Riorevuelto.org
Seguinos en: Seguinos en Facebook Seguinos en Twitter

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10  de 46
La Evolución: ¿jugará para la cultura central....? (apuntes de una traición)
Daniel (típicamente), 21/09/2015 23:15
Registrado: 04/04/2009
Comentarios: 43

Último comentario de Carlos Lavagnino, 24/09/2015 00:01
En el diario español ABC, salió una nota acerca de la importancia que, aparentemente, el mecanismo evolutivo le asignó a lo que ellos, con su designación típicamente hispana, denominan "emparejamiento por amor".

La nota es rastreable aquí: http://www.abc.es/ciencia/20150914/a...

En ella se establece como condición preliminar que la elección de la pareja en base a la libre elección de sus miembros, lo que podríamos denominar, en su designación típicamente de telenovela, "por amor", es un hecho relativamente reciente, de finales del siglo XVIII.

Anteriormente las uniones se basaban como "contratos o alianzas entre grupos (clanes, familias y linajes)" (citan a: Stephanie Coontz en su libro «Historia del matrimonio».)

Ahora bien, en la revista PLoS Biology publican un estudio de un grupo de investigadores del Instituto Max Planck de Ornitología, de Alemania quienes pensaron un diseño de investigación experimental para iluminar la cuestión de la elección de pareja.

Breve descripción de la investigación:
Usaron unos pájaros llamados, en el lenguaje típico de los ornitólogos, pinzones cebra, también conocidos como diamantes mandarín, australianos ellos y que se usan mucho en investigaciones por algunas similitudes con nosotros, en el cortejo, la monogamia y el cuidado de las crías.

Estos investigadores establecieron una sesión de las llamadas, en lenguaje típicamente moderno, "citas rápidas", dejando a grupos de 20 hembras elegir libremente entre 20 pinzones macho.

Una vez que las aves se habían emparejado, a la mitad de las parejas se les permitió una vida de felicidad conyugal.

Sin embargo, la otra mitad tuvo peor suerte. Como una reminiscencia de lo que ocurría en el pasado con los matrimonios humanos, los investigadores separaron a la feliz pareja y obligaron a cada integrante a unirse con otro compañero distinto del elegido.

Tanto a las parejas felices como las de "conveniencia" las dejaron criar libremente y evaluaron su comportamiento mediante el número de los embriones y pichones muertos así como hijos supervivientes.

El número final de pichones supervivientes fue un 37% mayor en el caso de las aves que se habían emparejado "por amor" que en las parejas impuestas. Los nidos de parejas formadas sin posibilidad de elección tenían casi tres veces más huevos no fecundados que las de libre elección, y un mayor número de huevos fueron escondidos o se perdieron.

También murieron muchos más pollos de estas parejas después de la eclosión. La mayoría de las muertes ocurrieron dentro de las primeras 48 horas, un período crítico durante el cual los padres obligados a emparejarse eran notablemente menos diligentes en sus deberes con las crías que los de las parejas felices.

En lo que denominaremos, en lenguaje típicamente clásico, como el "noviazgo" de ambos tipos de parejas -felices y obligadas- mostró algunas diferencias notables. En primer lugar, aunque los machos de las parejas obligadas prestaban la misma atención a sus compañeras que los de las parejas felices, las hembras eran mucho menos receptivas a sus iniciativas y tendían a aparearse con menos frecuencia. Lo que traducido a nuestra especie, significa que ellos son menos reacios al matrimonio de conveniencia y se acostumbran a cualquier pareja. Sin embargo, ellas son menos receptivas a la pareja no elegida.

Al analizar los datos de la investigación surge, en el lenguaje típicamente sintético de uso común en este foro:

1. Las que no tuvieron elección eran en general mucho menos "tiernas" que las felices.
2. También registraron un mayor nivel de la infidelidad en las aves de las parejas obligadas.
3. Los investigadores concluyen que las aves varían bastante en sus gustos y eligen compañeros que encuentran estimulantes de alguna manera que no es necesariamente obvia para un observador externo.
4. La elección hace que las hembras de pinzón tengan mayor interés y probabilidad de éxito en la cópula y promueve el compromiso paterno durante el tiempo necesario para criar a la nidada.
5. Y que, en conjunto, esto maximizaría la probabilidad de que la pareja perpetúe sus genes a través de una descendencia próspera.

Los investigadores, nombre típicamente usado por los glosadores de esta nota ante el desconocimiento de los mismos, llegaron a la conclusión de que es probable que el juego de la seducción en nuestra especie tenga una finalidad parecida para garantizar que durante la larga fase de dependencia de los hijos obtendrán el apoyo de su progenitor.

Mencionan que los resultados son coherentes con algunos estudios sobre las diferencias entre matrimonios basados en el amor y los llevados a cabo por conveniencia en la sociedad humana.

De ahí que, concluyen, le dediquemos tanto tiempo y esfuerzo a la fase previa de cortejo, pese a que en algunos casos obtengamos frustraciones.

Lo llevamos en los genes, que según alguna teoría, nos utilizan para perpetuarse.

Algunas ideas de este escriba (nombre que típicamente asumo cuando hago cosas como esta): Darwin en el "El origen de las especies", refiere al principio de la selección natural como el motor más importante del proceso evolutivo, allí nos dice:
"Existen organismos que se reproducen y la progenie hereda características de sus progenitores, existen variaciones de características si el medio ambiente no admite a todos los miembros de una población en crecimiento. Entonces aquellos miembros de la población con características menos adaptadas (según lo determine su medio ambiente) morirán con mayor probabilidad. Entonces aquellos miembros con características mejor adaptadas sobrevivirán más probablemente..."

El mecanismo de "selección natural" citado por Darwin se aplica a individuos no a otra cosa.

Me pregunto si es posible trasladar lo aplicable a un individuo, es decir a un sujeto biológico, a un mecanismo social, es decir a un sujeto no biológico.

En otras palabras, podríamos suponer que la "evolución" selecciona de entre todos los métodos de emparejamiento aquél que suponga mayores recaudos a la hora de asegurar la progenie de estos individuos.

Siento que recorrer este pensamiento es como ir avanzando por un río en vías de descongelamiento (ejemplo que uso típicamente cuando trato de oscurecer...), al principio el camino es firme, pero luego hay que empezar a saltar de trozo en trozo de hielo para no caer al agua helada y cada momento que pasa, aleja los trozos unos de otros.

El primer salto lo dimos a tomar a los pinzones cebra como homólogos de los humanos, no contentos con esto, intentamos dar otro salto a un trozo de hielo aún más lejos: Los mecanismos sociales son sujetos de aplicación del principio de selección natural....

El siguiente salto, que me atrevo a dar pero no aseguro la estabilidad, es pensar que la evolución premió el mecanismo de enamoramiento para asegurar la especie humana y, en tal sentido, la cultura central (nombre que típicamente asume en el Club la cultura humana hegemónica en un tiempo y lugar concreto) tomó el concepto y lo fue aderezando con las modalidades propias de la época para hacerlo interesante, tomó el amor y lo bastardeó, lo redujo a poesías pequeñas, canciones melosas, películas indies, mensajes en facebook, interminables whatsappeos y cosas así.

Pero todo esto no debería alejarnos de que hay una substancia por detrás de toda esa parafernalia sentimentaloide y es el mecanismo puro y duro de la selección del más apto.

La humanidad a través de la evolución puso en un banquillo todos los posibles sistemas de emparejamiento y eligió el más eficiente.

Si esto fuera así, el mecanismo de emparejamiento por amor, que es instrumental a la descendencia, tiene algo de estructural... entonces me pregunto si este instrumento roza lo estructural, la finalidad a la cual se ordena, la procreación, ¿no tendrá también ese derecho con mayor naturalidad?

(¡¡¡ Splashhhh !!! algo ha caído al río, ¿será el autor de estas líneas que intentó saltar más de lo debido? ¿o serán los lectores sorprendidos en su buena fe?)
 
Buenas Dani!

A mí me parece muy razonable lo que planteás en cuanto a considerar a la selección natural como dinámica evolutiva de la Cultura Central.

De hecho, una vez que un sistema cultural selecciona un rasgo entre una gama de opciones, puede incorporarlo a su propia existencia mediante una operación de mutación: a diferencia de las especies biológicas que sólo expresan los beneficios de los cambios aleatorios a partir de las sucesivas descendencias (salvando el caso de la epigenética), los sistemas culturales pueden incorporar esos cambios dentro de su propia persistencia como organismo.

Con respecto a la estructuralidad, no me caben dudas de que la procreación, tanto como circunstancia para el individuo, así como también considerándola una estrategia de transferencia de entropía desde la CC hacia el individuo, así como la mismísima CC, son todas dinámicas y entidades estructurales, lo que no quiere decir que sean nobles o convenientes desde la perspectiva de un individuo.

Si es trascendente y forma parte de un proceso de transferencia vital, creo que debe considerarse estructural.

El problema es que esa estructuralidad sugiere la falta de la misma en el individuo que procrea.

En mi opinión, el gran desafío de un individuo independiente es Ser estructural, en vez de ser el soporte orgánico por sobre el cual dirimen sus estructuralidades otras entidades, ávidas o gestoras de persistencia siempre ajena. 

Carlos Lavagnino, 24/09/2015 00:01
Registrado: 17/11/2005
Comentarios: 98

Los robots y el mundo laboral.... y algunas cosas más
Daniel (desde Laguna Plácida), 22/07/2015 18:47
Registrado: 04/04/2009
Comentarios: 43

Último comentario de Carlos Lavagnino, 13/09/2015 20:38
El domingo pasado, en el diario La Nación, salió una nota acerca de la ríspida relación entre los robots y el mundo del trabajo (http://www.lanacion.com.ar/1811492-r... ).

