá cultura.

No pretendo "abuenar" a la actual Cultura Central o Hegemónica, sino simplemente quería argumentar que la misma se funda en el estado de creencias de un grupo concreto de hombres en un lugar y momento específicos.

Hoy tenemos un grupo dominante que, en su concepción de la realidad, expresa su conciencia de finitud, su certeza de que el único modo de persistir es a través de mecanismos externos al individuo (descendencia, legados artísticos, hazañas deportivas, logros científicos, encumbramiento político, creencias religiosas, etc.), este grupo envía y aplica un mensaje y este no es otro que lo que hoy conocemos como la Cultura Central.

Creo que no estamos en orillas enfrentadas en lo que respecta a nuestros argumentos, porque cuando decís:

"..siempre el foco tiene que estar puesto en la construcción y en la propuesta..."
"...tomar nota de sus contradicciones e implicancias, y dejarlo expuesto para que eso inspire una alternativa..."

no me cabe duda que la construcción, la propuesta, la exposición de contradicciones e implicancias siempre son pensadas hacia las personas (causa) y no hacia la cultura (consecuencia).

Respecto al número necesario como masa crítica para activar una cultura independiente, creo que el punto también debe cruzarse con el nivel de energía requerida, es decir, siguiendo el ejemplo de la gente mirando al cielo, es posible que una sola persona, munida de un megáfono y a los gritos cortando una calle, pueda convocar a muchos a mirar al cielo, pero para ello deberá tener dicho aparato y también apelar a los gritos y a su vocación piquetera. En cambio diez personas todas juntas, en silencio, con mínimo gasto de energía, solo mirando al cielo en una esquina tienen una atracción como para convocar misteriosamente a otros a mirar al firmamento.  

Daniel (con mínimo gasto), 25/08/2015 18:17
Registrado: 04/04/2009
Comentarios: 47

Qué poético final Dani! Yo disiento de todas formas. Me da la sensación de que con o sin convocatoria, una persona viviendo una vida estructuralmente diferente es una singularidad en sí misma.

Habría que empezar por la mirada individual antes de ir llamado a la convocatoria creo. 

Vicky (sin megáfono), 26/08/2015 11:09
Registrado: 20/02/2014
Comentarios: 9

Vicky:
Creo que afinando el análisis, no encuentro substancia para tal "disentimiento" ya que nunca negué que "una persona viviendo una vida estructuralmente diferente" fuera "una singularidad en sí misma".

Y, obviamente, el parecer sigue al ser y no al revés, es decir primero está el cambio en uno y luego, tal vez y no necesariamente, su ejemplo invite a otros a plegarse al mismo.
 

Daniel (consensuando), 27/08/2015 16:27
Registrado: 04/04/2009
Comentarios: 47

Barbie quiere pasar el test de Turing
Carlos Lavagnino, 27/03/2015 19:10
Registrado: 17/11/2005
Comentarios: 99

La atribulada institución de la paternidad se dispone a multiplicar la complejidad de sus desafíos contemporáneos. La empresa Mattel, fabricante de la paradigmática muñeca Barbie, planea lanzar un modelo del juguete que, conexión Wi-Fi mediante, se comunicaría con "la nube" para poder ser capaz de mantener elaborados diálogos con sus pequeños dueños.

Mattel se asoció con el emprendimiento ToyTalk, una startup fundada por ex ejecutivos de Pixar, la cual desarrolló la tecnología PullString que permite alimentar un esquema de Inteligencia Artificial a partir del reconocimiento de la voz del niño y de la gestión de una base de datos de alternativas de diálogo provistas por un equipo de guionistas de la empresa.

Como en tantos otros episodios similares, el encandilamiento con las sorprendentes conexiones entre tecnología y cultura parecen inhibir un análisis crítico de las implicancias. Una de las pocas voces escépticas detectables fue la de Susan Linn, directora ejecutiva de CCFC (Campaign for a Commercial-Free Childhood), quien subrayó sus temores respecto de la intrusión corporativa y comercial en la infancia y alertó acerca de los eventuales riesgos a la privacidad de los hogares. "No tendría que llamarse "Hello Barbie", sino "Surveillance Barbie", planteó.

Pero lo que también habría que agregar al debate es el significado y las consecuencias de la llegada de los guionistas de las industrias tecno-culturales al sensible territorio de la intimidad de los niños. El fracturado espacio de diálogo entre padres e hijos muchas veces cataliza la creación de un mundo infantil propio en donde la imaginación puede jugar por fuera de la modulación cultural masiva y del sentido común instaurado.

Naturalizar la conexión de los espacios de la niñez a la Cultura Central modulada genéricamente acaso se constituya en un perverso entrenamiento que no ayude a la diferenciación del niño. Mientras, el letargo paternal sólo se ve alterado por las candorosas loas al avance de una tecnología cada vez más proclive a desarrollar aplicaciones de un carácter industrial preocupante. 
Última modificación del comentario realizada el 29/03/2015 13:44

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