En el principio de la nota, reseña algunos casos puntuales con un claro sesgo negativo:

a) La muerte de un operario en una planta de la automotriz Volkswagen, en Alemania, por el accionar defectuoso de un robot
b) En marzo, una ciudadana coreana se despertó de la siesta cuando un robot-aspiradora le estaba comiendo el pelo
c) El 20 de junio pasado, los operarios de la Línea C de subte hicieron un paro sorpresa en protesta contra la implementación de máquinas expendedoras de boletos. Intentan evitar que los reemplacen autómatas.

La nota habla sobre un encuentro que se realizó en la Universidad de Buenos Aires con los economistas Daniel Heymann (director del Instituto Interdisciplinario de Economía Política), Lucas Llach (profesor de la Universidad Torcuato Di Tella y candidato a vicepresidente de la UCR) y un físico ruso llamado Andrei Vazhnov.

Heymann, preocupado por un futuro de alto desempleo.
Llach, resaltó que la incorporación de máquinas sube la productividad y no afecta tanto al empleo.
Vazhnov, destacó que nadie termina extrañando los puestos que reemplazan las máquinas y que surgen nuevas ocupaciones.

También se citan opiniones de diferentes pensadores:

Eduardo Levy Yeyati, Economista y autor del libro PorVenir, de Editorial Sudamericana: La inclusión de las máquinas aumenta la productividad y por ende el beneficio del empresario y disminuye el salario de los trabajadores generando más inequidad.

Guillermo Cruces, especialista en temas sociales y laborales del Centro de Estudios Distributivos Laborales y Sociales (Cedlas) de La Plata, expone que en los países desarrollados se observa cada vez más un reemplazo de tareas rutinarias por computadoras (rutinarias cognitivas).

La cronista cita: "Si usted está aburrido porque en su trabajo hace lo mismo todos los días, empiece a preocuparse"

Mi análisis.
No me cabe duda de que el avance de las máquinas en la sustitución laboral es imparable.

Teniendo en cuenta que a menor capacitación, las tareas son más rutinarias y más simples, es decir con grandes chances de ser realizadas por máquinas, será mayor el número de los que queden reemplazados que los que logren acceder a nuevos puestos de trabajo.

Con siete mil millones de personas y creciendo, se avecina un panorama complicado desde lo social, grandes masas de desocupados, surgimiento de grupos de descontentos, aumento del hacinamiento en las ciudades.

Será una situación muy paradojal, un mundo con una mayor capacidad de producción de bienes y un número cada vez más grande de personas sin posibilidad de acceder a ellos. En otras palabras un creciente aumento de la desigualdad.

La posible salida que le veo es que los poseedores de las nuevas grandes concentraciones de capital (sean los Estados o las Corporaciones, o una mezcla de ambos universos) asuman algún mecanismo de subsidio hacia los desocupados.

Este "subsidio" es una manera de simplificar todo un abanico de posibles soluciones, básicamente es garantizar la vida y posibilitar la formación de nuevas capacidades.

Se me dirá que hoy ya ocurre, y es verdad, pero creo que en el fondo se lo piensa como un paliativo y muchas veces con la entrega de alguna contraprestación laboral.

Lo nuevo que pienso es un subsidio sin obligación de trabajo alguno, un posible inicio de esta idea se está dando en Holanda (http://www.clarin.com/mundo/Renta_ba... la ciudad de Utrecht, donde 300 personas que no trabajan recibirán entre 900 y 1.300 euros, sin obligación de trabajar, para estudiar si la renta básica universal ayuda a incentivar la economía.

En occidente impera el modelo democrático, por lo cual la presencia de grandes masas de votantes disconformes a la larga o a la corta generará respuestas ante los conflictos las cuales, a veces, son verdaderas soluciones pero en otros casos son meras postergaciones del momento crítico.

Me imagino alguna posible línea de respuestas:

"El problema es la sobrepoblación del planeta" Sí, puede ser, pero de hecho es y tenemos que lidiar con esto y hacer campaña sobre la disminución de la tasa de natalidad -aunque estuviera de acuerdo, que no lo estoy- no parece una solución que logre efectos concretos en el corto o mediano plazo.

"Van a surgir necesidades nuevas con la creación de nuevos empleos" Creo que, como dije antes, la tasa de sustitución por automatización va a ser mayor que la tasa de creación de nuevos puestos de trabajo.

"Porqué pensar siempre en una salida colectivista o con una impronta cuasi estatal" No me imagino que la solución pueda venir desde otro lugar, mal que mal o aunque sea para sostener su existencia, los Estados o las Corporaciones son "el lugar" para que se geste alguna iniciativa de cambio.

Soy optimista por naturaleza, pero no encuentro una salida que me conforme desde lo racional, solamente me quedo en la descripción de la noche que se avecina y, aunque intuyo y espero que debe haber alguna forma de solucionar las cosas, en principio no la encuentro.

Se que a nivel individual o a pequeños grupos o a los sectores de mejores recursos económicos, culturales, actitudinales, etc. pueden llegar a eludir estos conflictos, pero a medida que aumente el número de descontentos, la situación tarde o temprano va a llegar a todos.

En su cuento "El Ruido del Trueno", Ray Bradbury, plantea una empresa "Safari en el Tiempo S.A." que promociona viajes al pasado para realizar excursiones de caza. Localizan un animal (por caso un Tyrannosaurus rex) que esté próximo a morir por causa naturales y mediante un viaje en el tiempo logran poner al cazador un instante antes de la muerte para que este lo mate y tenga su experiencia de caza. Solamente piden que no se salga del Sendero el cual, hecho de un metal antigravitatorio, flota a diez centímetros del suelo para no tocar ni siquiera una brizna, una flor o un árbol y de esa manera evitar que se toque el mundo del pasado y que por tal motivo se produzcan cambios en el presente....

No cuento el final pero todos lo imaginamos (https://docs.google.com/document/d/1Wh6PUxuYKJCPPHY531hm7yGp_Ybu
IhXIKzEIIABrl90/edit).

Durante mucho tiempo creo que la humanidad estuvo repitiendo con pequeñas variaciones su devenir, tal vez sea ese el proyecto de la llamada Cultura Central, replicarse sin cambios hasta el infinito, pero siento que ya estamos en un tiempo donde empezamos a dar pasos fuera del sendero y sin duda esto generará cambios y esto es imparable. 
Última modificación del comentario realizada el 22/07/2015 18:49
Buenas, recién puedo ponerme a responder este brillante análisis de nuestro gran Daniel López.

En la primer parte de tu comentario pintás un panorama social que proyecta un futuro en donde lo aciago reside en que el avance de los robots generará grandes masas de desocupados, hacinados en ciudades y sumidos en la insatisfacción.

Tengo dos problemas con esta clásica pintura del futuro. El primero es que no tiene en cuenta la formidable capacidad de las dinámicas culturales, técnicas y económicas para volcar parte del aumento de la productividad del capitalismo a la provisión de bienes y servicios que, reales o simulados, satisfagan las necesidades (o, mejor dicho, la percepción de necesidades) de esas grandes masas.

El segundo problema, más de fondo, es que el planteo implica tácitamente que el principal problema del futuro es garantizar la satisfacción básica de las necesidades de las masas.
Uno de los impulsos intelectuales más comunes del pensamiento total es dar por sentado que, siempre que estén encuadradas en el programa vital de la Cultura Central, esas necesidades deben estar resguardadas por algún diseño sistémico, independientemente de lo criticable o insustentable del mencionado programa.

Por eso, la mayoría de las lecturas que se hacen del problema del reemplazo de humanos por robots, tratan de encuadrarlo en términos laborales, sociales o económicos, cuando en realidad es la punta de lanza de un cuestionamiento más profundo que durante mucho tiempo las hegemonías del pensamiento no quisieron promover.

La Singularidad, como la problemática ambiental y la epidemia de depresión y adicciones, no sólo viene a plantear problemas de sustentabilidad técnica de la Humanidad, sino que viene a plantear un problema de Sentido de la Humanidad.

Durante siglos la Cultura Central fomentó un lenguaje de construcción de identidades individuales basado, entre otras cosas, en el trabajo. La transformación y eventual abolición del trabajo como lo conocemos debería estimularnos a analizar cómo quedan parados los planos de la humanidad que dependen fuertemente de él.

Como vos bien apuntás, el subsidio aparece como la respuesta sintomática cantada y predilecta de la Cultura Central para contener las necesidades de estas crecientes masas descarriladas del mundo de la productividad.

Y agrego una idea que me propongo desarrollar en breve en Club I+: las Industrias Culturales, hipertrofiadas por el exponencial subsidio de Estados y corporaciones, son el vehículo de transferencia de sustentabilidad económica y de sentido "sintético" a esas masas que instintivamente ven en el campo cultural un territorio elevado relativamente más protegido de la inundación robótica. 

Carlos Lavagnino, 25/07/2015 17:21
Registrado: 17/11/2005
Comentarios: 98

Carlos:

Me temo que el problema es que estamos a la puerta de un nuevo equilibrio, donde coexistirán números cada vez más importantes de personas con sus "necesidades básicas insatisfechas" y Estados (intérpretes favoritos de las aplicaciones solidarias de la cultura central) sin recursos para hacer frente a las soluciones posibles, en donde su misión será contener (y eventualmente reprimir) los desbordes.

La pregunta que se impone es si es posible sostener desigualdades (más allá de quién es el responsable) en grandes masas de personas por mucho tiempo (ver imagen) sin que afecten de manera importante a todo el sistema.

Intento pensar que debe haber soluciones de corto, mediano y largo plazo y me queda claro que una solución a largo plazo pueda transitar por un cambio de mentalidad, pero en el corto y mediano habrá que instrumentar algo o las consecuencias pueden ser mucho más graves para todos.

Respecto del cuestionamiento al "problema de Sentido de la Humanidad", entiendo que es un planteo válido y útil, pero intuyo que no será mayoritario por cuanto "la Humanidad" es un continuo que va desde poblaciones en estadios de siembra primitiva hasta los habitantes de las nuevas "megalópolis" y a cada uno de ellos su presente, y por ende, la proyección a sus futuros deseables son diametralmente distintos.

Me imagino que en las diferentes cubiertas del Titanic, en sus momentos finales, los pasajeros habrán tenido preguntas y cuestionamientos distintos, pero estoy convencido que no era el momento ni lugar para discutir el diseño del barco o la política de vigías para alertas de icebergs, lo importante era buscar un bote salvavidas o al menos una puerta.
 

Daniel (desde Laguna Plácida), 29/07/2015 18:24
Registrado: 04/04/2009
Comentarios: 43

Dani yo no veo ninguna evidencia que muestre que haya un crecimiento de la proporción de la población que tenga sus necesidades básicas insatisfechas.

El análisis tanto del aumento de productividad de las economías desarrolladas, como de los países emergentes, muestra una notable capacidad del capitalismo para proveer de bienes y servicios básicos a la mayor parte de la población mundial, y esa proporción está en su máximo histórico.

El problema de la desigualdad es diferente, y más allá de que hay opiniones encontradas en función de la manera de medirla, el eventual incremento de la desigualdad no implicaría necesariamente que eso desemboque en un desequilibrio para el capitalismo, y mucho menos para la Cultura Central.

Lo interesante es que ilustrás tu comentario con una imagen que no dice mucho en términos de la percepción de satisfacción, los horizontes de expectativas y los desequilibrios sistémicos resultantes. Lo único que muestra la imagen es que hay profundas desigualdades económicas en el mundo contemporáneo. ¿Y?

Finalmente, la analogía con el Titanic no me parece muy atinada, ya que el nivel de interdependencia de los circunstanciales pasajeros y tripulantes de un barco no se corresponde ni por asomo al de una población cuya "embarcación" es, aun con dilemas y paradojas, un gigantesco planeta. La complejidad y la posibilidad de cursos de acción diferenciados son abismalmente distintas.  

Carlos Lavagnino, 30/07/2015 19:37
Registrado: 17/11/2005
Comentarios: 98

Como buen perro de presa, seguí persiguiendo este tema y de golpe me topé con una nota en la página de Finanzas.com (http://www.finanzas.com/xl-semanal/m... ), la cual me pareció interesante.

En la misma, se nos dice:

"Año 2045 Y el trabajo pasó a la historia: La tecnología acabará con millones de empleos y va camino de convertir a la clase media en pieza de museo. Le contamos las propuestas que ya se barajan ante este nuevo escenario que algunos se atreven a pronosticar para dentro de treinta años..."

Lo que sigue en la nota está contenido, conceptos más conceptos menos, en nuestras intervenciones en esta entrada del foro.

Los autores opinan, como nuevas ideas, que se podrían dar tres opciones o escenarios sociales

a) Algunas personas desplazadas del mercado formal de trabajo dedicarán su libertad al simple disfrute del ocio; Solo tendríamos que preocuparnos por nuestro desarrollo personal, y el consumo estará asegurado por la redistribución de la riqueza ya que con la adecuada regulación gubernamental, el final del trabajo asalariado llevará a la aparición de una edad de oro del bienestar.

b) Otras tratarán de construir unas comunidades creativas y productivas ajenas a lo que hoy entendemos por lugares de trabajo; se impondrá la creatividad a medida que la tecnología permita que las herramientas que habitualmente dependían de una cadena de producción pasen a los individuos y enarbolan como principal ejemplo las impresoras 3D. Cada uno producirá lo que necesite. Será «la venganza de los artesanos»

c) Y otros lucharán, de forma apasionada y muchas veces infructuosa, por reafirmar su productividad inventándose empleos. Surgirá lo que los expertos llaman el 'precariat': una clase trabajadora que ha saltado de trabajo en trabajo perdiendo sus derechos laborales, hasta el punto de llegar a acostumbrarse a ella, pero construyendo una identidad y, en cierta medida, un orgullo en su propia inseguridad laboral.

Pero a mi entender, lo mejor del artículo estaba al final, y se da en el análisis que los autores hacen de lo que llaman "Los efectos secundarios"

Como ejemplo de estos efectos, los autores citan un diálogo que supuestamente ocurrió en los años cincuenta. Henry Ford II consejero delegado de Ford y Walter Reuther presidente del sindicato de trabajadores de automoción estaban visitando una nueva fábrica en Cleveland.

En un momento dado, Ford señaló una hilera de máquinas y dijo:

- «Walter, ¿cómo vas a arreglártelas para que estos robots paguen la cuota de tu sindicato?».

La respuesta del jefe sindical se hizo famosa:

- «Henry, ¿y cómo vas a arreglártelas tú para que compren tus coches?».

Aquí me despertó la idea de que la suplantación de operarios por máquinas, también se va a transformar, en principio y si no media alguna ingeniería social que redistribuya las riquezas (ver párrafos anterioes) en la disminución de consumidores.

Esto puede acarrear cambios en la sociedad de magnitudes imprevistas hasta tanto se vuelvan a equilibrar las fuerzas.

Luego citan a un tal Peter Frase, autor de "Four futures" quién dice que el trabajo en realidad es tres cosas:

1) Los medios por los que la economía produce bienes
2) Los medios por los que las personas consiguen ingresos
3) Una actividad que aporta significado a las vidas de muchos individuos.

Ya ahí comprobé nuevamente el poderoso efecto que a veces tienen las palabras, son disparadores de ideas, lo que estaba en una nebulosa de ideas, de pronto se clarifica.

La utilización de la robótica puede suplir el primer punto sin ningún problema y, seguramente, con mejores resultados.

Con mucha regulación del estado, o las corporaciones o ambos, tal vez se pueda resolver el segundo punto.

Ahora, lo que reclama un cambio rotundo de esquemas es el tercer punto, habrá que pensar en resignificar el sentido de la vida en muchos individuos.

Algo de esto ya lo había planteado Carlos, cuando sentenciaba:

"La Singularidad, como la problemática ambiental y la epidemia de depresión y adicciones, no sólo viene a plantear problemas de sustentabilidad técnica de la Humanidad, sino que viene a plantear un problema de Sentido de la Humanidad"

El Sentido de la Humanidad, redefinirlo, recrearlo... he aquí el gran desafío futuro. 
Última modificación del comentario realizada el 10/09/2015 18:18

Daniel (el primer trabajador), 10/09/2015 18:13
Registrado: 04/04/2009
Comentarios: 43

Excelente Dani.

En los próximos Club I+ me propongo plantear una hipótesis de cómo la Cultura Central instintivamente comenzó hace unos 15 años un juego de pinzas para atacar esta coyuntura.

El primer brazo de la pinza es la reconversión masiva de las masas a las Industrias Culturales, que son las únicas que pueden mantener los 3 puntos de Peter Frase vigentes: se pueden producir una cantidad inagotable de "bienes y servicios", la mayoría de ellos en una gama que va desde lo inútil a lo pernicioso, pero que genera "trabajo"; se pueden ubicar esos bienes y servicios con más elasticidad que los no culturales; y, fundamentalmente, permiten la recreación del acceso aspiracional al sentido, o su aparente conversión en un "commodity".

El segundo brazo de la pinza consiste, de manera complementaria, en incrementar los subsidios a las II.CC., fundamentalmente a través de un proceso de hipertrofia de los Estados. 

Carlos Lavagnino, 13/09/2015 20:38
Registrado: 17/11/2005
Comentarios: 98

La Persistencia: Del Big Bang al Océano
Daniel (persistiendo), 30/08/2015 18:29
Registrado: 04/04/2009
Comentarios: 43

Último comentario de Daniel (Rayo de Luz), 09/09/2015 18:07
No hablo yo
de fantasmas ni de Dios
solo te cuento las cosas
que se te suelen perder
(El tuerto y los ciegos - Sui Generis)

En la última reunión se habló sobre la conveniencia o más aún, la necesidad de descubrir y/o crear una emoción propia y específica para la persistencia.

"...La idea de la persistencia, es una idea bastante asequible desde tiempos históricos a lo largo de la evolución de la humanidad, la idea de la persistencia, la lucha contra la muerte, el paso del tiempo, son ideas bastantes familiares.
Ahora¿ existirá un correlativo emocional y yo diría casi sentimental, para la idea de la persistencia?... ¿existe un sentimiento asociado a la persistencia? ¿o la persistencia es una idea, radical por cierto, que no implica la apertura o la inauguración de un nuevo espinel de emociones o de sensaciones?..."
(Trascripción de parte de la introducción)

Se supone que otras experiencias de la vida tienen su carga emotiva específica y que eso las predispone al apetito del ser humano, haciendo una metáfora gastronómica, la emoción sazona y refuerza el gusto por tal o cual experiencia, haciéndola más apetecible y por ende, más buscable.

Por tal motivo es importante conseguir que la persistencia tuviera su propia fuente de "gusto", de tal manera que no solo atraiga por su propia virtud, la que no es poco, sino que además tenga el atractivo que le brindaría su propia emoción.

El problema que le veo a este planteo es que las emociones surgen como productos de las experiencias, es el resultado que el intelecto genera por el impacto de las sensaciones en nuestro sistema sensible.

Toda experiencia, en mayor o menor medida, involucra a los sentidos, su realización siempre genera una emoción:

Etimológicamente, el término emoción viene del latín emotĭo, que significa "movimiento o impulso", "aquello que te mueve hacia". Las emociones son reacciones psicofisiológicas que representan modos de adaptación a ciertos estímulos del individuo cuando percibe un objeto, persona, lugar, suceso, o recuerdo importante. Conductualmente, las emociones sirven para establecer nuestra posición con respecto a nuestro entorno, y nos impulsan hacia ciertas personas, objetos, acciones, ideas y nos alejan de otros.

Llegados a este punto me surgen algunas preguntas:

¿Es posible una experiencia sin sensaciones y luego sin emociones?

Si la respuesta a la pregunta anterior es positiva ¿Es posible adosarle a esa experiencia una emoción?

Si la respuesta a la pregunta anterior es negativa ¿Es posible cambiar la emoción original por otra que nos parezca más adecuada?

Y nuevamente me encuentro en un atasco intelectual, porque aunque pudiéramos ya sea darle una emoción o cambiar la existente por la que se nos ocurra, subsiste otro problema, las fases de la experiencia, según creo entender, tienen tres momentos: cuando aparece el estímulo, luego el momento culmine y por último la fase de la relajación.

La sensación y como resultado de la misma, la emoción, surge y se desarrolla entre la fase de estímulo y la fase de realización, allí alcanza su cenit funcional y es donde se nos descarga toda la emocionalidad que viene con el impacto de nuestras sensaciones.

El problema es que la persistencia, por definición, más que un pico es un continuo, una meseta.

Tiene una lógica anticlimática ya que su realización no está contenida entre dos hitos temporales, sino que se mantiene mientras existe, no es una carrera de cien metros, se asemeja a un maratón donde no se advierte la línea de llegada.

Todos los objetos visibles del Cosmos, desde los planetas hasta los supercúmulos de galaxias, emiten algún tipo de radiación. Esta radiación es energía que viaja por el espacio. La luz que vemos es una pequeña parte de esa radicación, la que nuestros ojos pueden percibir.

Pero además de la radiación que emite cada objeto, existe otra radiación: la radiación de fondo de microondas, que es una forma de radiación electromagnética descubierta en 1965 que llena el Universo por completo. Se dice que es el eco que proviene del inicio del universo, es decir, el eco que queda del Big Bang que da origen al universo.

Tal vez cada experiencia en nuestras vidas emita su radiación (el trabajo, un hito educativo, el matrimonio o el divorcio, un accidente, etc.) y genere una emoción detectable pero efímera en el tiempo.

Estoy seguro que la persistencia, como toda experiencia, tiene su emoción propia y específica, pero ésta es como la radiación de fondo, más tenue, más difícil de encontrar, está ahí, solo hay que tratar de percibirla, para que no nos pase como el pequeño pez de este cuento que, como leve final, cito:

EL PEQUEÑO PEZ
«Usted perdone», le dijo un pez a otro, «es usted más viejo y con más experiencia que yo y probablemente podrá usted ayudarme. Dígame: ¿dónde puedo encontrar eso que llaman Océano? He estado buscándolo por todas partes, sin resultado».
«El Océano», respondió el viejo pez, «es donde estás ahora mismo».
«¿Esto? Pero si esto no es más que agua... Lo que yo busco es el Océano», replicó el joven pez, totalmente decepcionado, mientras se marchaba nadando a buscar en otra parte.
(Tomado del libro: "El Canto del Pájaro" de Anthony de Mello s.j.) 
Recién ahora puedo ponerme a responder tu magistral post Dani, probablemente la pieza más lujosa que se haya publicado en este foro.

Lo primero que quiero plantear es que la emoción vinculada a la persistencia no necesariamente es una emoción vinculada a la experiencia de la persistencia, en la medida que creo que la persistencia es una idea no experienciable directamente, sino que es un sentimiento relacionado a la proyección posible o futura del conjunto de experiencias que constituye la circunstancia vital.

Para poner un ejemplo, la emoción de la melancolía no necesariamente se vincula a una experiencia directa, sino con experiencias que quizás todavía no se vivieron, una latencia.

En esa línea, la emoción de la persistencia la veo más como una sensación vinculada a la posibilidad, el deseo y hasta el imperativo de prolongar la existencia. De hecho, el concepto mismo de persistencia es ininteligible en tiempo presente. Una persona vive en un momento determinado, pero la persistencia debe pensarse en una dinámica que involucra al futuro.

Alguien podrá plantear también que el haber sobrevivido al pasado es, para alguien en un presente vivo, también un acto de persistencia, pero yo trataría de separar lo que es una visión de lo que uno logró atravesar (el pasado), con las emociones vinculadas a un mundo evolutivamente bastante diferente como el futuro, y reservaría la persistencia para este último uso. 
Última modificación del comentario realizada el 02/09/2015 20:45

Carlos Lavagnino, 02/09/2015 20:44
Registrado: 17/11/2005
Comentarios: 98

Asimismo me pareció especialmente inspirador el uso que le diste al concepto de radiación. Hace un tiempo habíamos modelado la propagación de la cultura con la figura de lo ondulatorio, pero nunca se había planteado el tema de la radiación, que habilita algunos rasgos interesantes.

En primer lugar la radiación es especialemente útil para fenómenos que se caracterizan por su persistencia. A su vez, admite rangos de intensidad muy variables, que van desde lo indetectable hasta lo mortal.

Pero volviendo a tu analogía del Big Bang, tiendo a pensar que la emoción de la persistencia emerge de la sensibilización con lo Estructural. Lo Estructural irradia en esas frecuencias que convierten a lo real en una complejidad desafiante e invocan el sentimiento de persistencia, un llamado de inmensidad irresistible, cuyo eco lejano puede ser esa inquietud titilante que sobreviene al mirar una noche profunda. 

Carlos Lavagnino, 03/09/2015 00:18
Registrado: 17/11/2005
Comentarios: 98

Te felicito nuevamente Dani por ese gran post que generó discusiones tan interesantes.

La cuestión de la relación entre persistencia y emociones, como yo lo veo, tiene su punto nodal en otro aspecto. Y esto es: la persistencia es algo que muy difícilmente pueda llevarse a cabo de manera incosciente, o al menos no prolongadamente - que es aquello que se está planteando. Es decir que para que pueda reconocerse una tendencia hacia la persistencia, debe haber un cierto trabajo consciente y voluntario, como puede ser el desarrollo de una estrategia de gestión del acostumbramiento, de la que hablaba Char en su intro un par de reuniones atrás. Creo yo que para llegar a hacer algo tan estructural y determinante en la vida de una persona, no alcanza con que la persistencia tenga de su lado a la razón. No alcanza con que la persona llegue a la idea de persistencia y la considere necesaria racionalmente, sino que tiene que haber un soporte emocional previo a esa idea. Imagino que podemos coincidir en el hecho de que por más que un individuo entienda racional y lógicamente el valor de la persistencia, si emocional y sensorialmente le asigna mayor valor a aquello que brindan cosas tales como los deportes extremos, lo más probable sea que esa persona no se incline hacia la persistencia, sino que la rechace.

En ese sentido, se me ocurre que también podríamos pensar aquellas emociones (imagino que pueden ser varias), que constituirían el correlativo sentimental de la persistencia, justamente como la semilla de la misma, sin la cual la idea de persistencia no podría tener viabilidad alguna. 

Emilia, 08/09/2015 17:14
Registrado: 18/02/2015
Comentarios: 2

Emilia: Hola !! muy bueno tu aporte a este intercambio de ideas.

La persistencia y su emoción, he aquí un gran problema.

Yo argumentaba:

"Tiene una lógica anticlimática [la persistencia] ya que su realización no está contenida entre dos hitos temporales, sino que se mantiene mientras existe, no es una carrera de cien metros, se asemeja a un maratón donde no se advierte la línea de llegada"

Al respecto Carlos brinda una idea interesante cuando dice:

"... creo que la persistencia es una idea no experienciable directamente, sino que es un sentimiento relacionado a la proyección posible o futura del conjunto de experiencias que constituye la circunstancia vital"

Es decir que frente a la persistencia, podríamos esquematizar estas respuestas:

a) no tiene una emoción propia porque es el medio donde se dan las otras experiencias
b) tiene una emoción muy débil, real pero casi indetectable
c) tiene una emoción de segunda generación relacionada con el conjunto de experiencias que constituye la circunstancia vital (Lavagnino dixit)

Lo jugado sería optar por la respuesta a)

La burocracia intelectual, claramente empeñada en mantener las cosas calmas, tomaría partido por la opción b) que da y no da al mismo tiempo

La opción c), determina una emoción "confederativa", hecha a partir de proyecciones sobre el conjunto de las emociones originadas en otras experiencias que se dan en su marco, tiene la atracción de lo complejo ya que generaría una emoción que estaría formada por el resultado de la interacción de las emociones positivas y negativas propias de las diferentes experiencias que se dan

En principio, voto por la a).

Finalmente, me interesa destacar parte de tu planteo:

"No alcanza con que la persona llegue a la idea de persistencia y la considere necesaria racionalmente, sino que tiene que haber un soporte emocional previo a esa idea"

A mi me crea un obstáculo lógico: si la considera [a la persistencia] necesaria, su voluntad indefectiblemente tenderá a ella, si esto no ocurre es que en el fondo no estaba perfectamente convencido de su necesidad.

En mi esquema el querer sigue al conocer, la inteligencia ilumina los objetos y las acciones determinando si son buenos o malos para tal o cual fin, luego la voluntad adhiere a aquellos que la inteligencia catalogó como buenos y repele a los que determinó como malos. Obviamente, la inteligencia puede fallar...

Se que la cuestión de la inteligencia y la voluntad (y la libertad de los actos) es un tema gigante y que hay opiniones de todo tipo, por eso solamente entreabro la puerta de mis ideas para que se filtre un pequeño rayo de luz ... según creo....
 

Daniel (Rayo de Luz), 09/09/2015 18:07
Registrado: 04/04/2009
Comentarios: 43

Reflexiones de un feriado ...
Daniel, 17/08/2015 19:39
Registrado: 04/04/2009
Comentarios: 43

Último comentario de Daniel (consensuando), 27/08/2015 16:27
En su novela: "La Metamorfosis", Kafka cuenta la extraña circunstancia por medio de la cual Gregor Samsa se despierta una mañana transformado en un insecto gigantezco.

Pensemos que esta mañana de feriado, me despierto y descubro que las reuniones de los jueves han hecho mella en mi sistema de ideas, entonces caen mis ejemplos plagados de heladerías o bibliotecas o cosas así, y surgen otros, tal vez más complejos o tal vez más incomprensibles, ustedes dirán:

LA PERSISTENCIA, ESE OBJETO DE DESEO
Dos entidades, de naturaleza distinta, pero con un mismo fin: su propia persistencia.

Una es múltiple, "gregariforme", numéricamente incalculable, la otra individual, ambas inteligentes y creativas.

El conflicto es que una de ellas, la entidad multiforme, disminuye su entropía dispersándola entre sus miembros a los que asume descartables, intercambiables, en otras palabras: sacrificables en aras de su persistencia, funciona como esos disipadores de calor de las computadoras, protege al procesador central derivando temperatura a elementos de menor valor.

La entidad individual debe aguzar su ingenio para resistir la transferencia de entropía, debe eludir las trampas que le propone la entidad múltiple, desde el sistema alimentario que busca su degradación, hasta mantenerse ajeno al ecosistema cultural que propone su consumición por consumación, su destrucción por la búsqueda insensata de logros no regenerativos, como si fuera un destino ineludible: "Voy hacia el fuego como la mariposa" canta Baglietto. Fundamentalmente debe evitar su derrota cultural y el pesimismo que en ella impera y que no es más que el camino ineludible a la caida.

El origen del conflicto es que el logro de la entidad individual, en principio, no supone grandes riesgos a la persistencia de la entidad múltiple, sin embargo, esta, por la naturaleza de su mecanismo de transferencia de entropía, reclama el recambio incesante de los "disipadores" y es aquí donde los métodos de esta colisionan con los fines de aquella. Su funcionamiento es como se describe la humanidad en la primer Matrix:

"Le voy a contar una revelación que he tenido en el tiempo que llevo aquí. Esta me sobrevino cuando intenté clasificar su especie. Me di cuenta de que en realidad no son mamíferos. Verá, los mamíferos logran un equilibrio perfecto entre ellos y el hábitat que les rodea. Pero los humanos van a un hábitat y se multiplican hasta que ya no quedan más recursos y tienen que marcharse a otra zona. Hay un organismo que hace exactamente lo mismo que el humano. ¿Sabe cuál es? Un virus. Sí, los humanos son un virus, son el cáncer de este planeta y nosotros somos su cura." (Agente Smith)

La entidad grupal es como un virus, o mejor aún, como una estrella que genera energía mientras tiene combustible para quemar y funciona hasta agotar todos sus recursos, luego implota, se vuelve un agujero negro y desaparece.

Lo paradójico es que la existencia de la entidad grupal no es posible si se aniquilan las entidades individuales, es como la relación entre el bailarín y la danza, si bien son distintos, esta última depende del accionar del primero.

Se dirá que uno de los pilares que sostiene el accionar de la entidad grupal es la propagación del principio de multiplicación por descendencia de las entidades individuales, y que de esta manera se asegura la provisión "ad infinitum" de "disipadores de entropía", pero la instauración de una "cultura de la muerte" tiene un poder de propagación insospechado, la dispersión de entropía en entidades individuales puede generar una reacción en cadena de alcances globales que dispare la entropía a niveles inmanejables al punto de poner en riesgo la vida del planeta.

Paradojas finales:

¿Puede negársele a la entidad múltiple, su vocación de persistencia? ¿No tiene derecho a ella?

¿Si triunfa la entidad múltiple e impone su marco conceptual, no sería justo, en términos Darwinianos, que esto ocurra?

Ayudar a la entidad múltiple a lograr su objetivo, es colaborar con su final.

Daniel

PD 1: La elección de La Metamorfosis, es al solo efecto didáctico, no tuvo otra intención.
PD 2: Creo que mañana volveré a ser el de siempre 
Dani me gusto mucho lo que escribiste, que poético!!

tengo un par de cuestiones a aportar a lo que tan ávidamente mencionas..

Por una parte creo que acertás al hablar de dos entidades, yo llamaría mas bien dos fuerzas de poder que entran en colisión en lo que a su persistencía respecta.
Una pareciera depredar a la otra y esta segunda ¿busca salvaguardad su vida atentando indefectiblemente con la de la entidad multiple? no creo que siempre sea así mas adelante explicaré el porque.
Ahora bien, me pregunto si la ecuación de la entidad múltiple es tan sencilla, es decir no hay una posibilidad de control o equilibrio a la hora de expulsar la entropía? lo cual no indica que la misma no esté llegando al punto del agotamiento de todas formas, pero mientras esté en este balance de equilibrios no podríamos descartar que esta fuerza multiforme, en un rapto de creatividad con un nuevo sistema o metodo catalizador de entropía paralice a aquellas fuerzas individuales que se encuentran en proceso de emancipación. Ergo hasta que no fallezca fehacientemente esta entidad multiforme no podríamos estar seguros de su inminente fracaso.

1- con respecto a tu primera pregunta.. es tramposo considerar a esta entidad multiforme como sujeta a un derecho impartido de igual forma a la entidad individual (si es que hablamos de sociedad o cultura central vs. individuo) por que no se aplican por igual. Por otra parte la entidad multiforme se jacta se llevar adelante un propósito para su propia persistencia, para la persistencia de la tan llamada mayoría, pero no podemos obviar que fuerzas de poder operan dentro del concepto de mayoría. Deleuze diría que la idea de mayoría es una falacia, por que es simplemente un recorte realizado por quienes o por lo que detenta el poder.

2- la entidad multiple es la triunfadora de momento, por que si no se alimentara de los individuos ya no sería posible su existencia, por lo tanto no estaríamos hablando de esta contradicción de fuerzas

3-creo que parte de esta respondí anteriormente. Ayudar a la entidad multiple a lograr su objetivo es colaborar con su final y con el de la entidad individividual (por que no toda entidad individual se resiste como dije anteriormente, sino la entidad multiforme no podría existir).
A pesar de ser fuerzas opuestas, se retro-alimentan. Podríamos decir que si perdura esta fuerza multiforme es por que las fuerzas individuales no generan ningún tipo de resistencia a la misma. y es aquí donde volvemos a lo que primeramente planteé, será que la fuerza multiforme puede desaparecer? quizás es una entidad inmortal que justamente logra metamorfosearse ad eternum.


pd: perdón por la desprolijidad literaria. 

Aldana Lagomarzino, 20/08/2015 13:04
Registrado: 03/08/2015
Comentarios: 3

Aldi:

Ciertamente es posible pensar que la Cultura Central busque caminos y métodos para administrar lo más racionalmente posible la destrucción de los individuos por sobrecarga de entropía, entiendo que antes que un enceguecido fanático que arroja libros disidentes a la hoguera cual nuevo Montag, el modelo que más se le asemeja es el del agricultor, donde la planta (el individuo) que es cosechada, rápidamente es repuesta por una nueva semilla/individuo a la cual se la cuida, se le poda en sus excesos, se lo nutre y protege de las inclemencias externas al solo efecto de tener una producción lo más prolífica posible.

Te concedo plenamente que es una trampa la antropomorfización de la entidad multiforme de la cual me declaro culpable, es un recurso de simplificación que apelo con demasiada facilidad.

En mi descargo podría argumentar que en el Club, en la fricción de las discusiones, se habla de la Cultura Central como quién describe una entidad fantástica que aúna en un solo cuerpo -al modo Hollywodense- una suerte de ser tan inteligente como malvado dispuesto a dominar el mundo, los recursos de manipulación de masas de la CIA y la provisión infinita de fondos propio de una cartelización de la Mafia Rusa, Jeques Arabes, Dictadores Coreanos, Narcos Centroamericanos, Nazis nostálgicos, etc. Etc.

Finalmente creo como vos decís, que es posible que la Cultura Central tenga entre sus atributos el tan preciado de la inmortalidad porque la misma tal vez sea un subproducto de la actividad de los individuos.

La inclinación de los seres humanos a socializarse y como resultado de ello la generación de una "niebla" de costumbres, ritos, cosas dadas por sentado, la creación del famoso "sentido común", en suma: la Cultura Central.

Este planteo presupone un nuevo giro en la trama, como una vuelta de tuerca propia de las nuevas películas de espías, pasamos del estereotipo de la Cultura Central sojuzgando a los individuos en aras de su persistencia a un modelo más complejo: el hombre lobo del hombre a través de un instrumento creado por su propia e imparable gestión social: la Cultura Central.

Es conocido el dicho: "nadie puede dar lo que no tiene" y propongo una modificación al mismo: "uno solo da de lo que tiene", entonces mientras la humanidad tenía a la muerte como la estación Terminal y obligada de su vida, ese océano negro a donde fluían todos los ríos, indudablemente dotó de esa característica, la otorgó esa impronta a su creación.

Será necesario que surja una nueva masa crítica de hombres "despiertos", de nuevos forjadores y constructores de una Cultura Central teniendo en cuenta los nuevos horizontes que la ciencia va generando, descubriendo que hay otros océanos, otros destinos para nuestra agua social.

Daniel

PD: Aldi, ayer a la hora del comienzo del Club no sabía ni había leído tu entrada al Foro, por eso no me sumé a las felicitaciones y esta postdata solo tiene ese sentido:
¡¡¡ Buenísima tu publicación !!!
 

Daniel (desde el océano), 21/08/2015 11:07
Registrado: 04/04/2009
Comentarios: 43

¡Qué intercambio espectacular! Admito que tuve que leer un par de veces y aun así creo que se me pasan algunas cosas. Pero hay algo que rondó en los últimos comentarios y quiero sumarme.

Creo que no es ineludiblemente necesaria la desintegración de la entidad multiforme (o CC para los amigos) para garantizar la persistencia del individuo. Aldi decía que "no toda entidad individual se resiste, si no la entidad multiforme no podría existir". Yo no pensaría en una derrota total, como si fuese una línea de guión que dice entre dientes "el mundo no es lo suficientemente grande como para los dos", es casi imposible y no sé si necesario. En vez de buscar eliminar al expulsor de entropía natural pienso que sería mejor buscar bajar el nivel de la propia.

No me amigo con las soluciones de masas, eso de la masa crítica, es como querer meter un elefante por la cerradura. Que la Cultura haga la suya y se morfe a quien quiera, yo voy a tratar de hacerme de unas buenas sogas para trepar el tobogán en lugar de deslizarme hacia ese océano del que habla Dani.

Antes de proponerse "salvar al mundo" habría que intentar salvar el propio. 
Última modificación del comentario realizada el 21/08/2015 17:49

Vicky, 21/08/2015 17:48
Registrado: 20/02/2014
Comentarios: 9

Hola a todos:

Interesante ida y vuelta de las ideas.

Solo quisiera explicar mejor una parte de mi última intervención en la que creo, a tenor de lo expuesto por Vicky, que no fui claro.

1) Yo decía que paradójicamente: "Ayudar a la entidad múltiple a lograr su objetivo, es colaborar con su final"

2) Aldi, comentó: "será que la fuerza multiforme puede desaparecer? quizás es una entidad inmortal que justamente logra metamorfosearse ad eternum"

3) Ante las nuevas ideas aportadas por Aldi, se me ocurrió que dado el hombre, se seguía indefectiblemente la aparición de la Cultura como producto de su gestión social y que por lo tanto, habiendo hombres habría cultura, y esta sería tan inmortal como sus creadores involuntarios: Los hombres.

4) Entonces argumentaba que la cultura expresaba el estado de las ideas de la humanidad en un momento dado y concreto de su historia. Me imagino que habrá tantas "culturas" como sociedades y aquella sociedad que por múltiples razones se convierta en hegemónica, expresará tal condición gestando las semillas de la "Cultura Central".

5) Llegado a este punto se me ocurría que intentar atacar o combatir la cultura central era meterse con las consecuencias y no con las causas, por tal motivo pienso que habría que empezar a gestar un nuevo grupo social, afincado en la vida y que desprecie la "cultura de la muerte" y que, de esa manera, alumbre nuevos paradigmas sociales, los cuales por su propia convicción y atracción puedan lentamente o rápidamente pelear la condición hegemónica de su cultura.

El uso del término "masa crítica", lo tomé en el sentido que tan bien expresa Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Masa_crítica_sociodin&aacut
e;mica):

"Masa crítica es en sociología una cantidad mínima de personas necesarias para que un fenómeno concreto tenga lugar. Así, el fenómeno adquiere una dinámica propia que le permite sostenerse y crecer. Esta teoría es un paralelismo con el mismo concepto en física.
Un ejemplo simple puede ser, pongamos, en una gran ciudad. Cuando una persona se para en la calle y mira hacia el cielo, no pasará nada. La gente continuará su camino ignorándolo. Cuando tres personas se paran y miran al cielo, quizá algunas personas se den la vuelta para a continuación seguir andando. Pero sólo se necesita un pequeño número (que depende de la cultura, la hora, el ancho de la calle y otros factores) de personas necesarias -digamos, 5 ó 7- para hacer que los otros se paren y miren hacia el cielo también. Este número se llama "masa crítica"."

¿Cuál será el número de la Cultura Singular"
 

Daniel (mirando al Cielo), 22/08/2015 14:59
Registrado: 04/04/2009
Comentarios: 43

¡Qué buen tópico! Sólo López es capaz de describir a la Cultura Central combinando a Matrix y a Baglietto.

Muchas veces se me aparece por la cabeza ese monólogo del Agente Smith y no puedo dejar de apreciar su justeza.

Lo que me disparó el thread:

1) Con respecto al "derecho", creo que toda esta temática lo excede ya que, en primer lugar, ninguna entidad puede ser privada de su "derecho" a persistir. Ni los hombres, ni los animales ni la Cultura Central.

Cuando las trayectorias de persistencia colisionan, no hay mucho que se pueda hacer desde el plano del derecho. La evolución no es reglamentaria, simplemente es.

Otra razón más para que dejemos de protestarle al árbitro y aprendamos a ganarle a la CC jugando mejor que ella. Tampoco nos serviría que una entidad superior laudara que tenemos derecho a no ser colonizados por la CC. Eso hay que ganárselo evolutivamente.

2) A los efectos de los plazos cortos y medianos, yo no veo que la CC esté llegando a una crisis terminal. De hecho, creo que intelectualmente sería bueno que no cometamos el error de siempre estar pensando que el rival está a punto de caerse. Nuestro juego debería ser compatible con escenarios de persistencia indefinida de la CC.

3) Del punto anterior se desprende que ganarle a la CC no equivale a eliminarla, conquistarla o coparla. En vez de eso, significa descentralizar el territorio activo de la vida emancipada, mostrar que la alternativa es posible. Pretender una CC "buena" implica no visualizar que a la CC nunca le va a cerrar un Individuo Independiente, del mismo modo que el II no necesita de la CC y ésta constituye más bien un estorbo y un rival evolutivo natural.

Con respecto a tu punto 5), Dani, creo que siempre el foco tiene que estar puesto en la construcción y en la propuesta. Lo que llamás "atacar a la CC", no es otra cosa que tomar nota de sus contradicciones e implicancias, y dejarlo expuesto para que eso inspire una alternativa. El tema es que la existencia de una alternativa Independiente constituye un ataque indirecto visto desde la CC, ya que la misma es un sistema de ideas que se ha alimentado de una ilusión totalitaria que la sóla cristalización de una opción diferente viene a dislocar.

Por último, si es verdaderamente consistente, una Cultura Independiente debería poder activarse a partir de una masa crítica de 1. 
Última modificación del comentario realizada el 24/08/2015 12:29

Carlos Lavagnino, 23/08/2015 20:15
Registrado: 17/11/2005
Comentarios: 98

Carlos:

Concuerdo con tus primeros puntos.

Respecto del tercero, sí, es imposible eliminar la "cultura" en tanto ella es un producto del hacer "social" del hombre.

Como decía: Habiendo hombres, habrá cultura.

No pretendo "abuenar" a la actual Cultura Central o Hegemónica, sino simplemente quería argumentar que la misma se funda en el estado de creencias de un grupo concreto de hombres en un lugar y momento específicos.

Hoy tenemos un grupo dominante que, en su concepción de la realidad, expresa su conciencia de finitud, su certeza de que el único modo de persistir es a través de mecanismos externos al individuo (descendencia, legados artísticos, hazañas deportivas, logros científicos, encumbramiento político, creencias religiosas, etc.), este grupo envía y aplica un mensaje y este no es otro que lo que hoy conocemos como la Cultura Central.

Creo que no estamos en orillas enfrentadas en lo que respecta a nuestros argumentos, porque cuando decís:

"..siempre el foco tiene que estar puesto en la construcción y en la propuesta..."
"...tomar nota de sus contradicciones e implicancias, y dejarlo expuesto para que eso inspire una alternativa..."

no me cabe duda que la construcción, la propuesta, la exposición de contradicciones e implicancias siempre son pensadas hacia las personas (causa) y no hacia la cultura (consecuencia).

Respecto al número necesario como masa crítica para activar una cultura independiente, creo que el punto también debe cruzarse con el nivel de energía requerida, es decir, siguiendo el ejemplo de la gente mirando al cielo, es posible que una sola persona, munida de un megáfono y a los gritos cortando una calle, pueda convocar a muchos a mirar al cielo, pero para ello deberá tener dicho aparato y también apelar a los gritos y a su vocación piquetera. En cambio diez personas todas juntas, en silencio, con mínimo gasto de energía, solo mirando al cielo en una esquina tienen una atracción como para convocar misteriosamente a otros a mirar al firmamento.  

Daniel (con mínimo gasto), 25/08/2015 18:17
Registrado: 04/04/2009
Comentarios: 43

Qué poético final Dani! Yo disiento de todas formas. Me da la sensación de que con o sin convocatoria, una persona viviendo una vida estructuralmente diferente es una singularidad en sí misma.

Habría que empezar por la mirada individual antes de ir llamado a la convocatoria creo. 

Vicky (sin megáfono), 26/08/2015 11:09
Registrado: 20/02/2014
Comentarios: 9

Vicky:
Creo que afinando el análisis, no encuentro substancia para tal "disentimiento" ya que nunca negué que "una persona viviendo una vida estructuralmente diferente" fuera "una singularidad en sí misma".

Y, obviamente, el parecer sigue al ser y no al revés, es decir primero está el cambio en uno y luego, tal vez y no necesariamente, su ejemplo invite a otros a plegarse al mismo.
 

Daniel (consensuando), 27/08/2015 16:27
Registrado: 04/04/2009
Comentarios: 43

Barbie quiere pasar el test de Turing
Carlos Lavagnino, 27/03/2015 19:10
Registrado: 17/11/2005
Comentarios: 98

La atribulada institución de la paternidad se dispone a multiplicar la complejidad de sus desafíos contemporáneos. La empresa Mattel, fabricante de la paradigmática muñeca Barbie, planea lanzar un modelo del juguete que, conexión Wi-Fi mediante, se comunicaría con "la nube" para poder ser capaz de mantener elaborados diálogos con sus pequeños dueños.

Mattel se asoció con el emprendimiento ToyTalk, una startup fundada por ex ejecutivos de Pixar, la cual desarrolló la tecnología PullString que permite alimentar un esquema de Inteligencia Artificial a partir del reconocimiento de la voz del niño y de la gestión de una base de datos de alternativas de diálogo provistas por un equipo de guionistas de la empresa.

Como en tantos otros episodios similares, el encandilamiento con las sorprendentes conexiones entre tecnología y cultura parecen inhibir un análisis crítico de las implicancias. Una de las pocas voces escépticas detectables fue la de Susan Linn, directora ejecutiva de CCFC (Campaign for a Commercial-Free Childhood), quien subrayó sus temores respecto de la intrusión corporativa y comercial en la infancia y alertó acerca de los eventuales riesgos a la privacidad de los hogares. "No tendría que llamarse "Hello Barbie", sino "Surveillance Barbie", planteó.

Pero lo que también habría que agregar al debate es el significado y las consecuencias de la llegada de los guionistas de las industrias tecno-culturales al sensible territorio de la intimidad de los niños. El fracturado espacio de diálogo entre padres e hijos muchas veces cataliza la creación de un mundo infantil propio en donde la imaginación puede jugar por fuera de la modulación cultural masiva y del sentido común instaurado.

Naturalizar la conexión de los espacios de la niñez a la Cultura Central modulada genéricamente acaso se constituya en un perverso entrenamiento que no ayude a la diferenciación del niño. Mientras, el letargo paternal sólo se ve alterado por las candorosas loas al avance de una tecnología cada vez más proclive a desarrollar aplicaciones de un carácter industrial preocupante. 
Última modificación del comentario realizada el 29/03/2015 13:44
Llegando los lobos
Carlos Lavagnino, 10/01/2015 15:58
Registrado: 17/11/2005
Comentarios: 98

Charlie Hebdo era, hasta hace unos pocos días, una publicación de dudoso gusto a la que la gran mayoría del público le daba la espalda. Esta indiferencia quizás se debiera a que, desde su barricada de irreverencia rústica, Charlie mostraba la podredumbre de su propia sociedad arremetiendo contra casi todo símbolo que ostentara consenso. La razonable ofensiva contra el orden religioso (no sólo el Islam) constituía una recurrencia esperable, ya que permitía reforzar su debatible idea de "periodismo irresponsable", en donde la acidez extrema hacia lo injustificadamente sacro emergía como el último gesto acusatorio posible de una poética encerrada en las limitaciones evolutivas de dos instituciones: el periodismo y el progresismo.

Charlie Hebdo era, en cierta medida, un lobo solitario de la cultura. Para algunos, descendiente ajado de las huestes de Mayo del 68, se las rebuscaba para seguir en carrera no sin dificultades económicas, gambeteando amenazas y hasta un ataque con bombas incendiarias en 2011.

Los hermanos Kouachi, a su vez, eran dos marginales criados en condiciones miserables que hace tiempo que estaban identificados como eventualmente peligrosos, como tantos otros lobos latentes a los que, sin embargo, el sistema estatal, por razones técnicas, no puede detener preventivamente sin resentir aún más el actual esquema de libertades civiles.

Si Al Qaeda representaba un primer modelo de descentralización, con requerimientos decrecientes para lograr operativos de alto impacto (organizar el ataque a las torres costó menos de USD 1 millón y un proceso de entrenamiento relativamente precario), todavía mantenía un viso de centralidad a través de la utilización de un lenguaje estratégico clásico vinculado a la política: atacar un centro financiero, comercial, de transporte o simbólico.

Este episodio, en cambio, marca un nivel de descentralización significativamente mayor, en el cual el supuesto choque de culturas centrales se canaliza a través de acciones que tienen una granularidad tan fina que parecen más encuadrables en actos mafiosos en vez de prácticas terroristas.

De hecho, si la función cultural de este atentado hubiera sido generar terror a gran escala, hubieran elegido un blanco susceptible de generar identificación masiva, como podría ser algún medio "mainstream" productor de banalidades o, en grano más fino, algún aletargado "instagrameador" de lugares comunes.

Pero el ataque cayó en un exponente visible del enemigo transversal que tienen todas las culturas centrales: la crítica. Sobre todo la crítica hecha contra viento y marea, contra propios y extraños, con limitaciones materiales y de estilo, pero infatigable, y erguida desde un lugar sorprendentemente pequeño y cercano a la escala del individuo.

La lucha entre lobos solitarios, muchas veces dirigidos invisiblemente por intereses y lenguajes que los exceden, marca una vez más la aceleración del protagonismo de los sistemas culturales profundos como dinamizadores de los desafíos contemporáneos y la habilidad evolutiva de los sistemas centrales para gestionar conservadoramente la descentralización de la complejidad resultante.

Pero cuanto más relevante es el plano de lo cultural, más estratégico es el bastión emancipatorio de la crítica. Las culturas centrales parecen haber tomado nota y hacen su jugada en consecuencia. 
Post Amor
Carlos Lavagnino, 19/11/2014 14:59
Registrado: 17/11/2005
Comentarios: 98

Ellos solían hablar mirando las estrellas, pero un día dejaron de hacerlo. Es que las estrellas habían ido desapareciendo. Un creciente resplandor circundante había convertido el cielo en un fondo gris. Y ese calor que sentían, ya no surgía de ellos.

El Imperio estaba ardiendo.

*

El abrazo del amor contemporáneo es una reacción. Un reflejo malherido de preservar las últimas explanadas de una ciudad que se intuye perdida.

La humareda está hecha de materia sustraída de sí misma por apasionadas ráfagas de un mundo de complejidad que está sitiando todo. Podemos jugar unas veces más a una dulce clausura y hacer de cuenta que como las estrellas ya no se ven, otros mundos ya no están, o al menos han sido desairados.

Cruje la costumbre, se adivina la oportunidad, y el amor como comprensión de lo real empieza a perder sus últimas trazas de consistencia.

Se intenta una poesía desesperada; reciclar la falta de aliento como una prueba de riesgo, barnizar al lugar común con una compulsiva post-producción que diluya o postergue lo grotesco.

El trance devora los estandartes que se enclavaban con orgullo en la pretensión de persistencia, y muestra definitivamente la siniestra trama de transitoriedad que siempre implicó su simbología y funcionamiento.

El círculo se cierra, y en el centro están ellos: la pareja, irónicamente enfrentada a una versión fatal del clímax.

El encierro comprime los espacios y cataliza una nominalidad amorosa radical, una cercanía forzada que torna indistinguibles los chispazos provenientes del cerco ardiente, de aquellos propios del andamiaje relacional.

Así, dos se funden en uno. Los últimos aires de vitalidad abandonan los intersticios que quedan entre ambos, y el amor no puede dejar de complacerse con la escena.

Al fin y al cabo, siempre fue la idea. Consuelo de contingencia, gestión de la resignación y un consenso que no puede dejar de ser lúgubre por más que se esconda detrás de una ternura infinita. El amor termina de sonreír y redondea su idiotez trágica.

¿Será posible que todo termine así?

Los mundos tienden a la continuidad y se alimentan de todo aquello que acepte dócilmente su carácter de combustible, vida incluida.

La evolución del amor acaso se inspire en poder volver a mirar a esos mundos, en una búsqueda de Singularidad que requiere de complicidad e imaginación sin precedentes.

Así la vida nunca más podrá ser un insumo escénico y fungible, sino una soñada aventura permanente; y la felicidad sólo será si se sostiene y, con gracia, nunca muta en el hastío de ningún mañana.

*

Cuando el último de los soles simples se apague, yo te voy a estar esperando en las playas prístinas de un mundo aún desierto. La noche será fresca, y será siempre el comienzo. 
Última modificación del comentario realizada el 13/01/2015 20:31
Para leer la nota correspondiente hacé click acá.
Detrás de la moda de "hackear" la comida
Lau, 08/10/2014 12:06
Registrado: 18/11/2005
Comentarios: 316

"De acuerdo al US Bureau of Labor Statistics la gente gasta 90 minutos al día encargándose de su comida". Si bien a simple vista, y considerando los hábitos de la población en general, uno podría desconfiar de este dato, lo cierto es que para aquellos que no tienen la motivación, los conocimientos o simplemente el tiempo para hacerlo, la problemática de la alimentación se está volviendo una cuestión cada vez más relevante.

Por este motivo es que me sorprendió encontrarme con una serie de artículos dedicados a los pros y contras de cocinar, y sus implicancias tanto culturales como biológicas.

En el extremo opuesto a Michael Pollan y su alegato pro-cocina, me crucé con el apasionado y personal descargo de la autora y chef ocasional Sarah Miller, "Why Cooking Sucks", en donde se explica por qué esta mujer está pensando en abandonar el hábito de cocinar casi por completo (http://www.cafe.com/r/5d668503-c4de-... ).

Con un poco más de estructura argumental y algunos datos coloridos, el artículo "Freedom from food" nos introduce al mundo de Rob Rhinehart, el creador del compuesto nutricional "Soylent", cuyo objetivo es "la máxima nutrición con el menor esfuerzo". Rhinehart es un programador que se propuso "hackear" su alimentación, y que cansado de comer mal, gastar dinero y tiempo, creó este compuesto líquido que hoy en día constituye el 90% de su alimentación (el otro 10% lo ocupa lo que él llama "recreational eating", es decir alimentarse de forma tradicional).

Así, la premisa que se explora tiene que ver con analizar los costos y las ventajas de nuevas opciones como ésta. Una de las primera cosas que se señala, como se mencionaba al comienzo de este post, es el factor del tiempo y la posibilidad de optar por no cocinar, habilitando así otra gestión de los recursos personales ("Simply having the choice of whether to spend time on food, or not, is a valuable and empowering thing..."). Poder elegir siempre es algo positivo, aunque surge la pregunta de si esta pulsión por aprovechar mejor el tiempo no es más que un efecto colateral de una mala gestión general, buscando soluciones de compromiso, parcializadas.

Tal vez se trate más del tiempo mental y la planificación que implica una alimentación saludable que lo que conlleva la ejecución en sí misma. De hecho muchos señalan que el éxito de la comida pre procesada radica precisamente en la reducción del esfuerzo mental y la complejidad. O como Rhinehart lo pone, "No tener que preocuparse por comer es fantástico" (http://www.vice.com/es/read/rob-rhin... )

Más allá de preguntas más obvias como ¿qué impacto en el organismo puede tener ingerir sólo líquidos?, ¿qué sucede con nuestro "microbioma"?, ¿es posible realmente aprovechar los nutrientes de los alimentos haciendo esta especie de ingeniería reversa de los alimentos?, o ¿cuán ecológico es realmente este proceso?, surgen varios interrogantes del tipo cultural; entre ellos, ¿qué significancia tiene la búsqueda de reducción de variables y cuánto nos auto educa a la hora de moldear otras problemáticas de nuestras vidas?, ¿hay algo en el acto social de sentarse a comer (dejando a un lado la ya caduca figura de la cena familiar) que quedaría relegado o desaprovechado por estos nuevos enfoques?...

Al igual que la tecnología, no es la comida la que esclaviza, sino nuestras propias concepciones respecto de ésta y del lugar que tiene en nuestra cotidianeidad, bienestar e incluso identidad. Quizás sea interesante pensar más que en "hacks" para comer más sano, o más rápido, pensar en cómo reconfigurar nuestra relación con ella.

Freedom from food
http://aeon.co/magazine/health/w...  
Última modificación del comentario realizada el 08/10/2014 12:43
Hacia una nueva creatividad
Lau, 23/09/2014 17:53
Registrado: 18/11/2005
Comentarios: 316

"¿Cómo se transformó la creatividad de una forma de "ser" en una forma de "hacer"? Con esta interesante pregunta como punto de partida el periodista Joshua Rothman reflexiona en una columna reciente del New Yorker acerca de esta moda tan contemporánea que es la creatividad.

Cientos de libros recientes escritos al respecto, uno de los valores más buscados tanto por las organizaciones como por la gente, hoy más que nunca estamos viviendo un boom de lo creativo... Ahora, ¿cómo evolucionó el concepto de creatividad?, ¿en algún momento fue algo más que la mera cualidad de inventar un producto comercializable o crear una obra de arte?, y quizás lo más importante, ¿somos realmente creativos cuando se trata de nuestras propias vidas?

A lo largo de su editorial Rothman intenta desglosar un poco esta noción, explicando cómo se conceptualizaba en otras épocas de la humanidad la creatividad, desde el romanticismo en el que esta variable tenía un vínculo profundo con la imaginación y con el modo en que el hombre se pensaba a sí mismo y al mundo, hasta llegar al día de hoy cuando por contraste pareciera estar más relacionada con la generación de objetos.

En esta línea, quizás resulte útil para pensar nuevas creatividades, entender que el uso que se le da a la misma moldeará el potencial producto que obtengamos. Cómo nos predisponemos a la hora de imaginar, y si consideramos que es necesario repensar las formas actuales en las que se concibe el proceso inventivo -demasiado imbricado en el arte, como se discutía también en el Club I+ semanas atrás-, son aspectos que impactarán en qué tipo de cosas idearemos y construiremos.

En la nota también se habla tangencialmente del tema de los usos alternativos de las cosas, algo que me recordaba la cuestión del "pensamiento divergente" mencionada en la discusión, y pensaba que quizás sea necesario empezar a aplicar esta técnica en relación a la creatividad misma y ver de qué otras formas podría aplicarse.

Pero saliendo un poco de la polaridad que parece no poder eludirse desde la premisa central del artículo, "idear" vs "hacer", y tratando de enfocarse en una creatividad que articule virtuosamente ambas facetas, como se discutía en el ciclo de debates de Hackarta, una pregunta continúa sin respuesta: ¿qué es lo más creativo a lo que podemos aspirar cuando hablamos de invención? Y si pensamos que vivir la vida de uno de forma creativa es uno de los mayores exponentes de lo que sería esta nueva creatividad personal, ¿en qué consistiría esto?

El punto en el que quizás Rothman hace más agua es aquel en el que por oponerse a una lógica de consumo actual en la que lo creativo es un "meta-consumo" más, lo que se plantee sea una ausencia total de resultados o de métricas de evaluación y análisis de la propia invención (¿cuán innovadora es?, ¿funciona para el objetivo que se planteó?, ¿cómo podría mejorarse?, ¿es aplicable a otros casos?, etc.).

Sobre esto dice: "For the Romantics, creativity's center of gravity was in the mind. But for us, it's in whatever the mind decides to share-that is, in the product. It's not enough for a person to be "imaginative" or "creative" in her own consciousness. We want to know that the product she produces is, in some sense, "actually" creative; that the creative process has come to a workable conclusion. (...) We believe creativity is "real" only when a crowd says so; we need creativity to "pay off.""

Ser imaginativo o innovador en nuestras conciencias es el primer (y excluyente) paso, pero si queremos construir mejores vidas necesitamos que esa invención se corporice y se active, sin que esto implique como teme Rothman caer en una lógica mercantilista o en la necesidad de aprobación de una audiencia externa como prerrogativa central. De hecho, despojarla de ese vínculo con la realidad podría ser la forma más cruel de industrializarla y transformarla en un consumo más.

Creativity Creep
http://www.newyorker.com/books/joshu...

Más sobre este tema y sobre el debate en Hackarta
http://www.riorevuelto.org/site/inde...
 
Última modificación del comentario realizada el 24/09/2014 14:43
Escape de la dicotomía ciudad-campo
Lau, 01/09/2014 15:02
Registrado: 18/11/2005
Comentarios: 316

Si bien la idea de dejar la ciudad e irse a vivir al campo no es algo nuevo, esta pulsión parece haber permeabilizado el imaginario con mayor intensidad en los últimos años, en particular impactando en el proyecto de vida de muchos jóvenes profesionales de clase media, que cansados del estilo de vida urbano se han retirado a zonas menos pobladas.
Así lo refleja una nota publicada hace unas semanas (http://www.lanacion.com.ar/m1/171905... ) donde se referencia al fenómeno como "nuevo ruralismo", hijo de aquellos primeros movimientos hippies que devinieron en las comunidades que se instalaron en el Bolsón en la década del 60, y se indaga en los motivos detrás de esta migración voluntaria de la ciudad al campo.

Un aspecto llamativo de la nota remite a las preguntas que se hace el propio cronista respecto de esta movida, preguntando "¿Retroceso civilizatorio o avance hacia una madurez diseñada? ¿Renuncia al confort o reconexión con uno mismo ante la vorágine urbana?" Ambos interrogantes esconden cuestiones fundamentales. Por un lado cabe preguntarse si este lugar común de la "vorágine urbana", o incluso hablar de "estrés urbano", no viene a soslayar un poco lo mal que se vive independientemente del lugar que se habita, estigmatizando la faceta urbana. Después de todo, es más fácil culpar a la ciudad y sus males que examinarnos más de cerca.

Por otro lado, en un momento en que los hitos clásicos de la adultez moderna se encuentran en crisis, qué implicancias estratégicas y operativas - tal vez más a favor de la cultura que del individuo- podrían tener esta clase de movilizaciones. Resulta conveniente que la noción de madurar esté hoy día muy asociada con el recorte general y la reducción de expectativas que conlleva la "vida simple", la pregunta es, ¿conveniente para quién? Ante la falta de imaginación o la dificultad en la implementación de nuevos modelos, uno podría dejarse convencer que estas salidas "de diseño" son un camino plausible... ¿pero cuán sustentables son a más largo plazo?

Probablemente uno de los mayores desafíos en el clásico debate campo-ciudad sea no dejarse caer en esta dicotomía -por más tentador que sea-, y analizar posibilidades o estrategias híbridas y adaptativas, como se discutía hace unos jueves en el Club. En particular en un momento en el que la cultura urbana misma está mutando, dejando pequeños resquicios para que con el tiempo broten nuevas formas, quizás ayudadas por tendencias que se vienen observando en los últimos años como iniciativas de descentralización (algunas más integrales que otras) del espacio y los recursos, una mayor movilidad habilitada por la tecnología, e incluso el replanteo de costumbres muy acendradas socialmente como la noción de tener una propiedad (http://www.salon.com/2014/08/31/amer... ).

Otra dicotomía engañosa que se plantea en estas discusiones suele ser la de la conexión con uno mismo vs la desconexión con el exterior, una necesidad en algún punto sana que emerge de vivir en un medio hiperconectado, derivada de planteos existenciales profundos, pero que también puede terminar enmascarando otras problemáticas vinculadas con el uso y el aprovechamiento de la libertad y nuestras posibilidades. En este sentido y para contrapesar un poco la ola de películas centradas en la vida salvaje y la huida de la civilización que se viene (http://www.nytimes.com/2014/08/28/mo... ), tema muy estetizado recientemente, les dejo una editorial que invita a indagar en los peligros del "forest thinking" (http://aeon.co/magazine/health/j... ).

Para cerrar, la introducción de la reunión 21 donde se propone una nueva visualización de la ciudad a partir de un cambio de mentalidad, como punto de partida para el descubrimiento de nuevos lenguajes de capitalización personal.
http://www.riorevuelto.org/site/inde...
 
Última modificación del comentario realizada el 01/09/2014 15:03

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10  de 46

Copyright © 2015 Riorevuelto AC. Todos los derechos reservados.